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La pupila insomne

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La pupila insomne

April 3, 2011 21:00 , by Unknown - | No one following this article yet.
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Argentina, terremoto continental. Por Ángel Guerra Cabrera

August 15, 2019 0:07, by La pupila insomne

La aplastante victoria de Alberto Fernández, candidato a la presidencia por el Frente de Todos(FT), en las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias de Argentina(PASO) es un hecho no solo de gran trascendencia política nacional, sino regional y mundial. Debe subrayarse la presencia, como su compañera de fórmula, de Cristina Fernández de Kirchner, uno de los actores y actoras principales de la gran corriente política latinocaribeña de fines del siglo XX y principios del XXI contra el neoliberalismo, por la independencia, la justicia social y la unidad e integración de nuestra América. Cristina en su momento dio un paso al costado y propuso a su correligionario para encabezar el dúo por considerar que era lo más conveniente a los intereses populares.

 La victoria obtenida demuestra la maestría estratégica de la ex presidenta -y, claro, su altura de miras- pues la asunción por Alberto de la candidatura presidencial, junto a su experimentado oficio político y don de gentes arrojó magníficos frutos en lo que hace al aglutinamiento de gran parte del peronismo en torno a la fórmula Fernández-Fernández(FF) y la atracción por esta de más sectores de  clase media. Ninguna encuestadora fue capaz de acercarse siquiera a los resultados obtenidos por FF, pues aunque coincidían en pronosticar su victoria, le asignaban 5 o menos puntos de ventaja. Pero tardó en exceso en conocerse el cómputo oficial, no obstante que un alicaído y desajustado Macri salió temprano a reconocer su derrota. De muy mala gana y, en el colmo del narcisismo, el nacido en cuna de oro culpó de ella a los electores y mandó a los argentinos a dormir, orden incumplida por los seguidores de FF. Estos esperaron pacientemente a que el gobierno anunciara sus datos horas después en un intento por mejorarlos mediante la manipulación digital, impedido por la justicia electoral. No obstante que los sondeos a boca de urna lo habían adelantado, fue entonces que se supo a ciencia cierta que la fórmula FF lograba más de 11 millones y medio de votos y unos 15 puntos de ventaja, celebrados hasta avanzadas horas por los frentistas. Datos más finos de hoy arrojan 49.2 por ciento de la votación para el peronismo-kirchnerismo frente a 33.1 de Macri, una tremenda ventaja de 16 puntos.

Este resultado dejó claro el contundente rechazo de dos tercios del electorado a las asfixiantes políticas neoliberales aplicadas en los últimos tres años y medio: recortes masivos de empleos, inflación galopante, caída de salarios, devaluación del peso, tarifazos de más de 1000 por ciento, desindustrialización, quiebra de miles de pymes, reducción sustancial de la inversión pública y aumento importante de la pobreza y la desigualdad social.

Ello, no obstante que el ultraneoliberal gobierno de Mauricio Macri, recibió el año pasado un préstamo, o “rescate”, del Fondo Monetario Internacional(FMI) por 57,100 millones de dólares, el mayor concedido por la institución de crédito en toda su historia. Este supuestamente protegería a los más vulnerables de los efectos del draconiano plan de ajuste acordado con el FMI para “sanear” la economía rioplatense, pero en realidad quienes se beneficiaron de él fueron principalmente los especuladores financieros, incluidos el presidente argentino y varios de sus ministros de gabinete. Obviamente, el desembolso de un monto tan elevado por el FMI solo podía obedecer a una decisión de Donald Trump en favor de su amigo Macri y del sostenimiento de uno de los gobiernos más serviles al imperialismo yanqui en América Latina y el Caribe, al extremo que despertó celos y censuras de algunos de los socios europeos de Washington.

La ventaja lograda por Alberto Fernández ha sido de tal contundencia, que todos los analistas coinciden en que es simplemente irremontable.  De modo que es razonable esperar que refrende y hasta supere este desempeño en la elección del 28 de octubre sin necesidad de someterse a la segunda vuelta, una gran noticia para nuestra América, para las elecciones que esperan a la izquierda en Bolivia y Uruguay y también para el México lopezobradorista. Macri, luego de haber aumentado artificialmente el viernes el precio de los valores argentinos en Wall Street para dar una imagen de favorito de los círculos financieros, ha mantenido después del batacazo una conducta errática e irresponsable, que tiró al piso los indicadores bursátiles y el peso. Al fin, el miércoles en la mañana, 3 días después de su derrota, en una tácita admisión de que se inicia la transición,  llamó a Alberto Fernández, quien había mostrado disposición al diálogo, aunque aclaró que quien gobierna hasta el 10 de diciembre es Macri.  Fernández criticó el ya cuestionado paquete de medidas económicas y sociales recién anunciadas por el presidente y dio a entender que eran electoreras. Precisamente dijo haberle sugerido que sea más presidente que candidato para evitarle mayores sufrimientos al pueblo argentino.

Twitter:@aguerraguerra



Jeffrey Epstein: La muerte necesaria. Por Pedro Pablo Gómez

August 14, 2019 8:49, by La pupila insomne

Desde hace aproximadamente dos años las agencias de noticias occidentales llamaron la atención sobre la apertura de un escándalo más en la alta sociedad de los Estados Unidos de América, se trataba de la apertura de una causa contra el multimillonario Jeffrey Epstein por la práctica de múltiples actos de pedofilia con menores de edad de entre 13 y 16 años, las cuales eran convocadas para practicarle ‘’masajes’’ al conocido personaje de las altas esferas de la sociedad norteamericana.

Durante la primera etapa del desarrollo de las acusaciones se desempeñaba como fiscal en la Florida, el ciudadano de origen cubano Alex Acosta, que disolvió y desapareció la acusación contra Epstein. Posteriormente, cuando Donald Trump lo nombró como Secretario de Trabajo en su gabinete presidencial, Acosta tuvo que renunciar al remover la prensa la causa contra el magnate, donde quedaba claramente expuesto ante el mundo político estadounidense.

El problema existente es que no solo Epstein practicaba la pedofilia sino que invitaba a sus fiestas especiales a conocidos de su ambiente social, así entre sus acompañantes altas figuras de la economía y la política de los EEUU lo acompañaron, como Donald Trump, Bill Clinton, Henry Kissinger, George Soros y hasta la más alta sociedad como la realeza británica y el bien conocido Rockefeller.

Actualmente, al desempolvarse la causa, las preocupaciones de lo que Epstein podría hacer público, sobre las fiestas organizadas para invitados especiales en la isla que había adquirido para desarrollar sus actividades en Little St James Islands en Saint Thomas, cerca de Puerto Rico, trajo como consecuencias la alta preocupación de hasta dónde podría derivarse el curso de la investigación. De ahí surgen las primeras versiones de la “vocación ’suicida’’ del acusado, al que se le prohíbe la posibilidad de pagar la fianza por su posible abandono del país y es recluido en una de las prisiones de Manhattan. Se dice que n una ocasión lo encontraron con marcas de soga en el cuello y lo pasaron a un cuarto para posibles suicidas, después lo retornaron a otra celda donde apareció ahorcado, poniendo punto final a su vida y sus versiones de las actividades que realizaba.

No se sabrá la realidad de lo que realmente pasó, pero nadie debe dudar de los intereses que había para mantener a Epstein en el silencio. Nada, señores, un ejemplo mas del ‘’American Way of Life’’.



“Y esa historia debe conocerla nuestro pueblo”. Por Fidel Castro Ruz

August 13, 2019 8:09, by La pupila insomne

Y tal vez tan pocas cosas nos puedan ayudar a ser revolucionarios como recordar hasta qué grado de infamia se había llegado, hasta qué grado de falseamiento de la verdad, hasta qué grado de cinismo en el propósito de destruir la conciencia de un pueblo, su camino, su destino; hasta qué grado de ignorancia criminal de los méritos y las virtudes y la capacidad de este pueblo —pueblo que hizo sacrificios como muy pocos pueblos hicieron en el mundo— para arrebatarle la confianza en sí mismo, para arrebatarle la fe en su destino.

Y de esta manera, los que cooperaron con España en los 30 años, los que lucharon en la colonia, los que hicieron derramar la sangre de los mambises, aliados ahora con los interventores yankis, aliados con los imperialistas yankis, pretendieron hacer lo que no habían podido hacer en 30 años, pretendieron incluso escribir la historia de nuestra patria amañándola y ajustándola a sus intereses, que eran sus intereses anexionistas, sus intereses imperialistas, sus intereses anticubanos y contrarrevolucionarios.

¿Con quiénes se concertaron los imperialistas en la intervención? Se concertaron con los comerciantes españoles, con los autonomistas. Hay que decir que en aquel primer gobierno de la república había varios ministros procedentes de las filas autonomistas que habían condenado a la revolución. Se aliaron con los terratenientes, se aliaron con los anexionistas, se aliaron con lo peor, y al amparo de la intervención militar y al amparo de la Enmienda Platt empezaron, sin escrúpulos de ninguna índole, a amañar la república y a preparar las condiciones para apoderarse de nuestra patria.

Es necesario que esta historia se sepa, es necesario que nuestro pueblo conozca su historia, es necesario que los hechos de hoy, los méritos de hoy, los triunfos de hoy, no nos hagan caer en el injusto y criminal olvido de las raíces de nuestra historia; es necesario que nuestra conciencia de hoy, nuestras ideas de hoy, nuestro desarrollo político y revolucionario de hoy —instrumentos que poseemos hoy que no podían poseer en aquellos tiempos los que iniciaron esta lucha— no nos conduzca a subestimar por un instante ni a olvidar por un instante que lo de hoy, el nivel de hoy, la conciencia de hoy, los éxitos de hoy más que éxitos de esta generación son, y debemos decirlo con toda sinceridad, éxitos de los que un día como hoy, hace 100 años, se levantaron aquí en este mismo sitio y libertaron a los esclavos y proclamaron la independencia e iniciaron el camino del heroísmo e iniciaron el camino de aquella lucha que sirvió de aliento y de ejemplo a todas las generaciones subsiguientes (APLAUSOS).

Y en ese ejemplo se inspiró la generación del 95, en ese ejemplo se inspiraron los combatientes revolucionarios a lo largo de los 60 años de república amañada; en ese ejemplo de heroísmo, en esa tradición se inspiraron los combatientes que libraron las últimas batallas en nuestro país.

Y eso no es algo que se diga hoy como de ocasión porque conmemoramos un aniversario, sino algo que se ha dicho siempre y que se ha dicho muchas veces y que se dijo en el Moncada y que se dijo siempre. Porque allí cuando los jueces preguntaron quién era el autor intelectual del ataque al cuartel Moncada, sin vacilación nosotros respondimos: “¡Martí fue el autor intelectual del ataque al cuartel Moncada!” (APLAUSOS.)

Es posible que la ignorancia de la actual generación, o el olvido de la actual generación, o la euforia de los éxitos actuales, puedan llevar a la subestimación de lo mucho que nuestro pueblo les debe, de todo lo que nuestro pueblo les debe a estos luchadores.

Ellos fueron los que prepararon el camino, ellos fueron los que crearon las condiciones y ellos fueron los que tuvieron que apurar los tragos más amargos: el trago amargo del Zanjón, el cese de la lucha en 1878; el trago amarguísimo de la intervención yanki, el trago amarguísimo de la conversión de este país en una factoría y en un pontón estratégico —como temía Martí—; el trago amarguísimo de ver a los oportunistas, a los politiqueros, a los enemigos de la revolución, aliados con los imperialistas, gobernando este país. Ellos tuvieron que vivir aquella amarguísima experiencia de ver cómo a este país lo gobernaba un embajador yanki; o cómo un funcionario insolente, a bordo de un acorazado, se anclaba en la bahía de La Habana a dictarle instrucciones a todo el mundo: a los ministros, al Jefe del Ejército, al Presidente, a la Cámara de Representantes, al Senado.

Y lo que decimos son hechos conocidos, son hechos históricamente probados. Es decir, no tanto conocidos como probados, porque realmente las masas durante mucho tiempo lo ignoraron, durante mucho tiempo las engañaron. Y es necesario revolver los archivos, exhumar los documentos para que nuestro pueblo, nuestra generación de hoy tenga una clara idea de cómo gobernaban los imperialistas, qué tipo de memorándums, qué tipo de papeles y qué tipo de insolencias usaban para gobernar a este país, al que se pretendía llamar país libre, independiente y soberano; para que nuestro pueblo conozca qué clase de libertadores eran esos, los procedimientos burdos y repugnantes que usaban en sus relaciones con este país, que nuestra generación actual debe conocer. Y si no los conoce, su conciencia revolucionaria no estará suficientemente desarrollada. Si las raíces y la historia de este país no se conocen, la cultura política de nuestras masas no estará suficientemente desarrollada. Porque no podríamos siquiera entender el marxismo, no podríamos siquiera calificarnos de marxistas si no empezásemos por comprender el propio proceso de nuestra Revolución, y el proceso del desarrollo de la conciencia y del pensamiento político y revolucionario en nuestro país durante cien años (APLAUSOS). Si no entendemos eso, no sabremos nada de política.

Y desde luego, desgraciadamente, mucho tiempo hemos vivido ignorantes de muchos hechos de la historia.

Porque si el interés de los que se aliaron aquí con los imperialistas era ocultar la historia de Cuba, deformar la historia de Cuba, eclipsar el heroísmo, el mérito extraordinario, el pensamiento y el ejemplo de nuestros héroes, los que realmente están llamados y tienen que ser los más interesados en divulgar esa historia, en conocer esa historia, en conocer esas raíces, en divulgar esas verdades, somos los revolucionarios.

Ellos tenían tantas razones para ocultar esa historia e ignorarla, como razones tenemos nosotros para demandar que esa historia, desde el 10 de octubre de 1868 hasta hoy, se conozca en todas sus etapas. Y esa historia tiene pasajes muy duros, muy dolorosos, muy amargos, muy humillantes, desde la Enmienda Platt hasta 1959.

Y debe también conocer nuestro pueblo cómo se apoderaron los imperialistas de nuestra economía. Y eso, desde luego, lo sabe nuestro pueblo en carne propia. No saben cómo fue pero fue.

Y saben los hombres y mujeres de este país, sobre todo los de esta provincia donde se inició la lucha, donde siempre se combatió por la libertad del país, cómo fue aquello que de repente todo pasó de manos de los españoles a manos de los americanos. Cómo fue aquello y por qué los ferrocarriles, los servicios eléctricos, las mejores tierras, los centrales azucareros, las minas y todo fue a parar a manos de ellos. Y cómo se produjo aquel fenómeno. Y qué es aquel fenómeno en virtud del cual en este país, donde por los años 1915 ó 1920 había que traer trabajadores de otras Antillas porque no alcanzaban los brazos, algunas décadas después —en los años veintitantos, treintitantos, cuarentitantos y cincuentitantos, cada vez peor— había más hombres sin empleo, había más familias abandonadas, había más ignorancia. Cómo y por qué en este país donde hoy los brazos no alcanzan —los brazos liberados— para desarrollar las riquezas infinitas de nuestro suelo, para desarrollar las capacidades ilimitadas de nuestro pueblo, sin embargo los hombres tenían que cruzarse de brazos meses enteros y mendigar un trabajo, no ya en tiempo muerto sino en la zafra.

Y cómo era posible que en esas tierras que regaron con su sangre decenas de miles de nuestros antepasados, decenas de miles de nuestros mambises; cómo era posible que en esa tierra regada por su sangre, el cubano en la república mediatizada no tuviera el derecho, no digo ya de recoger el pan, no tenía siquiera el derecho a derramar su sudor. De manera que donde nuestros luchadores por la independencia derramaron su sangre por la felicidad de este país, sus hermanos, sus descendientes, sus hijos, no tenían siquiera el derecho de derramar el sudor para ganarse el pan.

¿Qué república era aquella que ni siquiera el derecho al trabajo del hombre estaba garantizado? (APLAUSOS.) ¿Qué república era aquella donde no ya el pan de la cultura, tan esencial al hombre, sino el pan de la justicia, la posibilidad de la salud frente a la enfermedad, a la epidemia, no estaban garantizados? ¿Qué república era aquella que no brindaba a los hijos del pueblo —que dio cientos de miles de vidas, pero que dio cientos de miles de vidas cuando aquella población de verdaderos cubanos no llegaba a un millón; pueblo que se inmoló en singular holocausto— la menor oportunidad? ¿Qué república era aquella donde el hombre no tenía siquiera garantizado el derecho al trabajo, el derecho a ganarse el pan en aquella tierra tantas veces regada con sangre de patriotas?

Y nos pretendían vender aquello como república, nos pretendían brindar aquello como Estado justo. Y en pocas regiones del país como en Oriente estas cosas se vivieron, estas experiencias se vivieron en carne propia; desde las decenas de miles de campesinos que tuvieron que refugiarse allá en las montañas hasta las faldas del Pico Turquino para poder vivir, a los hombres, a los trabajadores azucareros que vivieron o cuyos padres vivieron aquellos años terribles. ¡Y qué porvenir esperaba a este país!

Pero el hecho fue que los yankis se apoderaron de nuestra economía. Y si en 1898 poseían inversiones en Cuba por valor de 50 millones, en 1906 unos 160 millones en inversiones, y 1 450 millones de pesos en inversiones en 1927.

No creo que haya otro país donde se haya producido en forma tan increíblemente rápida semejante penetración económica, que condujo a que los imperialistas se apoderaran de nuestras mejores tierras, de todas nuestras minas, nuestros recursos naturales; que explotaran los servicios públicos, se apoderaran de la mayor parte de la industria azucarera, de las industrias más eficientes, de la industria eléctrica, de los teléfonos, de los ferrocarriles, de los negocios más importantes, y también de los bancos.

Al apoderarse de los bancos, prácticamente podían empezar a comprar el país con dinero de los cubanos, porque en los bancos se deposita el dinero de los que tienen algún dinero y lo guardan, poco o mucho. Y los dueños de los bancos manejaban aquel dinero.

De esta forma, en 1927, cuando no habían transcurrido 30 años, las inversiones imperialistas en Cuba se habían elevado a 1 450 millones de pesos. Se habían apoderado de todo con el apoyo de los anexionistas o neo-anexionistas, de los autonomistas, de los que combatieron la independencia de Cuba. Con el apoyo de los gobiernos interventores se hicieron concesiones increíbles.

Un tal Preston compró 75 000 hectáreas de tierra en 1901, en la zona de la bahía de Nipe por 400 000 dólares, es decir, a menos de seis dólares la hectárea de esas tierras. Y los bosques que cubrían todas esas hectáreas de maderas preciosas, que fueron consumidas en las calderas de los centrales, valían muchas veces, incomparables veces esa suma de dinero.

Vinieron con sus bolsillos rebosantes a un pueblo empobrecido por 30 años de lucha, a comprar de las mejores tierras de este país a menos de seis dólares la hectárea.

Y un tal McCan compró 32 000 hectáreas ese mismo año al sur de pinar del Río. Y un tal James —si mal no recuerdo— ese mismo año compró en Puerto Padre 27 000 hectáreas de tierra.

Es decir que en un solo año adquirieron mucho más de 10 000 caballerías de las mejores tierras de este país, con sus bolsillos repletos de billetes, a un pueblo que padecía la miseria de 30 años de lucha. Y así, sin derramar sangre y gastando un mínimo de sus riquezas, se fueron apoderando de este país.

Y esa historia debe conocerla nuestro pueblo.

FRAGMENTO DEL DISCURSO EN EL RESUMEN DE LA VELADA CONMEMORATIVA DE LOS CIEN AÑOS DE LUCHA, EL 10 DE OCTUBRE DE 1968. LA DEMAJAGUA



Sé que estás aquí, que me acoges. Por José Luis Fariñas

August 12, 2019 11:48, by La pupila insomne

Getsemaní II

José Luis Fariñas, Apocalipsis, acuarela (serie), frag., colección J. Izquierdo, 2010

Sé que estás aquí, pero te ocultas;

te escondes en las formas de la noche,

en los perros y piedras del camino;

en las manos y sueños de los hombres,

hermanos y enemigos, almas y demonios.

Se que estas aquí pero te callas.

Te pregunto y solo me dejas ver el silencio

y palpar la raíz del viento que me entrampa,

que me enfría los costados de antemano;

aire de mares y penumbras

con que reúnes sobre mí ese vacío ardiente

que me oye y sigue su curso

de pirámides invisibles, de silencios escarpados

o limpios como pistas de hielo

sobre las que dejas correr el doble filo

de tu única respuesta.

Sé que estás aquí, que me acoges

en un lecho de lirios de ceniza, espinas y laureles,

que me entierras en un despertar lleno de gritos

y de testigos enfermos, de reinos sin ojos ni babeles,

mendigando pesadillas

entre tus delicados pedazos de serpiente.

Sé que me oyes y miras, sé que conoces y dictas

que dejas que vengan para decorar la cruz

con mi pequeño rio de sangre;

sé que los guías con precisión, más que a mí mismo,

que les das a cada uno sus palabras exactas, sus peldaños

y sus aguaceros en pequeñas copas como dedales,

pero a mí me llevas al centro del más oscuro mar,

y allí me sostienes tal vez por un segundo

sobre la tumba del horizonte,

debajo de un cielo plateado de gaviotas y acida llovizna.

Sé que no hay tiempo ni lo hubo.

Sé que todo esto ya ha pasado una y mil veces, siempre.

Sé que no hay forma de que ninguna revelación

cambie ya la más minúscula celada.

Pero dime, Padre, dime al menos si alguna vez

antes de elegir todas estas noches,

si al menos una sola vez tuviste miedo de ti y dudaste;

si al menos hubo en tus labios este temblor

de querer saber y no poder,

de poder salvar y no saber cómo,

de soñar un rostro

que del otro lado se te aproxime y te bese

dejándote al menos estar seguro,

a causa de la calidez de sus labios,

que no estas ni muerto ni dormido,

que simplemente esperas

a que un oculto sol que aún no vive

se levante sobre ti y te conduzca

al único lugar del universo

que te es desconocido.

Recuerdo, sin embargo, la certeza

de una paz increada que sale a flote inesperadamente

como un pez que escapa de las profundidades de tu silencio

cuando aquella tarde,

en mitad de una tormenta de arena y espejismos,

mi madre me dio a mascar una encrespada lámina de canela.



“Se busca”, el ¿último? invento de Donald Trump para asfixiar a Cuba. Por Iroel Sánchez

August 10, 2019 18:22, by La pupila insomne

De las primeras veces que fui al cine quedó grabada en mi memoria: “Wanted”, la expresión impresa en los carteles con los que los sheriff del Far West daban a conocer que alguien era buscado a cambio de una recompensa.


Y fue lo primero que me vino a la mente al conocer que el gobierno de Estados Unidos acaba de anunciar un fondo de tres millones de dólares para financiar informantes que le faciliten su cacería contra la colaboración médica cubana en más de sesenta países.
En la concepción de las relaciones internacionales que preconiza la Casa Blanca todo es bussines y el sheriff mundial puede anunciar su recompensa para quienes quieran ayudarlo a hacerle la vida más difícil a los cubanos y a todos aquellos que desean que en sus países la salud sea un derecho al alcance de los que menos tienen. No es sólo la más reciente de un grupo de medidas estadounidenses dirigidas a asfixiar económicamente a Cuba, saboteando una de las más importantes fuentes de ingresos de la Isla, sino que en este caso lo intenta en contra de las decenas de millones de seres humanos que en localidades empobrecidas de todo el planeta han visto por primera vez un médico gracias a los servicios reconocidos mundialmente que prestan los galenos cubanos.
Pero el sheriff de las películas del Far West no contaba con el control de internet, y una tupida red de medios de comunicación para facilitarle la tarea.
Lo primero es construir el villano. El malo no es el sistema que Washinton y sus aliados han impuesto al mundo, condenando a miles de millones de seres humanos a vivir sin atención médica, sino la “trata de personas” que el gobierno cubano hace cuando organiza, con la participación consciente de sus calificados profesionales de la salud, programas de atención médica que han salvado más vidas que todos los dólares que Estados Unidos ha destinado a planes de injerencia en medio mundo, disfrazados de atención humanitaria desde la “Alianza para el Progreso” hasta acá. Para ello hay que amplificar las voces de la minoría que se presta para denigrar el sistema que los formó y sobre todo prohibirle la palabra en los medios de comunicación a la enorme mayoría de esos médicos cubanos que permanecen leales a su país y al juramento hipocrático, a pesar de las promesas de prosperidad que Washington lleva décadas haciéndoles.
Algo tan primitivo, y poco original, como pagar informantes, sólo puede salir de una mente que ve a todos y a todo como susceptible de ser comprado y vendido, y presta a venderse ella misma. ¿Marco Rubio? ¿Mauricio Claver Carone? ¿John Bolton? ¿Mike Pompeo? Da igual, la solución a todo con dinero está enraizada en la historia del país que se pretende modelo universal en esta mezcla de estado policial con Far West en que se va convirtiendo el mundo y se traduce en que un magnate inmobiliario ocupa a Casa Blanca.
Llevan sesenta años intentando comprar cubanos, bombardeándolos con propaganda en la que sólo en RadioTv Martí -la emisora anticubana asentada en Miami donde el salario triplica el ingreso medio en los EE.UU. y cuyos colaboradores en Cuba hurgan como buitres en la realidad cubana para convertirla en dinero pagado por el Tío Sam- han invertido más de mil millones de dólares, pagando mercenarios para el terrorismo o la mentira. Sólo que el resultado quedó a la vista este 24 de febrero: 87% de los electores cubanos votó Sí a una Constitución que ratifica el socialismo y el liderazgo del Partido Comunista.
Menos mal que las libertades de información y de prensa que tanto preconiza su gobierno impiden a los estadounidenses enterarse de cómo sus líderes despilfarran el dinero de sus impuestos, porque si se enteraran, y su democracia sirviera para algo, los que tendrían sus rostros en el cartel de Wanted serían Trump, Bolton, Claver Carone.

(Al Mayadeen)



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