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Citius, altius, fortius. Por Víctor Ángel Fernández

29 de Julho de 2022, 23:31 , por La pupila insomne - | No one following this article yet.
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Dicen que todos los cubanos somos especialistas en deportes y los mejores managers de béisbol, entonces, me apropio del título y ofrezco mi opinión sobre el reciente campeonato mundial de atletismo.

Según Einstein, las crisis deben ser tomadas como oportunidades para analizar y cambiar, o sea, si estos resultados deportivos recientes, son críticos, entonces la diana ha sonado para llamar al estudio.

Sin la fama del conocido físico, un campesino me dijo hace más de 50 años: si el ciclón te arranca el techo, parte de culpa es de la naturaleza, pero la otra fue tuya, por no cobijar bien.

Pongamos las cosas en contexto.

No me referiré al béisbol ni al baloncesto, donde justo es decirlo, para brillar a nivel mundial, es necesario jugar en la MLB o en la NBA y para ese lugar las realidades de los cubanos son absolutamente extradeportivas.

Voy al resto de los deportes.

En fútbol, voleibol, atletismo, tenis de mesa, judo, karate, bádminton, ciclismo y otra larga lista, las condiciones top, no pasan por el vecino del norte. Con extremo respeto por sus resultados deportivos a nivel mundial, donde siempre he sido fanático de Robert Fisher y nunca he visto correr a nadie como el Pato Johnson, sin olvidar al hijo de los dioses, que ustedes saben quién es.

Entonces, cuando un deportista nacido en Cuba, decide abandonar una delegación o arriesgarse por algún camino turbulento para llegar a otro país, ¿cuáles son sus causas?

Creo que sería facilista y gratuito decir que todos están contra nuestro sistema, con independencia de las consideraciones políticas que puedan tener o las que muchas veces deben expresar para quedar bien con algún “medio de prensa” que vende, aunque sea humo.

Cada año Europa occidental y EEUU se sirven a manos llenas de los deportistas de cualquier país, principalmente africano y el que lo dude que mire colores de piel y apellidos de un altísimo por ciento de los “nacionales” de los países ricos en cualquier evento. De hecho, EEUU acaba de anunciar su equipo para la olimpíada de ajedrez y sólo uno es nacido en aquellas tierras norteñas. Esas aguas turbias es donde debemos pescar, en pelea real de león a mono.

Algunos dirán que la situación económica en Cuba es compleja, pero los invito a hacer un recorrido por la de algunos países cuyos representantes arrasaron con las medallas y podrán comprobar los niveles de “democracia”, tranquilidad y hasta “respeto” al feminismo, que existen bajo aquellas banderas.

Llego entonces al atletismo, que es hoy o desde el sábado pasado, el hueso del arroz con pollo.

Este deporte es el único de los practicados en Cuba que tiene, desde hace más de veinte años, un sistema completo de participación internacional. Entre noviembre y diciembre se van a Europa para los campeonatos bajo techo. Regresan a Cuba y vuelven al cierre de sus participaciones en pista cubierta. Retornan de nuevo a la isla y ya en mayo, cruzan el Atlántico para participar en las competencias de verano, hasta que termina la Liga del Diamante.

Allí se codean, ganan, pierden y empatan con los que más vale y brilla de ese deporte, puede ser Yulimar Rojas en los saltos, Sandra Perkovic en el disco, o chinos, alemanes, franceses, ingleses o reales africanos, en el resto de la pista y el campo.

Unos años atrás, existieron discrepancias con la repartición de lo obtenido por los premios en metálico, donde llegó a cuestionarse hasta el Mercedes Benz de Sotomayor. Ahora, por ley, reciben el 85 por ciento, algo que ningún deportista, NI EN JUEGO, recibe de su agente y su equipo propietario. A los que tengan dudas, que vuelvan a ver Jerry Maguire, de Tom Cruise. Antes, también, existieron discrepancias sobre el lugar de residencia de los deportistas integrantes del equipo Cuba, donde recuerdo los matrimonios de Magalys Carvajal y Taimy Chappé. Pero eso también ha cambiado y el fútbol abrió puertas, mucho tiempo tapiadas.

Entonces, ¿dónde está el problema? ¿Malas decisiones de técnicos y directivos al conformar los equipos? ¿Falta de valor para llamar al deportista, algo difícil y doloroso, para decirle que su etapa competitiva ya concluyó? ¿Triunfalismos por haber obtenido el primer lugar en la Liga de Jongolosongo y ello nos lleve a cegarnos y no comprender que ese “país” clasifica en el lugar 87 del ranking mundial?

Lo que no puede suceder, como ya se sugirió en algún espacio televisivo, que empecemos a buscar los manidos paños tibios y justificaciones. Los “narrafismos”, al decir de Héctor Zumbado, mezcla de narración y eufemismo, no pueden tener cabida en un análisis, como se dice en buen cubano: a chaquetón quitao.

En la semana reciente, se analizaron en la Asamblea Nacional los gravísimos problemas económicos que tiene el país, lo cual es decir, los problemas que tenemos todos. Se revisaron, pública y abiertamente, los problemas de falta de cualquier cosa importante para la vida diaria y eso lo hizo la más alta dirección política y estatal de Cuba, entonces, ¿Por qué no se puede hacer así con el deporte? ¿Por qué esos análisis cerrados y secretos, donde a veces no se invita ni a la prensa especializada y muchos menos a los expertos que saben, estudiaron y siguen siendo nuestras glorias deportivas?

El ciclón, al decir del amigo campesino, nos está pasando por arriba. Tejas y yaguas están volando. Pero en cuanto se decrete la fase recuperativa, el problema no será sólo restaurar lo dañado, sino analizar las reales causas Y RESOLVERLAS.

Creo que el deporte cubano, no sólo el atletismo, acaba de tocar fondo y entonces, al decir del conocido abogado que naciera en Birán, es necesario cambiar TODO lo que debe ser cambiado y ello incluye pensamiento, métodos y personas, porque el ciclón, no nos queden dudas, vuelve dentro de unos meses, donde tampoco es posible olvidar cuando un 24 de julio, sesenta años atrás dijera: “la Revolución no es una lucha por el presente, la Revolución es una lucha por el futuro; la Revolución tiene siempre su vista puesta en el porvenir y la patria en que pensamos, la sociedad que concebimos como sociedad justa y digna de los hombres, es la patria del mañana”. Y ese futuro es el día de mañana de cada hoy.


Fonte: https://lapupilainsomne.wordpress.com/2022/07/29/citius-altius-fortius-por-victor-angel-fernandez/