Ir para o conteúdo

La pupila insomne

Voltar a La pupila insomne
Tela cheia Sugerir um artigo

CID 201, un aporte de la ciencia cubana Por Omar Pérez Salomón

15 de Abril de 2020, 9:53 , por La pupila insomne - | No one following this article yet.
Visualizado 15 vezes

En estos días que tanto se ha hablado de los aportes de la ciencia cubana al enfrentamiento a la COVID-19, y lo que representa en la soberanía tecnológica, es justo recordar un hecho, que en nuestra opinión, fue el punto de partida del uso de la informática en función del desarrollo del país.

El 18 de abril de 1970, de la mano de Fidel Castro, se puso en funcionamiento la primera computadora digital cubana, denominada CID 201, todo un acontecimiento para un pequeño país, que ya recibía los primeros embates del bloqueo económico, comercial y tecnológico más largo e inhumano de la historia.

Sobre este hecho estaremos hablando con Miguel Gutiérrez Rodríguez, Director General de Informática del Ministerio de Comunicaciones de Cuba.

¿En qué contexto para la ciencia cubana surge la idea de construir una computadora cubana?

Hay que decir que los primeros intentos para introducir la computación en Cuba fue en las universidades, en momentos en que no había suficiente información ni medios sobre esta tecnología. Ya en los países desarrollados se estaba empleando la computación como un medio de formación y como un instrumento para la economía.

En la década de 1960 comenzaron a crearse los centros de investigación vinculados con las universidades, y también se creó la escuela de Ciencias Médicas, Victoria de Girón. Entonces, entre las investigaciones que se hicieron a través de las universidades, estaban proyectos para desarrollar la computación y construir computadoras. En realidad, ya en esta época cada vez era mayor la conciencia entre los profesores y los intelectuales sobre la necesidad de la producción de estos medios, de generar conocimientos y potenciar su empleo.

Por aquellos años los Estados Unidos tenían un monopolio casi absoluto de la informática y nuestros aliados socialistas no tenían mucho desarrollo en el campo de la computación.

Ya en esta etapa el gobierno de EE.UU. había impuesto un feroz bloqueo al país, que se declaró en febrero de 1962, lo que dificultó o casi imposibilitó el acceso a esta tecnología. Baste decir que la adquisición de medios de cómputo resultó en extremo difícil, pues siguieron paso a paso las gestiones de Cuba para adquirir estos equipos, tratando de evitar con ello el desarrollo de la informática en nuestro país.

En el período de 1959 hasta 1968 solo fue posible comprar un equipo, Elliot 803B, con fines de investigación científica, que adquirimos sin los periféricos fundamentales. Esta era una máquina de segunda generación, con limitaciones en su capacidad de procesamiento de datos y en sus posibilidades de explotación, debido a las mismas circunstancias ya apuntadas.

Debo mencionar que el 26 de julio de 1968 se puso en explotación la primera computadora analógica cubana, nombrada SILNA999, construida en la Universidad Central de Las Villas con piezas reutilizadas, para la enseñanza y aprendizaje. Participaron varios profesores de este centro docente, dirigidos por Felipe Ramón Argüelles y Héctor Onofre Salvador Gallardo. Se ponía de manifiesto el interés por dotar a nuestros futuros hombres de ciencia, de esta importante tecnología.

¿Y cuándo se puso en funcionamiento la primera computadora digital cubana?

El 18 de abril de 1970 se terminó la primera computadora digital, la CID-201, de tercera generación, que marcó el inicio de una serie de desarrollos de medios técnicos de computación. Al mismo tiempo que se realizaba la tarea de diseño y ejecución fue programado el software correspondiente.

Se creó un pequeño colectivo, fundamentalmente a partir de alumnos y profesores de la Ciudad Universitaria José Antonio Echeverría (CUJAE), encabezado por el ingeniero Luis Carrasco, y con la decisiva participación del ingeniero Orlando Ramos, que luego fundarían el Centro de Investigaciones Digitales (CID). adcripto a la Universidad de La Habana, que trabajaría en este proyecto.

Luis Carrasco y Orlando Ramos

Fue elaborado un estudio para determinar en qué actividades se podía utilizar este equipo; se hizo el modelo matemático y después se diseñó la computadora adecuada. Se partió del criterio de utilizar los elementos y los medios que se correspondieran con el más alto nivel de la técnica del momento, es decir, circuitos integrados.

Si hablamos de soberanía, creo que el principal aporte estuvo en el know how, en el cómo hacerlo. Se concibió un álgebra que simplificó el análisis y el diseño, se desarrolló un software al que nombraron LEAL (Lenguaje Algorítmico), creado por dos matemáticos de la universidad de La Habana y un programa de aplicación para jugar ajedrez.

El colectivo diseñó, adquirió los componentes – en Europa y Japón -, fabricó y puso en marcha la computadora en menos de un año. Se logró gracias a un esfuerzo extraordinario en ese período, en que se trabajaba casi las veinticuatro horas del día. Un papel decisivo en la motivación del colectivo fue la presencia muy frecuente de Fidel, su atención personal, su aliento y apoyo constante, y de José Millar Barruecos, entonces rector de la Universidad de La Habana.

Ese 18 de abril, el Comandante jugó ajedrez con la máquina por más de una hora, hasta que al final le dio jaque mate.

CID 201

La primera CID 201 fue instalada en el central Camilo Cienfuegos, con el objetivo de controlar el tráfico ferroviario durante la zafra azucarera, después se fabricó la CID 201A, similar desde el punto de vista electrónico a su antecesora, que permitió iniciar el uso masivo de la computación en el país.

¿Qué otros desarrollos se alcanzaron a partir de la primera computadora digital cubana?

Como decía, la efectividad del primer modelo de computadora permitió aumentar la escala de producción comenzando por una cifra de cinco. Estas incluían algunas mejoras con respecto a la CID-201 y fueron denominadas CID-201-A, que se utilizaron en otras ramas de la economía entre ellas la industria azucarera, industria textil, cálculo científico, gestión económica y deportes.


Fonte: https://lapupilainsomne.wordpress.com/2020/04/15/cid-201-un-aporte-de-la-ciencia-cubana-por-omar-perez-salomon/