Ir para o conteúdo

La pupila insomne

Tela cheia Sugerir um artigo

La pupila insomne

3 de Abril de 2011, 21:00 , por Desconhecido - | No one following this article yet.
Licenciado sob CC (by)

Empresa Estatal ¿Socialista? Por Javier Gómez Sánchez

26 de Novembro de 2019, 10:09, por La pupila insomne

javiergosanchez09@gmail.com

La estrategia desarrollada desde la Casa Blanca hacia Cuba entre el 2014 y el 2017 por el entonces presidente de los Estados Unidos Barack Obama, incluía estimular vínculos con el incipiente sector privado cubano surgido a partir de la ampliación de las actividades por cuenta propia, con la actualización del modelo económico y social impulsado por el gobierno cubano desde varios años antes.

La ampliación del trabajo por cuenta propia, bajo la consigna de ¨liberar fuerzas productivas¨, como parte de los Lineamientos diseñados por el PCC, posibilitó lo que es un sueño para cualquier Presidente: La creación de medio millón de empleos nuevos, cifra que no ha dejado de crecer. Los nuevos espacios de trabajo incluían la posibilidad de una remuneración mayor como empleados, al mismo tiempo que permitía que miles de personas iniciaran negocios propios, convirtiéndose en empleadores. En países con economías consideradas ¨prósperas¨ por algunos teóricos, la creación de ese volumen de empleo en solo unos pocos años, sería la mayor ilusión de sus atribulados gobiernos.

La estrategia obamiana para Cuba incluía una apropiación subjetiva del mérito de la expansión del trabajo por cuenta propia, generando en una parte manipulable del público cubano la idea de que la existencia y desarrollo del sector privado era realmente gracias al cambio de política del gobierno de Estados Unidos hacia Cuba, y no gracias al trabajo del gobierno cubano bajo la dirección de Raúl Castro. La fabricación de ese vínculo bastante ¨cogido por los pelos¨ y sin apenas asidero en la práctica más allá de la facilitación de los envíos de remesas privadas (A la par que se perseguía a los bancos internacionales que prestaban servicio al Estado Cubano), era necesaria para implementar la estrategia diplomática de ¨obtención de resultados por otros métodos¨.

Diversos medios digitales de comunicación creados con financiamiento estadounidense o reclutados a su servicio, se encargarían de bombardear – y lo siguen haciendo hasta hoy- a una parte ingenua y manipulable del público de la isla en aras de crear en su mente una separación entre el Estado Cubano y los cuentapropistas, acercándolos al falso mecenas estadounidense. 

La agenda de Barack Obama durante su visita a Cuba en el 2016, incluyó un encuentro con diversos actores de la economía cubana, pero estando realmente orientado a la consolidación de ese imaginario de vínculo con el sector privado. Aunque las cooperativas estuvieron representadas por el sector agrícola y el sector estatal por la industria de la biotecnología, estos solo fueron invitados para relleno del escenario construido en los Almacenes de la Madera y el Tabaco de la Avenida del Puerto. El énfasis y entusiasmo del mandatario estadounidense estaba puesto en los representantes privados.

Paralelamente el empresario cubanoamericano Carlos Saladrigas, -promotor del cambio de métodos que fue adoptado por Obama-, aprovechando sus vínculos y las buenas intenciones de la Iglesia Católica, organizaba el proyecto Cuba Emprende, orientado a la capacitación y creación de lazos con el nuevo sector privado. El proyecto buscaba a la larga capitalizar políticamente esos lazos fabricándose el pedestal de apoyo a ese sector, intentando disminuir la importancia de las opciones de capacitación creadas desde instituciones estatales, y otras no gubernamentales pero integradas al Estado cubano, como la Asociación de Economistas de Cuba, que ha impartido numerosos cursos para cuentapropistas. Se inició -y sigue habiendo- una competencia contra las autoridades cubanas por el control de la mente del sector privado. 

 Al mismo tiempo, se introducía un discurso de disfuncionalidad hacia el sector estatal, creando en una población dolida por el mal funcionamiento y el maltrato la ingenua ilusión de que los servicios privados significarían automáticamente una mayor calidad.

Para contrarrestar la estrategia estadounidense fue necesario insistir en el concepto de Empresa Estatal Socialista. Recuperar así el terreno perdido a nivel subjetivo y fortalecer el que todavía se tenía en las mentes de los cubanos, de que solo así la economía estaría en función de las necesidades reales de toda la sociedad. Llevó a una visión científica más elevada del papel de las empresas en la economía y su función en el desarrollo del país. Recientemente el Presidente de la República Miguel Díaz-Canel dijo en una reunión con las Juntas de Gobierno: ¨Necesitamos demostrar el éxito de la empresa estatal como ente fundamental de la economía¨

De las palabras del Presidente se entiende que esa necesidad no es solamente económica, sino que es también política e ideológica.

La Reforma Constitucional aprobada por el voto del 86% de la población dejó establecido en su Artículo 26:  La empresa estatal socialista es el sujeto principal de la economía nacional. Dispone de autonomía en la administración y gestión, así como desempeña el papel principal en la producción de bienes y servicios. (…) La ley regula los principios de organización y funcionamiento de la empresa estatal socialista.

Amén.

Pero en la carrera por defenderse de las intenciones de Obama y compañía, se unió de manera automática el término ¨estatal¨ con ¨socialista¨.

Sin embargo, la propiedad estatal sobre una empresa no determina su carácter socialista.  En el capitalismo también hay empresas estatales. En algunos países estas llegan a ser muy eficientes. Eso no significa que, por eso, ese país tenga un sistema socialista, o que esa empresa pueda ser considerada socialista.

El carácter socialista de una empresa no se reduce a que su desarrollo sea determinado por la planificación centralizada del Estado. Tampoco que sus medios de producción sean propiedad de este. Ni que sus ingresos sean puestos a su disposición, o que sus actividades sean orientadas a las necesidades de políticas estatales. Todo eso es necesario para considerar– en el escenario cubano-  una empresa como socialista.

Pero es imprescindible también algo que no puede quedar en el camino al pegar automáticamente los apellidos de ¨estatal¨ y ¨socialista¨ sobre todo entre aquellas que prestan servicios: ¿Es socialista una empresa que no practica la protección al consumidor? ¿Es socialista una empresa que no se organiza en función de facilitar la vida de sus consumidores, los cuales en la mayoría de los casos acuden a ella porque no tienen otra opción? ¿Es socialista una empresa que despilfarra los dólares que no produce y que el Estado le asigna gastándolos en lo que no es necesario, cuando lo necesario no lo hay? ¿Qué no invierte en el bienestar del público que recibe? ¿Empresas que hacen que su público, en una población envejecida, espere fuera de sus instalaciones de servicio, al sol y de pie en la acera? ¿Qué afectan la tranquilidad y la imagen del entorno social en el que funcionan?

¿Empresas que dispersan geográficamente la búsqueda y compra de lo poco disponible, hundiendo de paso al Estado con una logística que ni el más ineficiente capitalista permitiría? ¿Qué derrochan papeleo y tiempo sin importarles los costos? ¿Que no cambian las condiciones de distribución, sabiendo que favorecen la corrupción y la complicidad con el acaparamiento, ni la falta de condiciones de servicio que generan disgusto y el deterioro de la imagen social de sus empleados? ¿Qué no practican la consideración, no ya hacia los clientes que hacen la cola, sino hacia sus propios trabajadores cuando su mala organización de venta sobrecarga a unos, mientras otros conversan relajadamente, con sindicatos que parecen inexistentes? ¿Con condiciones que maltratan tanto al cliente como al trabajador?  

¿Puede pretenderse socialista una empresa que se enajena irresponsablemente -porque se le permite enajenarse- del malestar social y el criterio político adverso al socialismo que esparce con su mal funcionamiento?

Tenemos empresas estatales, pero el carácter de socialista es algo que se debe adquirir y que se le debería otorgar como antaño se otorgaban banderas, o se entregaba el reconocimiento de entrar al Perfeccionamiento Empresarial.

Ser empresa socialista no es llevar un nombre, es que el pueblo para el que debe trabajar le tenga esa consideración.  

Porque después del estatal, hay apellidos que hay que ganárselos.

 

 

 



Noticias: para unos Sí, para otros No. Por Amílkar Sanz

25 de Novembro de 2019, 9:49, por La pupila insomne

El día 20 de noviembre, medios colombianos destapan otro escándalo que implica y deja al descubierto la manipulación que se hace desde Colombia del tema venezolano. El diario Publimetro (https://www.publimetro.co/co/) saca a la luz un audio donde el Embajador de Colombia ante EE.UU. Francisco Santos conversa con la nueva Canciller Claudia Blum. En el audio el primero se expresa en los más cuestionables términos acerca de las acciones realizadas para desestabilizar al país vecino.[i] Igualmente emite un conjunto de calificativos, en muchos casos despectivos con respecto a terceros como la UE y los propios EE.UU entre otros.

Algunas de las partes, a partir de la transcripción del audio, dicen cosas como:

CB: “Pero entonces Venezuela. Pachito, ayúdeme a pensar. La solución no es un golpe militar, porque los militares no lo van a sacar; sacarlo Estados Unidos (…) tampoco va a pasar… ¿Diálogo? Pues el diálogo ese…”.

FS: “Hoy estaba hablando con un señor, porque la CIA no se está metiendo”.

CB: “¡No, no se está metiendo!”.

FS: “La CIA está ‘pfff’…”.

CB: “Y ahora en campaña uno no sabe qué va a hacer Trump”.

FS: “Si Trump ve muy díficiles las elecciones, se mete a Venezuela”.

CB: “Yo no lo veo así. Yo lo veo muy lejano”.

FS: “Yo lo único que veo es con acciones encubiertas allá adentro, para generar ruido y apoyar a la oposición que allá está muy sola”.

Abiertamente hablan de realizar “acciones encubiertas” con el objetivo de crear las condiciones que permitan oxigenar a la mediática y desubicada oposición venezolana, y en última instancia, obligar la intervención de terceros (y se sabe quién es el tercero) para “resolver el problema venezolano”.

Pero más allá de todo este escándalo, lo real maravilloso de todo esto, es que tal parece que para algunos, no ha sucedido. Aunque una mente medianamente decente, pudiera cuestionar esta afirmación, esgrimiendo que un hecho así, debería ser primera plana en todos los medios con una plataforma de cobertura de la situación latinoamericana. Pues NO.

A partir de la cobertura realizada por el canal RT (actualidad.rt.com), vale intentar hacer un análisis de dos medios más que incisivos en el tratamiento del tema venezonalo, DW (https://www.dw.com/es/actualidad/s-30684) y BBC (https://www.bbc.com/mundo).

La noticia existe

El canal RT pone la noticia “’Me toca inventarme cosas para que Washington tenga a Venezuela en la cabeza: Audio que provocó el regreso del embajador de Colombia en EE.UU.”[ii] Pero sabemos que RT es un “medio de propaganda del Kremlin”, así que vamos a verificar cada detalle que expresa RT en su cobertura. El artículo mencionado, se fundamenta a partir de la fuente del medio Publimetro, que emite la noticia “’La gente ya no cree. Esa ayuda humanitaria fue un fiasco’: canciller Claudia Blum[iii]

Pudiéramos pensar que estos “libres” medios de prensa, no desarrollan la noticia, porque primero hay que autentificar el audio, saber si es confiable o no. La “calidad” de la información para ellos es fundamental. Ya vimos que sale de una publicación colombiana. Veamos las reacciones en la Casa de Nariño.

La nota de RT menciona que el Presidente colombiano Iván Duque llamó al Embajador Santos para consultas: “Duque pide a embajador de Colombia en EE.UU. regresar al país tras polémico audio[iv]. Este artículo se asienta en fuentes colombianas como el Caracol Radio, que publica en su página web: “Duque pide al embajador Francisco Santos regresar a Colombia[v]. En este artículo el medio menciona que:

 “Fuentes de la Casa de Nariño confirmaron que el presidente Iván Duque, sostuvo una conversación con el embajador Francisco Santos, por las grabaciones que se conocieron en las últimas horas y se acordó que el funcionario deberá regresar a Colombia para tener una reunión privada con el mandatario.

Pero no es solo el único que aborda el problema con esa afirmación. La revista Semana, publica “Las tres crisis que desató la explosiva grabación de Pacho Santos[vi]. Incluso CNN, para nada amiguita del Chavismo, publica: “Fuente confirma que Duque llamó al embajador Francisco Santos a Bogotá para que explique diálogo con Claudia Blum[vii]. Para más confirmación CNN pone en su artículo:

CNN no ha podido establecer de qué manera o quién grabó la conversación entre los dos funcionarios, la cual el propio Santos aceptó en conversación con la emisora local W Radio como verídica y que ocurrió en un salón privado en un hotel en Washington.

La noticia ha tenido repercusión en las redes. Una búsqueda en Google, arroja 215,000 resultados, cuya primera página son todas referencias a medios de prensa que se hacen eco de la situación.

Es importante destacar, que salvo excepciones, nadie hace el menor cuestionamiento crítico sobre las implicaciones que tiene el audio en relación con la intromisión de un país en los asuntos soberanos de otro. Máxime si nos acordamos de las famosas fotos (falsas) de Iván Duque en la ONU acusando a Venezuela del mismo pecado. “Denuncia” que saturó las portadas de estos “paladines” de la libertad de expresión, y que, curiosamente, también ignoraron o minimizaron los desmentís que se fueron sucediendo en las horas y días siguientes.

La noticia no existe

Medios como DW y BBC (ambas en su versión en español)  tienen una cobertura más que amplia sobre temas latinoamericanos. Su “foco” sobre la temática Venezuela ha sido recurrente, y en ocasiones, totalmente desproporcionado. Personalmente he visto hasta 6 artículos sobre Venezuela en la página de portada de BBC, cifra totalmente injustificable si se entiende que su cobertura abarca todos los asuntos que de alguna manera se relacionan con el habla hispana, y por lo tanto, los sucesos que ocurren en esta parte del mundo.

Una búsqueda de noticias sobre Colombia en DW, para los días antes, durante y después del escándalo nos arroja, increíblemente SI, la cifra de CERO noticias sobre el tema. Lo mismo sucede si lo intentamos con BBC. Pueden decir de todo sobre Colombia, mientras ese todo no incluya cómo participa en la agresión a Venezuela.

Que estos medios son tan libres como para publicar con “libertad” todo aquello que no afecte la agenda mediática que su “línea editorial” define, lo sabemos. Que nos permitan corroborarlo día tras día, ya es un bonus. 

[i] https://www.publimetro.co/co/noticias/2019/11/20/audio-embajador-sobre-la-crisis-de-venezuela.html

[ii] https://actualidad.rt.com/actualidad/334358-audio-conversacion-francisco-santos-claudia-blum

[iii] Enlace de la primera nota

[iv] https://actualidad.rt.com/actualidad/334346-duque-pedir-embajador-colombia-eeuu-regresar

[v] https://caracol.com.co/radio/2019/11/20/politica/1574252144_331475.html

[vi] https://www.semana.com/nacion/articulo/audio-de-francisco-santos-y-claudia-blum-desata-tres-crisis/641104

[vii] https://cnnespanol.cnn.com/2019/11/20/alerta-fuente-de-la-casa-de-narino-duque-llama-a-francisco-santos-a-bogota-para-que-le-explique-dialogo-con-claudia-blum/

 



Bolivia los intelectuales y la incomodidad. Por Juan Manuel Karg

24 de Novembro de 2019, 11:46, por La pupila insomne

“El intelectual está para incomodar” es el latiguillo utilizado por algunos intelectuales de América Latina y el Caribe para cuestionar en los últimos días a Evo Morales, quien sufrió un golpe de Estado y se encuentra asilado en ciudad de México, a 8500 kilómetros de La Paz. Desde esta perspectiva, Morales habría incurrido en una serie de errores que, indefectiblemente, llevaron a este desenlace. “Cayó por su propio peso” fue otra de las apreciaciones que giraron en torno a esa construcción de sentido, en la cual el líder aymara sería responsable máximo de la situación actual de Bolivia. La idea de este artículo no es discutir con tal o cual intelectual, sino con las ideas centrales que han planteado, en base a lo que está sucediendo en Bolivia. Empecemos: ¿por qué a algunos intelectuales les resulta más fácil “incomodar” a un expresidente que está asilado en otro país para intentar salvar su vida que “incomodar” a un gobierno de facto como el de Jeanine Añez, que a lo largo de una semana cuenta ya con más de 30 víctimas fatales en sus espaldas? ¿No será que estos intelectuales se sienten “incómodos” de defender a un líder nacional-popular al que siempre cuestionaron cuando estaba en el Palacio Quemado? Un golpe debería, en cualquier caso, ser la “linea roja”: la condena al golpismo y el llamado a la defensa de la democracia boliviana primero, luego el debate en torno a la figura de Morales y sus posibles errores en el pasado.

Por otro lado: ¿qué le incomoda más a Añez, presidenta de facto de Bolivia? ¿Qué los intelectuales sigan debatiendo el referéndum del 21 de febrero de 2016 y la posterior repostulación de Evo o que cuestionen la feroz represión que tuvo lugar en Sacaba, Cochabamba, y Senkata, El Alto? Mientras nos volcamos a estas discusiones sobre liderazgos y relevos, relevantes dentro del campo de las Ciencias Sociales, hay decenas de muertos en las morgues. Hay madres llorando a sus hijos. Hay vía libre a las FFAA, a través del decreto 4078, que consagra impunidad para disparar sin ser penalmente responsable, en aras del “orden social”.

Sigamos: incómodo hoy en Bolivia es ser indígena, ante la brutal revancha racista y clasista que ya se erige sobre aquellos sectores que ampliaron sus derechos desde el 2006 a esta parte. La quema de la whipala por parte de los golpistas es parte de ese entramado. Incómodo es soportar los gases lacrimógenos y las balas de plomo de un gobierno que amenazó con una “cacería” a dirigentes del Movimiento al Socialismo y llegó a hablar de “sedición” de parte de algunos periodistas extranjeros que llegaron a cubrir lo que allí sucedía. Incómodo es comprobar que los propios dirigentes del MAS casi no emiten opiniones públicas, ante el temor de ser detenidos por el gobierno de facto, que los acusa públicamente de “terrorismo”.

Incómodo hoy en Bolivia es tener que contar lo que pasa desde los medios de comunicación concentrados. La mayoría de ellos se plegó al golpe de Estado y apoyan al gobierno de facto de forma indisimulada. Unitel Red Uno, Bolivia TV, ATB, PAT, RTP, Página Siete, El Deber, Fides y Erbol tienen una cobertura de respaldo a la gestión de la autoproclamada Añez. Aquellos periodistas que, dentro de estos medios, no comparten la línea editorial, tienen expreso temor de hacerlo público para no sufrir represalias. ¿Es raro? No, es una de las características de los gobiernos autoritarios: buscar una total hegemonía mediática que hable de enfrentamientos y culpabilice a los manifestantes, que intente instalar la vieja idea del “se mataron entre ellos”. ¿Los intelectuales no deberían estar discutiendo este cercenamiento a la libertad de expresión en vez de seguir repitiendo la parlanchina del “pero Evo”? ¿No sería intelectualmente más honesto?

Un intelectual no debe perder nunca su capacidad crítica. Partimos de esa base. Compartimos ese principio. Pero hay momentos y momentos para ejercer ese rol. ¿Los intelectuales cuestionaron a Allende una semana después del golpe de Estado en Chile? No, algunos con más tiempo y rigurosidad si hicieron una revisión de lo hecho y lo no hecho, pero siempre desde la honestidad intelectual y una lógica distancia temporal. ¿Qué hizo la mayoría de los intelectuales en ese tiempo? Condenar enfáticamente el golpe de Augusto Pinochet, que implantó una de las dictaduras más sangrientas y duraderas del continente. Imaginemos, por un segundo, el irrespeto que hubiera significado un “pero Allende” el 18 de septiembre de 1973.

Bolivia vive hoy las derivas de un golpe de Estado que inició con la violencia del dirigente cruceño Luis Fernando Camacho, la complicidad del candidato perdedor Carlos Mesa, un amotinamiento policial que liberó la Plaza Murillo y se consumó tras el llamado de las FFAA para que el presidente renuncie. Hay un Jefe de Estado constitucional, que debería haber finalizado su mandato en enero de 2020, exiliado en México. Hay una presidenta autoproclamada, sin quórum, que otorgó vía decreto impunidad a las FFAA y, acto siguiente, les sirvió en bandeja una partida de 5 millones de dólares para equipamiento. Un coctel explosivo: libertad de acción y más herramientas en mano. Hay medios de comunicación absolutamente alineados al relato golpista, con periodistas atemorizados, que si se corren un milímetro de la nueva construcción mediática en torno a Evo -terrorista, narcotraficante, vándalo- ven en peligro su fuente laboral. Y, lastimosamente, hay algunos intelectuales que, incluso en este marco que detallamos, continúan con el “pero Evo” como bandera.

Cerramos este artículo con una frase final, que intenta ser una sintesis de lo que hemos planteado: cuando se intenta juzgar a las víctimas no hay que confundir incomodidad con irresponsabilidad.

(Página 12)

 



América Latina en Fidel Castro. Por Omar Pérez Salomón

23 de Novembro de 2019, 18:55, por La pupila insomne

Las políticas de choque impuestas por el imperialismo y sus mecanismos financieros internacionales han provocado una terrible situación en los pueblos de América Latina que trae como consecuencia una agudización de la lucha de clases, con manifestaciones en estos momentos en varios países como Chile, Ecuador, Bolivia, Venezuela,  Colombia, Honduras, Nicaragua, Guatemala, Argentina, por citar algunos.

A estas alturas la idea que pretendía desideologizar todo, desde las discusiones económicas, las propuestas políticas, hasta las relaciones internacionales yace en el basurero de la historia. Como aseveró Fidel, “(…) estamos viviendo en un mundo más ideologizado que nunca, solo que se trata de un mundo donde se busca imponer la ideología del capitalismo, la ideología del imperialismo, la ideología del neoliberalismo y, precisamente, hacer desaparecer del mapa político toda ideología que no coincida con esa ideología. De modo que pienso que el mundo está más ideologizado que nunca”.[1]

La desaparición de la URSS y el campo socialista en Europa del Este a principio de los 90, originó una enorme confusión y desorientación en la izquierda latinoamericana, y una euforia maliciosa de la derecha internacional, encabezada por el complejo militar industrial, que declaró  la clausura definitiva del socialismo y el triunfo total del capitalismo sobre todo tipo de modelo alternativo de desarrollo social.

La resistencia de los revolucionarios cubanos y el surgimiento de gobiernos progresistas a partir de finales de la última década del siglo XX, encabezados por figuras de la talla de Hugo Chávez, Néstor Kirchner, Evo Morales, Luiz Inazio Lula Da Silva y Rafael Correa, por citar solo algunos nombres, ha permitido una recuperación del trauma que representó ese acontecimiento, si bien es cierto que no es total, ni mucho menos; pero también ha traído como consecuencia la ofensiva actual de la derecha y la oligarquía latinoamericana, organizada y conducida por las fuerzas de poder del imperialismo estadounidense. 

Para las fuerzas de izquierda que precisan de integrarse y unirse en este crucial momento de la humanidad les resulta de mucha utilidad acercarse al pensamiento profundo y consecuente de Fidel Castro, que nos permite encontrar respuestas a problemas tan diversos como complejos y actuales, identificar lo que nos une, partiendo de identidades diferentes y de los males que confrontan, y colocar al hombre como recurso más importante de cada pueblo, como protagonista y sujeto de todos los cambios.

En julio de 1993, en la clausura del IV encuentro del Foro de Sao Paulo, celebrado en La Habana, Fidel se preguntaba:

“¿Qué razones tenemos para sentirnos felices? (…) ¿Qué tiene de extraño que América Latina cuente hoy con 270 millones de habitantes viviendo en condiciones de pobreza y 84 millones viviendo en condiciones de indigencia? (…) ¿De quién recibimos esa herencia, si no del colonialismo, del neocolonialismo? ¿Qué remedios trajeron a nuestros problemas? Esas poblaciones viven hoy peores de lo que vivían bajo el colonialismo, ¿y son estos problemas los que nos va a resolver el neoliberalismo?”[2]

El escenario latinoamericano del presente tiene dos caras, la rica que es una minoría y la pobre, donde están las grandes masas oprimidas. Como tendencia, la rica será cada vez más rica y la pobre, cada vez más pobre, pues representa la esencia misma del capitalismo desde su surgimiento. 

El imperialismo estadounidense y la derecha latinoamericana intentan perpetuar el actual orden económico, hacerlo todavía más cruel e injusto y ordenarlo a la medida de sus intereses. Por eso atacan a Venezuela y Nicaragua, bloquean a Cuba, dan golpes de Estado en Bolivia, Brasil y Paraguay, protegen a los gobiernos de Sebastián Piñera y Lenín Moreno y acusan a Cuba y Venezuela de promover las manifestaciones sociales que hoy irrumpen en varios países..

Ante esta situación América Latina y el Caribe deberán unir sus raíces como la plata en las raíces de los Andes, como lo dijera José Martí. La difícil tarea de asaltar el futuro y dar una vida digna a sus pueblos nadie lo hará por nosotros, solo sus propios pueblos realizarán el difícil e irrenunciable reto que significa desarrollar nuestros países.

Al respecto Fidel diría:

“ (…) No nos incumbe el sistema social que deba tener cada uno de ellos, pero nos incumben todas aquellas cosas que nos unen y nos unen no solo todos estos intereses que hemos mencionado: nos une el interés de la paz, del respeto debido a cada uno de nuestros pueblos, el interés por definir en qué clase de mundo vamos a vivir, qué clase de paz nos va a traer el futuro”.[3]

“Siempre me he preguntado si es posible el futuro, si es posible la independencia, la seguridad y el desarrollo de nuestros países; si son posibles sus sueños de bienestar y de justicia social, sin la más estrecha unión de sus economías y de sus fuerzas (…) La cuestión no estriba en que cada país de nuestra área trate de salvarse por sí mismo, porque es un sueño imposible en un mundo dominado hoy por gigantes industriales y políticos. Tenemos necesidad de crear entre todos un gigante, para poder realmente desarrollarnos y disfrutar de paz, independencia y seguridad”.[4]

“ (…) creo en los pueblos de América Latina, tan humildes, tan saqueados, tan explotados, tan agredidos; … creo en esta mezcla de indios, de negros, de europeos y asiáticos …Y creo en esos pueblos, no por una cuestión de fe, sino por haberlos visto luchando, haberlos visto en el combate”.[5]

Fidel  ha sido uno de los más grandes conocedores en la historia contemporánea de la naturaleza y esencia del imperialismo, de las raíces económicas del mismo y sus características, que no actúa tan solo por la potencia de las armas, sino que utiliza como instrumento la penetración en las economías para lograr sus propósitos. Por eso agreden y bloquean a Venezuela para arrebatarles su petróleo y promueven un golpe de Estado en Bolivia para robarle su litio.

Las manifestaciones y protestas que hoy ocurren en varias ciudades latinoamericanas confirman su idea de que, “(…) nos estamos aproximando a aquellas condiciones que dieron lugar históricamente en otras partes a los estallidos, a las revoluciones clásicas, a los estallidos sociales incontrolables, inmanejables. Y creo que si esto sigue acumulándose, si todos estos problemas se siguen acumulando, si todos estos problemas sociales se siguen agravando en todas partes … si estos problemas no se resuelven, nos vamos a acercar a esas condiciones objetivas que darían lugar a los estallidos revolucionarios clásicos (…) 

“(…) Y ojalá sean conscientes los dirigentes políticos, ojalá sean sabios, primero para resolver los problemas objetivos de las economías de nuestros países, y segundo, para llevar a cabo las medidas de justicia, de equidad, de distribución de las riquezas, los cambios sociales imprescindibles, necesarios, para que se llegue a la justicia social realmente sin necesidad de traumas tan terribles como son esas revoluciones clásicas y como son, en general, todas las revoluciones”.[6]

Fidel nos ha dejado todo un proceso de enseñanza de estrategias y tácticas revolucionarias que debemos estudiar, y nos da en su obra la revelación de la tarea transformadora de hoy y de mañana. Definió que en esa lucha deben incluirse a la clase trabajadora, los campesinos explotados, intelectuales, militares con una posición antimperialista, creyentes honestos de las diversas confesiones y otras fuerzas de los sectores sociales.

Su pensamiento revolucionario se enlaza con la historia latinoamericana y universal, y nos deja como guía una frase de mucha actualidad, para movilizar a nuestros pueblos en la lucha: “(…) América es una sola: campo de lucha por la dignidad y por la justicia (…)”. [7]

[1] Un grano de maíz: Entrevista concedida por el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, al comandante sandinista, Tomás Borge. Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, La Habana, 1992, p.88.

[2] Castro Fidel: Discurso de clausura del IV Encuentro del Foro de Sao Paulo, La Habana, 24 de julio de 1993. En Granma, 27 de julio de 1993, p. 5 y 6.

[3] Castro Fidel: Acto central por el XXX aniversario del triunfo de la Revolución, Granma, 7 de enero de 1989, p.5.

[4] Castro Fidel: III Cumbre Iberoamericana, Salvador de Bahía, Brasil, 15 de julio de 1993. En Granma, 16 de julio de 1993, p.1

[5] Castro Fidel: Discurso en el acto de premiación a los deportistas más destacados de 1989, 21 de diciembre de 1989, Granma, 22 de diciembre de 1989, p.3.

[6] Castro Fidel: Una América Latina más unida, Conferencia de prensa en Quito, 13 de agosto de 1988, Editora Política, La Habana, 1988, p.4.

[7] En la clausura del I Congreso Latinoamericano de Juventudes, La Habana, 6 de agosto de 1960, OR, N.o 17, Imprenta Nacional de Cuba, La Habana, 9 de agosto de 1960, p.21



Mesa Redonda: ¿Es la continuidad un concepto conservador o revolucionario? (video)

23 de Novembro de 2019, 0:06, por La pupila insomne