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La pupila insomne

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La pupila insomne

3 de Abril de 2011, 21:00 , por Desconhecido - | No one following this article yet.
Licenciado sob CC (by)

Armas de destrucción matemática (PDF). Por Cathy O’Neil

29 de Outubro de 2020, 7:07, por La pupila insomne

Un libro profundamente inquietante:

Vivimos en la edad del algoritmo. Las decisiones que afectan a nuestras vidas no están hechas por humanos, sino por modelos matemáticos. En teoría, esto debería conducir a una mayor equidad: todos son juzgados de acuerdo con las mismas reglas, sin sesgo. Pero en realidad, ocurre exactamente lo contrario. Los modelos que se utilizan en la actualidad son opacos, no regulados e incontestables, incluso cuando están equivocados. Esto deriva en un refuerzo de la discriminación: si un estudiante pobre no puede obtener un préstamo porque un modelo de préstamo lo considera demasiado arriesgado (en virtud de su código postal), quedará excluido del tipo de educación que podría sacarlo de la pobreza, produciéndose una espiral viciosa. Los modelos apuntalan a los afortunados y castigan a los oprimidos: bienvenido al lado oscuro del big data.

O’Neil expone los modelos que dan forma a nuestro futuro, como individuos y como sociedad. Estas «armas de destrucción matemática» califican a maestros y estudiantes, ordenan currículos, conceden (o niegan) préstamos, evalúan a los trabajadores, se dirigen a los votantes, fijan la libertad condicional y monitorean nuestra salud.

Descargar PDF aquí 

Índice: 

1.Partes de una bomba ¿Qué es un modelo?
2. Conmocionada. Mi viaje hacia el desencanto
3. Carrera armamentística. Ir a la universidad
4. Máquina propagandística.Publicidad en línea
5. Víctimas civiles.La justicia en la era del big data
6. No aptos para servir.Conseguir un empleo
7. Sudar balas.En el trabajo
8. Daños colaterales.Conseguir crédito
9. No hay zonas seguras.Contratar un seguro
10. Ciudadano segmentado.Derechos civiles y políticos
 

 



Vagabundo del alba. Por Fayad Jamís

27 de Outubro de 2020, 23:53, por La pupila insomne

Este 27 de octubre cumpliría noventa años un poeta, artista plástico, periodista y diplomático cubano cuya huella en la cultura cubana y latinoamericana nos continúa acompañando a pesar de su temprana desaparición. Su  obra sigue conmoviendo y diciendo por él, como este poema que compartimos hoy.

Vagabundo del alba

A Nicolás Guillén

La mañana pálida de París crece sobre mis hombros
después de la noche larga mi amor esta brisa
Las hojas color de miel del otoño deslizándose por las calles
en las aceras las hojas del otoño sobre la cabeza de los mendigos
Aún duermen una mujer se ha levantado ha recogido una boina
que había a los pies de un durmiente y le ha cubierto el rostro
La ternura de esa mujer debajo de los harapos negros
como la flor pálida del día como la paloma
que revolotea sobre el Sena de humo de cristal de plata
Así es aquí el amanecer yo te lo digo ahora que es otoño
así es el alba de la ciudad está muerta sus huesos pueden ser palpados
y nadie dirá nada los policías duermen sus orejas de corcho
las leyes duermen la miseria dormita yo camino camino
primer hombre de este nuevo día como si la ciudad fuera mi mujer
y yo la contemplara desnuda el cielo naciendo de su espalda
Así es París yo te lo digo a veces sueño que recorro un mundo muerto
después de la última bomba muerta hasta la esperanza
Yo no comprendo mucho pero me siento un poco Robinson Crusoë
Ronbinson de esta terrible hermosa grande ciudad que se llama París
Los gatos salen de todas partes buenos días los latones de basura están llenos
juguetes rotos frutas podridas trajes papeles desgarrados
papeles donde el olvido ha dejado su oscura cicatriz
El mundo la civilización todo eso ha muerto los gatos y yo sobrevivimos
Frente a uno de estos puentes escogeré mi casa
tal vez aquella de la cortina roja en la ventana
o la otra que avanza como si quisiera saludarme buenos días
Pero no es verdad detrás de todos esos muros grises hay hombres
que respiran roncan y sueñan
hombres que quizás recuerdan un grito perdido en el valle turquesa de los siglos
hombres que acaso están pensando en los nuevos modelos de automóviles
en su trabajo en el amor tal vez en la muerte
Aquella mancha negra que arrastra la corriente es un cartón
creía que era una tortuga creía que era un ahogado
y no más que un cartón a su alrededor flotan tres hojas
como tres corazones de miel tres cifras de otoño
Los árboles salen del río como el humo de los cigarros
Otra paloma revolotea su sombra blanca sobre el agua gris
Los urinarios tienen la belleza astuta de ciertas iglesias de Castilla
voy entregando en ellos para hacer algo mientras pienso
mientras camino mi amor es decir nadie en el mundo esas hojas
Los semáforos le dan paso a los gatos a la brisa
en la frente del día pálido estas luces de ámbar
Anoche hablaban de la guerra siempre de la guerra
cadáveres espuma de eternidad de cadáveres
pero no todos saben como es dulce la libertad por ejemplo a estas horas
en el carro blanco del lechero viene detrás de sus bestias blancas
Una muchacha de Israel me hablaba de la juventud de su país
ella no tiene religión ella ama París ella ama el mundo
mañana todos tendremos el mismo rostro de bronce y hablaremos la misma lengua
Mañana aunque usted no lo quiera señor general señor comerciante señor de espejuelos de alambre y ceniza
pronto la nueva vida el hombre nuevo levantarán sus ciudades
encima de vuestros huesos y los míos encima del polvo de Notre-Dame
En la primera panadería que se abra compraré un gran pan
como hacía en mi país sólo que ahora no me acompañan mis amigos
y que ya no tengo veinte años
entonces hubiera visto todas esas sombras de otro color
Hubiera silbado hubiera arrastrado el recuerdo de una muchacha trigueña
En fin todas esas cosas se van quedando atrás
ahora es más importante trabajar para vivir
Algunos pájaros empiezan a cantar las hojas secas caen
Me voy alejando del río de las lanchas de los puentes blancos
parece que estos edificios fueran a caer sobre mi cabeza
se van volviendo gibosos al paso de los siglos
la rue du Chat-qui-Pêche me hace imaginar historias terribles
Pero es mejor continuar es el alba es el alba
las manos en los bolsillos proseguir proseguir
Dos carniceros dan hachazos en la mitad de una res
eso no es nada divertido y sin embargo me gusta mirar
mi alma es aún un poco carnicera estamos en 1956
Mañana quizás no será así quizás no habrá carniceros ni verdugos
mi corazón un poco verdugo y un poco ahorcado
tu corazón tu corazón serán polvo agua viento
para los nuevos girasoles
cada semilla como una abeja dormida
El día pálido era blanco ahora amarillea
algunas chimeneas parece que fueran a encenderse
Pasa un soldado con una maleta enorme
rombo a la gare de Lyon rumbo a Egipto la muerte
Pasa una mujer en bicicleta ella va a su trabajo
cuando el sol está a la altura de las rodillas como el trigo
todos los días ella va a su trabajo toda la vida
Pasa un camión cargado de vino de estrépito de alba
Ya estoy en el boulevard Saint-Germain miro las vitrinas de las librerías
Algún día compraré un buen diccionario las obras completas de Rimbaud
muchos libros mejor es no hablar de ello
Por todas parte hay mendigos aquél parece un niño
entre su cabeza y el cemento de la acera no hay más que una lámina helada
Tengo ganas de tomarme un café con leche tengo hambre y sed
el alba amarilla tiene un mal sabor en mi boca
París comienza a despertar ya no soy un Robinson
más bien un extranjero más bien un fantasma
más bien un hombre que no ha dormido
vagabundo de la ciudad el otoño y el alba
mientras mi amor ha de estar mirando las cumbres del Perú
o el cielo esmaltado de China
yo no lo sé mis pies se cansan eso es todo eso es todo
Después de haber amado vivir el nuevo día
es hermoso
En la ciudad y el corazón arde la misma llama
París, septiembre 16 de 1956

 



Chile: Allende no erró; ahora, a cumplir su mandato. Por Marcos Roitman Rosenmann

27 de Outubro de 2020, 8:58, por La pupila insomne

Hay motivos para estar contentos. Los resultados son aplastantes. Las urnas han decidido: 78.27 por ciento aprueba elaborar una nueva Constitución y 79.22 por ciento decide que sea mediante elección popular al 100 por ciento. Son los datos. Pero quienes votaron el apruebo no es un grupo homogéneo. Baste considerar los partidos firmantes del Acuerdo por la paz social y una nueva Constitución (15/11/19). Una mayoría se opone a reconocer derechos al pueblo mapuche (Estado pluriétnico); otros rechazan un rol protagónico del sector público en la elaboración de las políticas sociales en materia de salud, educación, vivienda, trabajo, pensiones o desoyen el compromiso con el medio ambiente. En definitiva, no todo lo que votó apruebo se inscribe en un proyecto transformador que camine hacia una democrática participativa y menos rupturista con el orden patriarcal. Podríamos asistir a un maquillaje político en el cual la nueva redacción sea una visión edulcorada del neoliberalismo, avalada por unos constituyentes espurios.

El triunfo del apruebo no es resultado de la voluntad política de las dos coaliciones que han gobernado Chile desde 1990. Su origen es la rebelión popular iniciada el 18 de octubre de 2019 y la movilización social que, en plena pandemia, no ha cesado. Un desborde popular que ha dejado fuera de juego a los partidos políticos, cuyo grado de confianza y aceptación por la ciudadanía no supera 2.4 de una horquilla de uno a 10. Igualmente, el triunfo tiene una cara que no se debe olvidar: la represión. Fue la violencia la respuesta gubernamental a las demandas de una nueva Constitución y el rechazo a las políticas neoliberales. Así atestigua el informe de la Fiscalía Nacional del 15 de junio de 2020. Desde octubre de 2019 hasta el 1º de abril de 2020, se han computado 8 mil 510 víctimas de violaciones de derechos humanos. Se han interpuesto 5 mil 645 denuncias por violencia policial. Existen 664 casos de violencia sexual; 258 desnudamientos, 67 abusos diversos, 12 violaciones y 27 amenazas de tocamientos. Además, se contabilizan 411 víctimas con lesiones oculares y otros 615 casos con traumatismos graves. Todos, perpetrados por las fuerzas armadas y carabineros, siendo 466 de sus miembros identificados como autores materiales de alguno de ellos.

No es una concesión, ha sido una lucha sin cuartel, donde las víctimas pertenecen a las clases populares, el origen del triunfo. Es un grito de dignidad, como ha sido rebautizada la plaza Baquedano, centro neurálgico de las protestas en Santiago donde se reúnen cientos de miles ciudadanos, reclamando el fin del neoliberalismo y un nuevo orden social. Una síntesis de 40 años de bregar por los cambios que una y otra vez fueron ninguneados por quienes aceptaron el pacto de transición con las fuerzas armadas. Los mismos que desmovilizaron a la sociedad civil, traicionaron el espíritu del No en el referendo de 1988 y en 1990 se hicieron con el poder. En 1990, la Concertación mantuvo la Constitución pinochetista y las reformas neoliberales se profundizaron. Impidió juzgar al dictador, clausurando la posibilidad de justicia y reparación. Hambre, corrupción y miseria, es el legado del pospinochetismo y su Constitución. En abril de 2021, la elección de constituyentes, coincidirá con las elecciones municipales y de gobernadores regionales, la historia no puede repetirse.

Hay que seguir movilizados, articular programa y definir estrategias, presionar, impedir que sean los mismos que se han negado a reconocer sus vergüenzas, quienes administren el triunfo y elaboren la nueva Constitución. Se ganó una gran batalla, pero no se puede bajar la guardia. Las víctimas del golpe de Estado cívico-militar, los miles de detenidos desaparecidos, torturados, exiliados, no son fantasmas. Son la memoria viva sobre la cual se asienta este triunfo. Sin olvidar, los más de 2 mil 500 detenidos durante la rebelión popular, acusados de disturbios, terrorismo, agresión y resistencia a la autoridad. También presos políticos.

Es la primera ocasión que una Convención Constituyente en Chile será electa por votación popular. Pero ello no garantiza que los constituyentes sean representantes de las organizaciones y movimientos sociales que en primera línea se han fajado por conquistar el derecho de elaborar una nueva Carta Magna. Las candidaturas están amarradas a las coaliciones existentes. Presentar candidaturas independientes es un camino tortuoso. Las listas de partidos pueden cerrar el paso a candidatos provenientes de la sociedad civil que han dado origen al referendo. Además, será necesario contar con dos tercios de los 155 constituyentes para aprobar cambios estratégicos. Y la complicidad entre la Democracia Cristiana, la socialdemocracia y la derecha tradicional, cuando se trata de salvar el edificio neoliberal, ha sido la norma.

Estamos en presencia de un proceso político caracterizado por la movilización popular. El gobierno y una parte de la oposición podrán revertir su derrota si logran controlar la constituyente. Es obligado estar vigilantes y sin retroceder. Salvador Allende tuvo un pensamiento premonitorio, al señalar que sólo cuando: “El pueblo […] entienda que no es desde arriba, sino desde las raíces mismas de su propia convicción de donde debe nacer la Carta Fundamental que le dará su existencia como pueblo digno, independiente y soberano”. Allende no erró; ahora, a cumplir su mandato. Hacer una Constitución democrática desde abajo. Ese es el reto. (La Jornada)



Lo que enseña el indio de Bolivia al sionista latinoamericano. Por Iroel Sánchez

26 de Outubro de 2020, 8:10, por La pupila insomne

¡Estos hijos de nuestra América, que ha de salvarse con sus indios, y va de menos a más; estos desertores que piden fusil en los ejércitos de la América del Norte, que ahoga en sangre a sus indios, y va de más a menos!

José Martí. “Nuestra América”

La historia de los golpes de estado en América Latina es larga y aleccionadora con respecto a que después de ser derrocado un proceso de cambio que ha afectado los intereses de Estados Unidos en la región nunca unas elecciones inmediatamente posteriores devuelven el gobierno a las fuerzas desplazadas de este. Nunca… hasta el 18 de octubre de 2020 en que la candidatura del Movimiento al Socialismo, conformada por Luis Arce y David Choquehuanca, obtuvo el 55.10% de los votos, superando en un 8% los resultados de hace un año atrás, cuando se desató el golpe, y aventajando en más de un 26% a la segunda opción más votada.

El pueblo boliviano demostró con su voto, y de manera contundente, la falsedad de las acusaciones de fraude lanzadas por la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre los resultados de las elecciones de noviembre de 2019, provocaran la emergencia de un poder de facto sustentado en la represión, el  derramamiento de sangre indígena y un sustantivo retroceso económico y social que, al coincidir con la pandemia de Covid-19, colocó a ese país en una dramática situación.

Antes, el proceso de cambios en Bolivia tuvo que derrotar sucesivamente la histórica alianza con Washington  de la oligarquía nacional blanca y racista: En un  golpe anti-constituyente (2006-2007), un golpe cívico-prefectural (2008), un golpe separatista (2009), otro contra las organizaciones sociales (TIPNIS 2011 y 2012), y una operación mediática conocida como “Caso Zapata”, apenas tres semanas antes del referendo sobre la reelección presidencial del 21 de febrero de 2016, haciendo que una mujer manejada desde la embajada estadounidense asegurara haber tenido con el Presidente Evo Morales un hijo que luego se probaría nunca existió (1). El mensaje para los votantes del referendo era claro: “si Evo no puede atender un hijo, cómo atenderá un país”, con él las fuerzas afines a Estados Unidos lograron una apretada victoria (51,30 %frente del No a un 48,70  del Sí) que más tarde sería anulada por el Tribunal Constitucional de Bolivia en una decisión que Washington no objetó cuando se adujo el mismo artículo 23 de la Convención Americana de Derechos Humanos para permitir la reelección de Óscar Arias en Costa Rica y Juan Orlando Hernández en Honduras.

Bolivia es un país muy particular, cuya condición plurinacional y multicultural, con alrededor de un 40% de la población cuya lengua nativa no es el español, y una estructuración de movimientos sociales y juntas vecinales con una larga tradición de resistencias y luchas, con una organización social ancestral que ha resistido cinco siglos de violencia y discriminaciones hasta que uno de los suyos se convirtió en la máxima figura política del país. Si algo prueban las elecciones de este 18 de octubre es que ese tejido social “ha dicho basta y  ha echado andar, y ya no se detendrá jamás…” tras medio milenio de brutal exclusión.

Para la prensa de derecha los votantes del MAS son “gente que no sabe lo que es un teléfono móvil, no sabe lo que es internet y mentalmente no tiene absolutamente idea de prácticamente nada” (2), pero lo que demuestra su voto en elecciones sucesivas es que están mejor informados y tienen más sentido de la historia que los electores europeos y norteamericanos inducidos por fake news e inteligencia artificial a votar contra sus propios intereses.

Una vez más Calibán le ha dado una lección a Próspero que, no importa si académico o golpista, si desde la OEA o una universidad norteamericana, está desconcertado hasta el silencio. El advenedizo admirador de la Roma americana, despreciando al otro, es en realidad para el Norte un despreciable intruso que jamás hizo por entender a los suyos. Ahora lo que superficialmente creyó su victoria es su derrota no solo ideológica, sino cultural, incapaz de reconocer que la democracia de factura yanqui que enarbola para América Latina no funciona ya ni en el imperio mismo.

Nuestra América jamás se acomodará a lo que Obama llamaba repetidamente en sus alusiones a Cuba “valores universales”, pero no son más que sistemas de dominación que Estados Unidos impone al mundo. De eso se percataron nuestros intelectuales mas lúcidos, desde Carpentier hasta Wilfredo Lam, desde García Marquez a Galeano, y hasta el primer Vargas Llosa antes de convertirse en vocero del neoliberalismo más fundamentalista. Pero el colonizado que quiere servir al colonizador nunca aprende. 

Todos los racismos son congéneres. Los golpistas bolivianos acudieron a Israel para que los asesorara en la represión -“Los hemos invitado a ayudarnos. Están acostumbrados a tratar con terroristas. Saben cómo manejarlos” (3), dijo un ministro del gobierno de facto a la agencia Reuters-, mientras en la prensa privada financiada para Cuba desde Estados Unidos, con el vicio de cierta academia eurocéntrica de doblegar la realidad para que se ajuste a sus esquemas, se buscaban referentes “cool” en el sionismo bienvisto por los centros de poder, desde los dogmas que dividen América Latina entre una “derecha autoritaria” y una “izquierda totalitaria”, se acusaba a Evo de ser un “caudillo” afiliado a la segunda.(4)

El “caudillo” totalitario dijo entonces una verdad impronunciable por el “demócrata” sionista: “Hay prácticas similares en el gobierno de facto de Bolivia en una analogía con el régimen de Israel, hablando de lo que sucede con Palestina, como el asesinato de las personas, represión a la población, censura de la prensa e incluso la expulsión de los periodistas que intentan mostrar lo que está pasando” (5)

No sorprende entonces que desde el sionismo tropical se denostara a Evo y se le llamara totalitario, siguiendo la ruta de los que antes le llamaron terrorista. Como escribí entonces: “Evo Morales no es un político tradicional, tampoco un militar, se forjó como líder en los sindicatos y los movimientos sociales que tuvieron que enfrentar por largo tiempo represiones y dictaduras en el país que tal vez haya sufrido más golpes de estado en todo el planeta. Cualquiera que conozca cómo funcionan los sindicatos y las juntas vecinales en Bolivia sabe de su democracia interna, de cómo someten a asamblea todos los asuntos en su larga historia de movilizaciones, resistencias y huelgas donde no pocos de sus integrantes han dejado la vida.”

Nada diferencia la mirada fascista del sionismo hacia el pueblo árabe, de aquellos que con desprecio acusan al indio de desconocer la democracia tal y como la concibe su mirada colonial. Se trata de una misma ideología imperialista atemperada a diferentes geografías. Martí llamó con mucha razón sietemesinos a quienes en la América nuestra no tienen fe en su tierra, y “quieren regir pueblos originales, de composición singular y violenta, con leyes heredadas de cuatro siglos de práctica libre en los Estados Unidos, de diecinueve siglos de monarquía en Francia”. (5)

El MAS ha obtenido una victoria histórica, aunque quienes sólo hablan de lo sucedido en América Latina para dogmáticamente adjetivar de totalitarios a los revolucionarios cubanos y sus compañeros en la región no se lo han dicho a sus lectores, la realidad es que los indios bolivianos han hecho posible que por primera vez después de un golpe de estado regresen al gobierno los derrocados, cosa que no lograron las “transiciones democráticas” de factura estadounidense en América Latina ni tampoco en el Sur de Europa.

Cierto que habrá que sacar las lecciones para que Washington y las fuerzas oligárquicas locales no vuelvan a contar con ejército y policía a su servicio y se comprenda que no basta con que la economía vaya bien y se beneficien incluso los ricos para que el proceso de cambios sea irreversible, pero no será el dogma colonial del recién llegado al Norte, que como todo converso busca renegar hasta el extremo de los suyos, la visión adecuada para analizar una realidad que no cabe en la mente de quien al decir de Martí vive “en las tierras podridas con el gusano de corbata, maldiciendo del seno que lo cargó, paseando el letrero de traidor en la espalda de la casaca de papel”, tierras a las que ya se dirige Jeanine Añez después de solicitar a Estados Unidos 350 visas para sus ministros y familias.(7)

Tal vez la mejor descripción de estos sucesos desconcertantes para algunos la tenga un norteamericano de apellido Hemingway que puso su pellejo en peligro por las buenas causas de su época y que eligió vivir entre nosotros y aprender de nuestros humildes pescadores: “El hombre no está hecho para la derrota. Un hombre puede ser destruido, pero no derrotado” (8)

(Granma)

Notas:

1. Katu Arconada, Caso Zapata, entre el cuento chino y la conspiración estadounidense. La Época, La Paz, 22 de mayo de 2016.

2. “El votante del MAS tiene un nivel intelectual nulo”: el racista e ignorante ‘análisis’ de dos periodistas españoles sobre los comicios en Bolivia. Actualidad RT, 20 de octubre de 2020. Disponible en https://actualidad.rt.com/actualidad/370488-votante-mas-tiene-nivel-intelectual-nulo-periodistas-espanoles-bolivia

3. Mirta Pacheco, Bolivia: el golpismo acude a Israel, buscando adiestramiento militar. La izquierda diario, 10 de diciembre de 2019. Disponible en https://www.laizquierdadiario.com/Bolivia-el-golpismo-acude-a-Israel-buscando-adiestramiento-militar?fbclid=IwAR3jowh46qhzqwkmn9janfkwov5Lk_JhGFK6As6fJtmym9E4_NZf7U958Es

4. Arturo López Levy, Lecciones de la tragedia boliviana, OnCuba, 12 de noviembre de 2019. Disponible en https://oncubanews.com/opinion/columnas/conversaciones/lecciones-de-la-tragedia-boliviana/

5. Morales ve “prácticas similares” en el gobierno de Áñez e Israel, HispanTv, 22 de mayo de 2020. Disponible en https://www.hispantv.com/noticias/bolivia/466756/morales-golpe-israel-eeuu?fbclid=IwAR34bBkpLtz4g6zcrF85roXKH9z4yrF35QdkUD6WVfXNGXJdXeqztj2gC1E

6. José Martí, Nuestra América, La Revista Ilustrada de Nueva York, Estados Unidos, 10 de enero de 1891. Disponible en http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/osal/osal27/14Marti.pdf

7. Bolivia: ¿Tiempo de fuga? Áñez pide a EEUU 350 visas para sus ministros, Resumen Latinoamericano, 22 de octubre de 2020. Disponible en https://www.resumenlatinoamericano.org/2020/10/22/bolivia-tiempo-de-fuga-anez-pide-a-ee-uu-350-visas-para-sus-ministros/

8. Ernest Hemingway, El viejo y el mar, Editorial Dante, Mérida, Yucatán, México, 1989 Disponible en https://www.cubahora.cu/uploads/documento/2019/05/17/el-viejo-y-el-mar.pdf



Google, el monstruo ubicuo. Por Montse Hidalgo

25 de Outubro de 2020, 10:39, por La pupila insomne

Suena el despertador. Una mano sobrevuela la mesilla de noche buscando a tientas la fuente del sonido: probablemente un móvil y tal vez uno de los más de 2.500 millones de dispositivos Android que existen en el mundo. El sistema operativo de Alphabet (matriz de Google) concentra un 74,6% del mercado y junto al iOs de Apple ―que incluye por defecto el buscador de Google― copan el 99%. Ese gesto de apagar la alarma coloca a cientos de millones de personas en la puerta de entrada de los servicios de Google. El pasillo es largo, lleno de ramificaciones y, claro, de entrega de información.

“Google es tan inmenso que incluso aunque no uses Gmail o las búsquedas, siempre hay algo más en el ecosistema que empezará a monitorizarte”, señala Andy Yen, consejero delegado y fundador del servicio de correo electrónico cifrado ProtonMail. Su compañía trata de prestar un servicio alternativo en un mercado en el que el gigante tiene un enorme peso. Pero no tanto como en las búsquedas y la publicidad, sectores en los que el fiscal general de Estados Unidos, William Barr, considera que Google abusa de su posición dominante. La demanda, presentada el pasado martes, es la mayor acción antimonopolística emprendida por el Gobierno federal desde las acciones legales contra Microsoft en 1998.

A la hora de desayunar, ¿por qué no echar un vistazo a las noticias? El 60% de los usuarios que navegan por Internet desde sus móviles utilizan Chrome y la cifra asciende a casi el 70% si hablamos de los navegadores de nuestros ordenadores. Así que ahí estamos nosotros, en pijama, usando un navegador de Google en un sistema operativo de Google. Pero el día continúa, y las puertas al gigante siguen abriéndose ante cada tarea. ¿Hará falta llevar abrigo? Preguntamos a nuestro altavoz inteligente: “Ok, Google. ¿Qué tiempo va a hacer hoy?”. Se iluminan cuatro puntitos que denotan que el asistente de voz nos ha escuchado y obtenemos una respuesta: “Hoy en Madrid va a haber chubascos”.

Si nos sobra tiempo, quizás podemos echar una partida de Among Us. En 2009, Google Play ofrecía unas 16.000 aplicaciones en su galería; ahora supera los tres millones. Videojuegos, guías de actividad física, gestores de cuentas bancarias, plataformas de movilidad, servicios de streaming… Todos listos para descargar en el gran bazar de Android. “Su modelo de negocio está construido sobre el saber tanto como sea posible de sus usuarios y usar esos datos para el obtener ganancias financieras”, razona un portavoz del buscador proprivacidad DuckDuckGo.

De camino al trabajo o a los recados de la jornada se nos brinda una nueva oportunidad de seguir cayendo por los túneles de Google. “¿Cómo está el tráfico en la ruta a la oficina?, ¿dónde está la tintorería que me habían recomendado?, ¿hay algún sitio para tomar café aquí cerca?”. La minuciosa cartografía de Google Maps, que está alcanzando hasta los bordillos de las aceras, esconde todo eso y más. Y los coches que recorren el mundo tomando a pie de calle las imágenes que completan estos mapas son quizás el mejor ejemplo tangible de la ubicuidad del gigante.

El primer ladrillo

Ahora podemos sacar la información de Google de viva voz. Hace 20 años, los internautas llegaban al naciente imperio a bordo de mastodónticos ordenadores de sobremesa y vertíamos nuestras dudas sobre el formulario de búsqueda con la esperanza de hallar respuesta entre las páginas de resultados. “El algoritmo que inventaron Sergey Brin y Larry Page es una aplicación de álgebra lineal que está muy bien. Otra cosa es cómo se utiliza”, razona Tomás Lázaro, profesor de Matemáticas de la Universidad Politécnica de Cataluña. “Google comenzó muy bien, pero se ha convertido en un monstruo”.

La página principal de Google, aún en versión Beta, en 1999La página principal de Google, aún en versión Beta, en 1999Internet Archive

En sus comienzos, los creadores del motor de búsqueda se preciaban de llevarnos a otros destinos. “Queremos sacarte de Google y dejarte en el lugar correcto tan rápido como sea posible”, afirmaba Larry Page en 2004. Ahora salir de los dominios de la compañía es más difícil. Las búsquedas aterrizan sobre las llamadas respuestas directas ―fichas, preguntas frecuentes, traducciones instantáneas y textos cortos que dificultan avanzar más allá del primer scroll― y productos vinculados a Google, como los vídeos de Youtube. Poca gente pasa de los primeros enlaces. “Por la red circula un chiste un poco macabro que dice que si quieres esconder un cadáver, el mejor sitio es la segunda página de resultados de Google”, comenta Lázaro. De acuerdo con el análisis del medio especializado The Markup, un 41% de esa primera página lo componen productos de la propia compañía.

Google no fue el primer buscador, pero cualquiera diría que está llamado a convertirse en el último. Según los datos registrados por Statista para julio de 2020, el motor de búsqueda de Mountain View se come un 86% de la cuota de mercado, frente a los casi irrelevantes 6,4% y 2,64% que mantienen Bing y Yahoo, respectivamente. Por su camino han ido cayendo pioneros como Archie, AltaVista y el español Ipiari. “Si la oposición hubiera sido otra, seguiríamos vivos”, asegura Tomás Franco, actual director regional de la plataforma de vídeos científicos JoVe y fundador de este desaparecido buscador.

Ipiari nació en 2003 como el proyecto de fin de carrera de Franco. Fue lanzado en 2011 y, en 2014, pese a haber logrado financiación pública, la plataforma desapareció por falta de apoyos privados. En ese tiempo Franco pudo hacerse a la idea de la cantidad de información que puede compilar quien maneja un buscador: “Es la piedra angular. Conoces todo de tus usuarios: su IP, cuándo entran, cuándo se desconectan, qué buscan, a qué horas… Tienes tantos datos que aunque no conozcas a la persona físicamente, sabes más de ella que si fueras su amigo”, asegura. En esos mimbres, pero de un orden de magnitud estratosféricamente mayor, se ha tejido el negocio publicitario de Google, que en 2019 superó los 134.000 millones de dólares (unos 110.000 millones de euros, al cambio actual). A la información que dejamos en las búsquedas se suma ahora la que la compañía obtiene monitorizando nuestro tráfico por las webs que incorporan sus tecnologías. Si ha estado viendo unos zapatos en una tienda online, prepárese para que le persigan, en forma de anuncio, hasta los confines de Internet.

De casa a la oficina

Más allá de las consultas, Google se ha convertido en el gran archivo de nuestras vidas. En las estanterías de su Drive podemos almacenar nuestros documentos personales o profesionales. En los álbumes de Google Photo se entremezclan —dependiendo de la diligencia del usuario en sus tareas de limpieza— las fotos de las vacaciones y los memes del grupo de WhatsApp de la familia. Quienes tienen activo su historial de ubicaciones pueden consultar el minucioso cuaderno de bitácora que registra sus movimientos por la ciudad en la que viven y el planeta entero.

Google también está parapetado en las herramientas que empleamos en nuestro desempeño profesional. Nuestros usuarios de Gmail constituyen el núcleo de nuestra identidad en sus redes. A un paso de estos tenemos nuestro buzón de correo electrónico, el calendario, las ahora imprescindibles videollamadas que facilitan Hangouts y Meet, y todos los servicios de terceros que queramos vincular a esa cuenta.

¿Puede el usuario medio vivir sin Google? Sí. Pero ahora mismo una decisión así le costará una larga lista de renuncias que podrían complicar su vida en suficientes detalles insignificantes como para generar una molestia real. Además, también estaríamos abandonando las contraseñas ya guardadas en Chrome o los eventos programados en el calendario. No tendríamos el cajón de sastre que es Drive, no habría Android vertebrando nuestros dispositivos y renunciaríamos al océano de contenidos de vídeo que es Youtube.

ProtonMail, que nació como un servicio de correo, ya incorpora calendario y un espacio de almacenamiento de archivos, pero Andy Yen es consciente de que con eso no basta. “No ofrecemos un navegador, ni un buscador, ni un sistema operativo para móviles. No podemos reemplazar todo lo que Google ofrece hoy, pero el objetivo a largo plazo es hacerlo”, razona Yen. El emprendedor, como otros que buscan ser alternativa al gigante, promete que su gran catálogo de servicios distaría mucho del de Google, en tanto que no almacenaría datos de los usuarios y no apoyaría en estos la rentabilidad de la compañía. Y cree que la sucesión de Google, si alguna vez ocurre, se produciría por la colaboración entre varias empresas. “Creo que hay un ecosistema que se está formando. Y esto es mejor, porque evita los abusos”.

Ya en casa, quizá usemos Chromecast para proyectar un vídeo de Youtube en el televisor o pondremos algo de música en el altavoz inteligente para acompañar el final del día. “Ok, Google, despiértame mañana a las 7 de la mañana”. La pantalla del teléfono ilumina tenuemente la habitación para confirmar que ha cumplido la última misión del día: “De acuerdo, la alarma está programada mañana a las 7 de la mañana”. Y vuelta a empezar. (El País)