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Febbraio 7, 2014 15:09 , by Blogoosfero - | No one following this article yet.

América Latina: breves apuntes económicos de la región

Febbraio 1, 2017 9:22, by Cubahora | Del Mundo

Algunos países experimentan avances mientras que otros decrecen en indicadores socio económicos importantes…



La humillante barrera antimexicana

Gennaio 31, 2017 11:15, by Cubahora | Del Mundo - 0no comments yet

La ideología de Donald Trump expuesta en la barricada fronteriza...

Lídice Valenzuela

Lídice Valenzuela

La humillante barrera antimexicana América Latina repudia las arbitrarias medidas de Washington contra el país de los antiguos aztecas. (AFP)
  • Medidas tomadas por Donald Trump
    • 20 de enero de 2017: Firma un decreto limitando los costos sobre el estado de la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequibles ( "Obamacare")
    • 23 de enero de 2017: Firma  salida de EE.UU. del TPP.
    • 23 de enero de 2014: Promulga una orden prohibiendo el financiamiento con fondo federales de ONGs internacionales pro aborto.
    • 23 de enero de 2017: Congela contrataciones de nuevos funcionarios federales.
    • 24 de enero de 2017: Aprueba oleoductos de Keystone y Dakota.
    • 25 de enero de 2017:  Firma dos decretos para dar inicio a la construcción de una barrera en la frontera con México. Además anuncia la creación de más centros de detención para inmigrantes no autorizados y el bloqueo de visas.
  • Migración Latina a EE.UU (American Community Survey, 2015)
  • Migrantes: 22.1 millones provenientes de América Latina y el Caribe.
  • México: 11 millones 643 mil 298
  • El Salvador: un millón 352 mil 357
  • Cuba: un millón 210 mil 674
  • República Dominicana: un millón 63 mil 239.
  • Guatemala: 927 mil 593

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, levantó un muro de desentendimiento en sus relaciones con México y su pueblo, pero también con el resto de América Latina y el mundo, al imponerles una barrera fronteriza que separa físicamente a su país de la sureña región multirracial, en una expresión ya anunciada de xenofobia, propia de la oligarquía capitalista.

Ese es el pensamiento neofascista de Trump, de madre escocesa y abuelos alemanes, quien con el rostro fruncido, firmó tres días después de su asunción la orden ejecutiva para levantar una empalizada de mil 600 kilómetros en la frontera común para evitar la emigración mexicana, que paradójicamente es uno de los pilares de la economía norteamericana.

El mandatario ordenó, además, que México, hasta ahora uno de sus mayores socios comerciales y aliados políticos, pague los 15 000 o 25 000 millones de dólares que costará la barrera, por demás inútil para detener la emigración, según analistas.

Las reacciones del gobierno de México y de grupos políticos y población de esa histórica nación —parte de cuyo territorio fue robado por los estadounidenses— fueron inmediatas.

El presidente Enrique Peña Nieto, que ya había sostenido una reunión con Trump cuando este era candidato por el Partido Republicano, se vio obligado a suspender una cita prevista en la Casa Blanca el próximo día 31, y afirmó que México no pagará un céntimo por una obra concebida de manera unilateral y que denigra a su pueblo.

Sabido es que una buena parte de los emigrantes utilizan las vías de los túneles improvisados para pasar al otro lado de la frontera, al igual que hacen los delincuentes para trasladar armas y drogas, por lo que se considera al llamado Muro Trump como un símbolo de la ideología del dignatario y de las élites norteamericanas y no una necesidad —del tipo que desee inventar— para “proteger” a su país.

Pero Trump, acostumbrado a destrozar a sus enemigos en el plano de las negociaciones, pone en el mismo lugar la política, con el asombro además de sus asesores, a los cuales poco obedece, y anunció que México si pagará la barricada, pues aumentará en un 20% los gravámenes de las mercancías del vecino país que entren a Estados Unidos.

Hasta hoy los dos países vecinos continúan con la incertidumbre respecto a una serie de negociaciones que iniciarían a nivel ministerial para equilibrar las tensas relaciones bilaterales.

El canciller mexicano Luis Videgaray, y el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, debían analizar con sus partes vecinas temas como migración, comercio, frontera, seguridad, tráfico ilegal de drogas y armas, entre otros.

En entrevista con la cadena Televisa, Guajardo afirmó que no hay cita para nuevas reuniones bilaterales, y opinó que la improvisación de Trump da problemas a su equipo de asesores, tal y como comprobó personalmente en una reunión en Washington el jueves pasado.

EL MURO IDEOLÓGICO

En México, amén de la probable construcción de la empalizada separadora, hay una preocupación adicional, puesto que el nuevo gobernante estadounidense ya comenzó la deportación —iniciada por su antecesor Barak Obama— de los emigrantes indocumentados, que pueden ser de cualquier parte del mundo pero en su mayoría pertenecen a Centro, Suramérica y el Caribe.

“Colocar un muro —cuya construcción ya se disputan las trasnacionales del sector— entre los dos países es coherente con la lógica capitalista de convertir en amenaza lo que le es ajeno, más aun si incluye color de la piel, idioma y cultura humillados por siglos”, afirmó el licenciado guatemalteco Aníbal Méndez, en un análisis difundido en Internet.

“En el muro de Trump —afirmó— confluyen las perversiones del racismo y del imperialismo. Su prototipo más claro está en Israel, aludido por Trump en su defensa de la empalizada construida para evitar la entrada de los palestinos”.

“El presidente Trump está en lo correcto. Yo construí un muro en la frontera sur de Israel. Paró toda la inmigración ilegal. Gran éxito. Gran idea”, escribió el Primer Ministro Benjamín Netanyahu en su página de Twitter, en la que aparecían unidas las banderas estadounidense e israelí.

Pero analistas como Luicy Pedroza, del Instituto Alemán de Estudios Globales y Regionales (GIGA), coinciden en que la idea de Trump no es innovadora o efectiva, pues Estados Unidos intensificó desde hace años sus controles migratorios y un tercio de la frontera binacional ya tiene hasta muros dobles.

Además, afirmó Pedroza, desde hace algunos años se registra un descenso considerable en la cantidad de indocumentados procedente de México, lo cual se debe, en opinión de expertos, al endurecimiento de los controles fronterizos y a la desaceleración económica del gigante norteño. Cuando no hay empleo, dicen esas fuentes, tampoco hay migración, pues el riesgo no vale la pena. En la última década, solo el 7 % de los mexicanos llegó a Estados Unidos sin documentos.

Para el Dr. Fernando Buen Abad: “La frontera con USA (…) es fuente permanente de abusos, explotación e ignominia y el proyecto para completar ese muro es una afrenta de tal calibre que uno no puede no prepararse para las consecuencias”.

En un artículo publicado en Rebelión, Buen Amad recuerda que “El trabajo de los inmigrantes no es una dádiva del imperio. Hay que poner bien clarito que cada dólar ganado es acumulación de riqueza para los yanquis, que se aprovechan del trabajo esclavizado. Los trabajadores pagan un precio muy alto (no sólo por lo que recolectan las empresas parásitos que cobran por los envíos de las remesas) sino porque la mayoría inmigrante pone el lomo a diario, y debe ahorrar, aunque viva con todas las limitaciones, bajo el peso de la distancia, la soledad frecuente, la condición de “ilegal, la marginación, el racismo, el miedo, las desconfianza sistemática y el mal trato consuetudinario. Y todo eso en tierras que fueron robadas por el imperio yanqui”.

Algunos expertos piensan que las promesas de campaña de Trump de traer empleos manufactureros de México, o despedir a los inmigrantes para sustituirlos por obreros estadounidenses, no pasa de una alucinación nacionalista-populista condenada al fracaso.

MÉXICO UNIDO ANTE TRUMP

Para el gobierno de Enrique Peña Nieto, amenazado también por Trump con la revisión del Tratado de Libre Comercio firmado por sus países con Canadá (TLCAN), la única posibilidad de enfrentarse al impredecible presidente es la defensa del país con el refuerzo de la economía interna.

Peña Nieto sabe que además de la dignidad nacional, de su postura dependerá, en gran medida, el eventual triunfo electoral de su Partido Revolucionario Institucional (PRI) en las elecciones del próximo año. Y una cuestión va de mano con la otra.

En un mensaje a la nación, el presidente afirmó: “Habré de tomar decisiones sobre los siguientes pasos a seguir”, y “México no cree en lo muros ni pagará por la obra en terrenos de la frontera americana”.

Precisó que activó la red diplomática para la defensa de los mexicanos residentes en Estados Unidos. “Los 50 consulados de México se convertirán en auténticas defensorías de los derechos de los migrantes. Nuestras comunidades no están solas”.

El muro que pretende levantar Trump ha unido a los mexicanos. Políticos e intelectuales, trabajadores, sindicalistas, agricultores y otros sectores de la vida nacional se han pronunciado contra la infamia del magnate inmobiliario sin experiencia política, pero devenido jefe de la mayor potencia del mundo.

La diputada federal por el oficialista PRI, Nancy Sánchez Arrondo, indicó que una promesa de campaña “no debe confundirnos ni separarnos. Al contrario, es el momento de estar alertas y en unidad para responder con inteligencia a los retos que la llegada de Trump significa para el país”.

El político de izquierda y líder del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Manuel López Obrador, escribió: “Presidente Trump: su muro nos agrede y deja la Estatua de la Libertad como leyenda”.

Con amplias posibilidades en los comicios presidenciales del próximo año, López Obrador solicitó al pueblo mexicano respaldar a Peña Nieto en sus eventuales conversaciones con Trump, si es que se producen.

Personalmente, afirmó, acudiré a los tribunales internacionales para protestar por la valla y sugirió al gobierno mexicano que demande a Trump ante Naciones Unidas por “violación de derechos humanos y discriminación racial”.

El excandidato presidencial y líder histórico de la izquierda mexicana, Cuauhtémoc Cárdenas, pidió a Peña Nieto “la búsqueda de una posición digna para defender a las mujeres y hombres de a pie que ven pisoteada su soberanía”.

Mientras, miles de mexicanos respondieron en los últimos días a las convocatorias de organizaciones sociales, sindicales y estudiantiles y protestan en las calles por la humillación a que han sido sometidos ante los ojos del mundo.

También América Latina repudia las arbitrarias medidas de Washington contra el país de los antiguos aztecas. La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), por voz de su secretario general, Ernesto Samper, rechazó la decisión de Trump, mientras el presidente boliviano Evo Morales dijo a los mexicanos: “mirar más al Sur”. El gobierno de Brasil expresó su preocupación por la eventual construcción del muro.

Aún queda mucho de qué escribir sobre esta fortaleza. ¿Qué piensan los Estados norteamericanos fronterizos con México que se quedarían sin fuerza de trabajo barata? ¿Cómo incidirá el gravamen a México en los consumidores del Norte? ¿Qué daño hacen los mexicanos a los naturales en un país que exhibe su tasa de desempleo (4,8 %) el más bajo de la última década?



Donald Trump y sus medidas impropias

Gennaio 30, 2017 12:56, by Cubahora | Del Mundo

Las primeras decisiones del presidente de Estados Unidos despiertan más de una inquietud...



La (in)gobernabilidad de Temer y la desnacionalización de Brasil

Gennaio 29, 2017 11:54, by Cubahora | Del Mundo

Por Amílcar Salas Oroño

La muerte del juez de la Corte Suprema, Teori Zavascki, agrega un elemento más de incertidumbre a un panorama ya de por sí altamente complejo. La facultad de Michel Temer de proponer el próximo miembro de la Corte Suprema ya genera todo tipo de especulaciones, sobre todo teniendo en cuenta que Teori Zavascki era el informante de la investigación Lava-Jato en aquella instancia judicial y se prestaba a definir sobre las informaciones por la constructora Oderbrecht. En un contexto de superposición de diferentes crisis –económica, penitenciaria, etc.– todo nuevo elemento contribuye aún más a la inestabilidad estructural, algo que parece marcará el tono de este 2017.

EL “ENCAPSULAMIENTO” DEL SISTEMA POLÍTICO BRASILEÑO

Diseñada bajo el influjo modernizante del desarrollismo de los años ´50, la ciudad de Brasilia pretendía ser un espacio-tiempo que, a la manera de una síntesis nacional, simbolizara las posibilidades de futuro del destino nacional: menos relevancia a sus habitantes ocasionales y gran atención para que los edificios de los poderes del Estado estuvieran contiguos, observándose unos a otros; de esa sinergia se desprendería la contundencia de un proyecto de país. Pues bien, hoy el panorama es completamente diferente, circunstancia que viene desde hace décadas pero que se ha agudizado durante el gobierno Temer.

Por un lado, los diferentes poderes se impugnan entre sí, traspasando cualquier lógica operativa, al mismo tiempo que se apartan cada vez más de lo que está prescripto constitucionalmente como competencias –desde el propio impeachment a Dilma a la enmienda constitucional PEC 55, por mencionar las circunstancias más graves. Por otro lado, se profundiza un “encapsulamiento de Brasilia”, esto es, un aislamiento del sistema político, de los políticos, de la clase política, respecto de las realidades del resto del país que, en su variedad de problemas y dramas, requieren respuestas inmediatas que no llegan. Brasilia actúa casi en paralelo a los tiempos nacionales, con una lógica de propia reproducción cada vez más apartada de la sociedad en su conjunto; de allí que las respuestas provengan desde racionalidades –y cuando no, irracionalidades– parciales (estatales o municipales).

Esta separación entre el Estado y la sociedad no es un detalle menor: buena parte de las posibilidades de reconducir una dialéctica progresiva para los pueblos latinoamericanos depende de un ejercicio virtuoso entre estos dos elementos, algo que se torna fundamental. Y esto es lo que está liquidando, también, el gobierno de Michel Temer: el federalismo brasileño está en uno de sus momentos más débiles y desorganizados, cuestión que se verifica, por ejemplo, en el manejo completamente inorgánico (y regresivo) que hace el gobierno de Temer del presupuesto nacional –tanto del heredado del mandato de Dilma como el propuesto para este año. Comparada con su formulación original, Brasilia se está derritiendo como ambición de síntesis de las multiplicidades brasileñas, con el valor proyectual que esto suponía. No es casualidad que esto suceda con Michel Temer en el gobierno: él fue el indicado por una clase política que buscó –y busca– su propia supervivencia, sin importar demasiado aquello que ocurra afuera del sistema político. Lo que ha sucedido es que esta “clase política” una vez en el poder no ha hecho otra cosa que desestructurar la función del Estado, con la gravedad que esto supone.

LAVA-JATO Y LA NUEVA INGENIERÍA BRASILEÑA

Por debajo de esta superficie política, nuevas fórmulas económicas se van diseñando. Son varios los ámbitos donde ya pueden observarse las orientaciones e intereses que empiezan a prevalecer en el nuevo régimen de acumulación que comenzó con el gobierno Temer. Lo que queda claro es que el “interés nacional”, en tanto principio organizador de un proyecto de país, se va desdibujando. En muy pocos meses los centros brasileños de excelencia en ingeniería, referencias a nivel mundial por sus capacidades tecnológicas para realizar tareas desde hidroeléctricas o el Proyecto PROSUB de construcción de submarino nuclear –precisamente para proteger los campos del Pre-Sal, ahora entregados a la explotación internacional– fueron desplazados por ser, a partir de la investigación Lava- Jato, “no idóneos”. Por ejemplo, de las 30 empresas que van a participar de la licitación para la construcción de una Unidad de Procesamiento de Gas de COMPERJ –un proyecto de Petrobrás del 2006– no hay ninguna brasileña, ninguna “idónea”.

Es que, en la división de tareas, si a Michel Temer le correspondía comandar la desestructuración del Estado brasileño como mecánica de intervención ante la sociedad, al Poder Judicial le fue otorgada la tarea de “moralizar” la nación desgranando cualquier elemento cultural de “autoestima colectiva”, de afirmación de lo nacional, aquello que había sido repuesto en los gobiernos de Dilma y Lula. Mecánica estatal y sentimiento de Nación, ejes sobre los que se desplegarán los conflictos próximos.



Siria muestra una mejor cara

Gennaio 27, 2017 15:17, by Cubahora | Del Mundo

Suenan bien las recientes conversaciones de paz lideradas por Rusia, Irán y Turquía...



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