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La pupila insomne

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La pupila insomne

3 de Abril de 2011, 21:00 , por Desconhecido - | No one following this article yet.
Licenciado sob CC (by)

No tergiversen, qué va, mejor manipulen. Por Carlos Luque Zayas Bazán

22 de Julho de 2018, 8:59, por La pupila insomne
La pisicina tiene cada vez menos agua. En los charcos de su fondo intentan nadar dos o tres que se lanzaron a ella en otros tiempos, cuando el agua le llegaba abundante desde el Norte. Viendo que el Presidente, sus declaraciones y su intensa actividad junto al pueblo, más la Reforma constitucional en marcha con amplísima participación popular y lidereada por Raúl deja sin futuro aquel proyecto de Cuba imposible con el que no hace mucho coquetearon, hasta alguno prueba a llenar la pileta con lágrimas. Otro, ¿más inteligente? como en el cuento del emperador desnudo intenta tirarle un cabo a quien llora y quiere convencernos de que no, de que tal vacío es una tergivesación. 

No es tan frecuente tener la oportunidad de paladear una obra paradigmática de las artes manipulatorias. De un ejemplo a la vez tan revelador de sus espurios recursos, como tan mal disimulado. Es el caso de la supuestamente necesaria exhortación a no tergiversar al Presidente.
Su autor no escribe “para desaprobar lo que defiende La Pupila”.  No, de ningún modo.  Aunque a la vez afirme  que ese blog lo conduce una persona cuyas “pasiones ideológicas” han comprometido a un Presidente.
Una ruidosa contradicción, presente en varios puntos del breve libelo. Quizás por eso tiene que repetir dos veces, como para que el lector nunca dude de lo que afirma, que el blog La Pupila Insomne es revolucionario. Concertado o no, es la repetición de un recurso.
Desde un tiempo atrás se viene observando ese curioso recurso comunicativo en las plataformas donde se pronuncian, escriben o comentan casi todos los que se sintieron “tocados”, preocupados, temerosos u ofendidos por el discurso del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba en el último cónclave de los periodistas. No existe mejor expediente de ajustarse a un calzón que acogerse a su vestidura.
El recurso consiste en distinguir y separar cuidadosamente al Presidente, como objeto de posibles influencias ajenas a sus convicciones. Es un viejo recurso muy empleado por las agencias de la guerra de pensamiento, y que repiten ahora, ya sea por aprendizaje o tarea de unos, o ya sea por mímesis de algunos otros amplificadores incautos.
Al parecer los tiempos han cambiado tanto que ahora los “nuevos revolucionarios” aprenden en exclusivas Academias norteamericanas. Esas instituciones en que se endeudan de por vida sus propios nacionales y de las que tantos otros sólo ven sus fachadas en las publicaciones.
Pero los alumnos aventajados de los países a los que hay que ayudar a ser democráticos y, para ello, pagar generosamente la formación de sus jóvenes líderes, ya acuden a ellas con el espíritu proclive y propicio para un rápido aprendizaje de modos, concepciones y vocabulario. Hablan del nuevo presidente y analizan la política cubana, como lo haría un periodista gringo de uno de sus congresistas: dicen que es, o puede ser, objeto del lobby político, de influencias espurias, de entornos dañinos.
Obsérvese una vez más el recurso: el Presidente es una cosa. Alguien más, OTROS, una oscura oficina, un blog, un apasionado revolucionario, algo distinto. Así ahora La Pupila, aunque revolucionaria, sólo ha cometido un error irresponsable, impulsado por “la pasión revolucionaria” de la que estaría ajeno el propio Presidente. Algo propio de la óptica que choca una y otra vez con el mismo valladar. No pueden concebir, porque les resulta tan ajeno como los últimos rincones del Universo conocido, que el Partido Comunista tiene forjada su unidad precisamente en la diversidad que le niegan. La unidad que tanto les duele y lamentan explica que las convicciones del Presidente emanen de una colegiatura granítica contra la que se estrellarán una y otra vez. No tendrán suerte con esas elucubraciones tan caras más allá del Malecón y tan bien recibidas en algunas plataformas.
El buen arte manipulatorio obedece a  reglas, a su estética y a su falta de ética. Si el apotegma  shakesperiano levantó súbitos malentendidos entre aquellos que desde hace rato venían dibujando una trayectoria de la que obviamente se podía esperar hasta esa desatinada referencia a un criminal de guerra para  ilustrar una interpretación, el buen arte manipulatorio no tiene por qué recordarlo: seguramente para inficionar al lector con la idea de que aquellas reacciones se debían no a la frase del Presidente, sino al artículo de un bloguero.


De la Directiva de Obama al discurso de la UPEC. Por Javier Gómez Sánchez

21 de Julho de 2018, 9:53, por La pupila insomne

javiergosanchez09@gmail.com

Para todo el que conozca la evolución del enfrentamiento de ideas en Cuba en los últimos años, ocurrido principalmente en Internet, no cabe dudas de que la intervención del Presidente y Miembro del Buró Político del PCC, Miguel Díaz-Canel, en la clausura del X Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba, puede considerarse una referencia fundamental respecto a la estrategia estadounidense hacia la Isla.

El discurso marcó definiciones en el debate interno sobre cómo asumir el desarrollo desde los Estados Unidos y sus aliados, de un nuevo tipo de contrarrevolución cubana, y fabricar una “izquierda no comunista” anti fidelista,  todo esto aprovechando tanto el ambiente de debate que acompañó las Reformas emprendidas por Raúl Castro a partir del 2007 y que este año dará fruto en una Reforma constitucional, como también lo que Díaz-Canel llamó  “el paraguas de mejores tiempos en las siempre frágiles relaciones con el vecino poderoso que nos desprecia”.

Si se buscara un punto de partida o referente desde el cual analizar la significación de la exposición pública hecha por el dirigente político cubano, por sus características y efecto, me parecería encontrarlo en la emisión de la Directiva Presidencial firmada por Barack Obama, que oficializaba y hacía pública esa nueva estrategia para Cuba. La presentación y puesta en vigor de esa Directiva se hacía con todo el descaro del método de ¨transparencia”.

Obama –que movía la zanahoria ante nuestros ojos sin eliminar completamente las partes del bloqueo que le permitía su poder como Presidente, mientras estrangulaba a Venezuela-   quedó atrás  y ha transcurrido el tiempo suficiente desde que el actual presidente de EE.UU, el republicano Donald Trump, emitiera su discurso en el Teatro Manuel Artime empujado por la derecha tradicional de Miami y derogara la Directiva, volviendo al lenguaje abiertamente agresivo. Aunque simplemente lo que ha ocurrido es que la estrategia de injerencia demócrata no desapareció, sino que pasó a un plano de trabajo más discreto.

Si se puede hablar de una involución en cuanto a la estrategia de injerencia imperialista  entre lo que fue el discurso de Obama en la Habana y el de Trump en Miami, se puede hablar también de una evolución en la estrategia de defensa cubana ocurrida entre la firma de la Directiva obamiana y el discurso de Díaz-Canel en la UPEC, sin dejar de tomar en cuenta otras referencias anteriores hechas por el actual Presidente y por Raúl Castro desde enero de 2014 al tema.

Aunque con excepción del video al que algunos se han referido, nunca antes se había hecho de forma tan directa ni ante la concurrencia nada menos que de los representantes del ámbito periodístico, uno de los sectores de la sociedad cubana sobre los que más se ha enfocado el trabajo de búsqueda de influencia.

Ante el discurso, se ha intentado seguir manteniendo la fantasía de que el Presidente está rodeado de gente tenebrosa y mal intencionada, de fanáticos y fundamentalistas extremos, a la par de oportunistas, ¨con acceso a su círculo más cercano¨ y que increíblemente tienen una gran influencia sobre él. Si alguien completamente crédulo leyera lo que ha sido publicado en los días posteriores, terminaría convencido de que el Presidente compareció ante la UPEC en estado de hipnosis para leer un papel que manos siniestras le pasaron en el último minuto. Por supuesto, todo eso con la intención de perjudicarlo…. La falta de respeto a la inteligencia promedio y  a la del propio Presidente, -la cual debe estar bastante por encima del promedio, pues de no ser así difícilmente pudiera ocupar ese cargo- es asombrosa. La táctica es crear la imagen de que el Presidente sí quiere ir por otro camino, pero obedece a presiones … algo que sólo ellos se creen.

No puedo encontrar una contradicción mayor proveniente de quienes un día publican una foto de tiempos pasados junto al actual Presidente y al día siguiente lo subvaloran.

(Hablando de subvaloraciones: Hago un paréntesis para mencionar que la frase del personaje de Hamlet, la famosa Ser o no ser, tuvo un uso acertado por el Presidente,  pues el personaje del Príncipe habla en un momento del escape del suicidio, pero lo hace ante el conflicto de vengar o no la muerte de su padre, envenenado por su tío Claudio para usurpar el trono y que es el actual Rey de Dinamarca, la cual se encuentra ante una inminente invasión proveniente de Noruega. Tal vez Shakespeare debió haber escrito Se tienen o no se tienen…. Superar la ambigüedad es un reto que no todos han sido capaces de asumir, tal vez preferirían como Ofelia saltar a un río que identificarse con una de sus dos orillas. Y posiblemente sí, el Presidente pudo haber usado otra frase, pues ante el carácter de los ¨nuevos revolucionarios¨ y el generoso financiamiento estadounidense de viajes, eventos y webs, junto al otorgamiento de becas, pudo haber dicho la segunda frase más famosa de la obra: ¨Algo huele a podrido en Dinamarca¨

La tendencia a crearse a sí mismos una ficción que sería la envidia de Walt Disney no es nueva. La utilizan cada vez que la realidad se les vuelve incómoda. Me referí a eso en “Una respuesta para La Joven Cuba, muy a principios del 2017:

¨Entonces buscó el habitual refugio psicológico, la fantasía de que todo es una campaña contra él, la convicción delirante que todo es generado por manos tenebrosas en la UJC, por mentes perversas en el Comité Central, en la casa de Iroel, por gentes que se reúnen para conspirar contra él. Una conjura donde todo es fabricado, todo lo que se dice es un invento, absolutamente todo. Una conspiración, eso…una difamación. Lo hacen porque no tienen argumentos. ¿Ustedes no se habían dado cuenta antes? Claro, es por eso que lo hacen.¨

Si se leen las reacciones que se han publicado en estos días posteriores al discurso, en casi todos los textos se hace uso de esa fantasía conspirativa como refugio psicológico. Se recurre a los fantasmas del Quinquenio Gris, de Pensamiento Crítico, del CEA, de la parametración, de la UMAP,  todo, todo a lo que puedan echar mano para idearse un martirio con divina recompensa, aunque no venga al caso, se lo echan encima. El objetivo es presentar como intolerancia a la libertad de expresión y la pluralidad de criterios lo que en el propio discurso de Díaz Canel es un rechazo a la estrategia injerencista de los Estados Unidos y algunos gobiernos europeos.

 Incluso alguno ha llegado en su delirio a tomarse para sí toda la referencia del discurso. ¿Acaso tendrá tan incorporado el lagrimeo como parafilia, que en el fondo aspira a la leyenda de que el Presidente “habló” de él? Hay quien tiene tanta vocación de víctima, de auto asignarse comparaciones con personajes históricos, que no quiere compartir el fatalismo con los demás, pues lo necesita todo para su discurso

Tal vez sueñan con una reivindicación en una Cuba futura, cuando les pidan disculpas, o mejor, cuándo les den las gracias por los servicios prestados… justo antes de darles una patada cuando ya no son necesarios.

Sin embargo, sin renunciar a la fantasía ilusoria, se va notando que en los mismos textos se comienza a asumir la realidad. Más bien con resignación. Quedaría por ver cómo funciona ante una lucha sin máscaras un aparato mediático y un sector político que fueron pensados para todo lo contrario.

 

 

 



La culpa es de “La pupila insomne”. Por Iroel Sánchez

20 de Julho de 2018, 10:43, por La pupila insomne



#LaPupilaTv: Nicaragua de Sandino a hoy, el mismo enemigo ( video).

20 de Julho de 2018, 8:44, por La pupila insomne

Se cumplen 39 años del triunfo de la Revolución Sandinista y La pupila asombrada lo celebra mirando un siglo en su historia y su música hasta llegar a los desafíos de hoy.



Soy. Por Luis Ernesto Ruíz Martínez

19 de Julho de 2018, 10:59, por La pupila insomne

He sido, soy y seré, un soldado de las ideas, de la obra de la Revolución iniciada por Carlos Manuel de Céspedes en La Demajagua, enriquecida por José Martí y construida por la Generación del Centenario conducida por Fidel Castro. La misma que hoy, con la guía de Raúl y Díaz-Canel, intenta reconstruirse mientras navega por aguas cada día más turbulentas.

Hoy somos útiles en el surco, en talleres, fábricas, hospitales, calles, panaderías, plazas y una larguísima relación de lugares, pero también frente a una pantalla que, cada día con más fuerza, se convierte en escenario de un combate ideológico sin igual. Ejemplos sobran en todo el planeta y Cuba no es la excepción.

Soy de los que cree que no siempre entramos a este tipo de batallas con la mejor de las estrategias. Incluso, a veces erramos al responder a las provocaciones, pero la peor variante es quedarse callado. Y no soy de esos.

Hay muchos problemas por resolver en Cuba y varios de ellos los he venido denunciando, así que también soy de los que hace uso de la crítica, cuando el momento lo demanda. No todo es culpa del bloqueo, ni de las malas administraciones, como cierta canción de moda hace un tiempo, anunciaba una y otra vez.

Los peligros crecen en cada jornada. A las armas físicas, se le suman hoy una enorme cantidad de escenarios digitales desde los que, muchas veces sin sospecharlo, llegan los disparos de todo tipo, desde afuera y desde adentro. Tanto en uno como en el otro, las batallas requieren de estrategias bien pensadas y de acciones decididas, nunca desesperadas y mucho menos resultado de un arranque de ira.

La cita por Miguel Díaz-Canel, en la clausura del X Congreso de la UPEC, de un artículo publicado por M. H. Lagarde con el título Los “nuevos revolucionarios” de la internet en Cuba, ha generado cierta ola de reacciones, esperadas casi todas, pero con diferentes tonalidades. Sus palabras se es o no se es, desde los tiempos de Shakespeare”, encontraron muchos oídos receptores y muy dolidos.

He leído varias veces el artículo de Lagarde y el discurso de Díaz-Canel. En ninguno de los dos encontré nombres que pudieran justificar ciertas reacciones en las últimas jornadas, pero al parecer sí estaban allí, o por lo menos los argumentos fueron tan contundes que algunos se sintieron aludidos.

Soy, como muchos cubanos hoy, de los que anda agradecido por la obra heredada de Fidel y de los que siente orgullo de ver a su actual Presidente caminando las calles de la isla con la camisa sudada, con la mano extendida para saludar, con la cara tensa para criticar a los que no están haciendo las cosas bien y dispuesto a seguir de cerca lo que sucede en internet, con sus potencialidades y peligros.

Soy martiano y siempre voy a creer en el mejoramiento humano y en la utilidad de la virtud, pero, lamentablemente, algunos se corrieron tanto al centro que nuestra izquierda les da picazón. Parece que las medidas eran exactas esta vez, entonces al que le sirva el sayo, que se lo ponga.

(Vision desde Cuba)