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La pupila insomne

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La pupila insomne

3 de Abril de 2011, 21:00 , por Desconhecido - | No one following this article yet.
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#LaPupilaTv: Yo soy el punto cubano (video)

24 de Junho de 2022, 0:01, por La pupila insomne



Ecuador: Lasso contra las cuerdas. Por Ángel Guerra Cabrera

23 de Junho de 2022, 8:24, por La pupila insomne

El paro nacional en Ecuador entró en su décimo día con una demostración de  extensión y fuerza en lo que es ya una movilización más poderosa y organizada que la de octubre de 2019, considerada extraordinaria en su momento. Es notable la cerrazón del gobierno del presidente Guillermo Lasso, que no da señal de tener una auténtica voluntad de diálogo con las numerosas organizaciones movilizadas. Al contrario, lo que se observa es una enorme contradicción entre lo que dice y lo que hace. Recién comenzado el paro, el Ejecutivo expresó  su deseo de diálogo pero horas después las fuerzas de seguridad no solo arrestaron  arbitrariamente, con una desproporcionada movilización de fuerzas,  a Leonidas Iza, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador(CONAIE), sino que lo mantuvieron ilegalmente desaparecido por casi 20 horas.

Para agravar el caso, lo pusieron en libertad con medidas cautelares y sujeto a proceso, en una evidente provocación contra el movimiento indígena, que es el  corazón  de las protestas,  a las que se han sumado estudiantes, obreros, campesinos, maestros médicos y otros sectores. A ese acto de criminalización de la protesta  se añade la declaración y extensión a más provincias, por el presidente, del estado de excepción y toque de queda, así como las feroces expresiones clasistas y racistas contra los indígenas de la totalidad de los medios oligárquicos y la amenazante y descocada declaración del ministro de defensa vinculando las manifestaciones con el crimen organizado. De esto es también expresión la mentira aducida por Lasso de que los inconformes se proponen “atacar Quito”, en referencia a la movilización hacia la capital de miles de indígenas y campesinos de numerosas provincias del país, que, como siempre ocurre en América Latina, realizan sus manifestaciones allí donde radican los poderes del gobierno y los centros de decisión política. La entrada de las columnas de manifestantes en Quito tuvo un tinte por momentos festivo de los sectores populares, pero fue recibida, sin embargo, con violencia y una lluvia de gases lacrimógenos por las fuerzas de seguridad. Ya hay al menos un  muerto y 55 heridos.

Pero para hacer aún más tenso el clima político y en un hecho sin precedentes, típico del fascismo puro  y duro, los uniformados asaltaron nada menos que la Casa de la Cultura Ecuatoriana, venerable institución de enorme prestigio en el país y en nuestra región, tributaria del cariño de la gran mayoría de los artistas e intelectuales ecuatorianos. El ultraje ha sido condenado en términos enérgicos en Ecuador y en nuestra América pero pese a que la policía no encontró ni rastro de los supuestos pertrechos militares con los que intentó justificar la brutal acción, la instalación continúa ocupada. Encima, el lunes en la  noche  se veían civiles armados recorriendo la  capital en otra provocación cuando menos tolerada, si no es  que orquestada por el gobierno.

El multimillonario banquero y lavador de dinero  Lasso no comprende el país en que vive ni es capaz de leer la gravedad de la coyuntura .¿Qué busca al responder con esta escalada represiva a las más que justificadas y legítimas 10 demandas del paro nacional, una movilización eminentemente pacífica? Es conveniente subrayar que estas demandas continúan  siendo aproximadamente las mismas  que en 2019, solo varían porque los problemas son mucho más graves pues los gobiernos de Moreno y Lasso, pese a sus promesas, no tomaron en serio  darles solución.  No obstante, la CONAIE se reunió varias veces con el gobierno en el año que lleva Lasso en  el palacio de Carondelet pero solo recibió promesas,  largas y mentiras. Ante la burla, la inflación desbocada y la  inacción oficial debió recurrir, junto a otras muchas organizaciones, al paro nacional, cansadas de no ser escuchadas. Ahora las ciudades están bloqueadas, los gremios de camioneros se sumaron a las protestas, estas gozan de gran apoyo popular y Lasso no tiene muchas opciones. O se sienta a   dialogar de verdad, o apela a la represión, que parece ser lo único en  que cree pero que no va a funcionar y agravará aun más la crisis.

 El movimiento popular ecuatoriano es muy experimentado y está mirando cómo al otro lado de la frontera la elección de  Petro confirma el rechazo de los pueblos de nuestra región al neoliberalismo. Que se olvide Lasso de que podrá doblegarlo con represión y seguir aplicando su neoliberalismo recargado. Ocho de cada diez ecuatorianos no  creen en él  y 82 por ciento consideran “mala” o “muy mala” su gestión. El banquero carece de legitimidad y existen caminos constitucionales para relevarlo del cargo si no accede a las justas demandas populares. Pero, insisto, la meta final debería ser ir más allá, elegir, por la vía legal, un nuevo gobierno popular, lo que sería más rápido y seguro con la unidad de las fuerzas progresistas ecuatorianas, que hoy falta.

@aguerraguerra



Las secciones de viajes y el laberinto de «una Cuba indescifrable». Por José Manzaneda

22 de Junho de 2022, 0:05, por La pupila insomne

Vaya a la sección de viajes de un periódico. De “El País”, por ejemplo (1). Descubrirá las “playas caribeñas, gastronomía y patrimonio” de Yucatán (2). El “Puerto Rico más musical” (3). El “hervidero cultural y étnico” de Trebisonda, Turquía (4). Las “ocho razones por las que Chicago merece un viaje”, entre ellas ver “la cárcel más curiosa”, porque tiene “las ventanas tan estrechas que no necesitan barrotes” (5). Cárcel “curiosa” excepto para los presos que habitan en ella, imaginamos. Y sobre Colombia, descubriremos Cali, “la capital de la salsa”, entre muchos otros materiales (6).

No encontraremos un solo comentario sobre la situación social o política en dichos lugares. Ni una sola referencia a las protestas sociales en Puerto Rico (7); a la violencia con armas de fuego en Chicago, ciudad de EEUU con el mayor número de homicidios (8); o a las 145 personas asesinadas en Colombia por su defensa de los derechos humanos, el pasado año (9). Nada de política. El tono debe ser neutro, amable para viajeros y viajeras.

Ahora entren, en esa misma sección y medio, a un reportaje de viajes… a Cuba. Y verán cómo cambia el cuento. La periodista Maruxa Ruiz Del Árbol narraba en “El País” su última visita a la Isla, con un título sugerente: “Regreso a una Habana siempre indescifrable” (10). Tan indescifrable que dedicaba casi un tercio de un reportaje sobre turismo a la situación política y social y a las “protestas civiles (…) contra el Gobierno” cubano de julio de 2021. Eso sí, sin mencionar ni una sola vez el bloqueo económico o las doscientas sanciones impuestas por EEUU al país en los últimos años, 50 de ellas en pandemia, causa de la situación de desabastecimiento que generó aquellas protestas (11).

El texto incluía, además, un entresacado para ensalzar al “Movimiento San Isidro”, que –leemos- “agrupa a jóvenes artistas” y “periodistas independientes” opuestos a las “medidas represivas del Gobierno de la isla”. ¿Hablar sobre sus conexiones probadas con la embajada de EEUU (12) (13)? ¿Mencionar que uno de sus líderes, Maykel Osorbo, pidió a Donald Trump el bloqueo naval y la invasión a Cuba (14)? Ni palabra.

Pero sí nos asegura que en Cuba hay “persecución ideológica” y una “fortísima cultura del chivatismo”, que “ha hecho que los cubanos sean (…) reacios a hablar en confianza fuera de sus círculos estrechos”.

¿Reacios a hablar las cubanas y cubanos? ¿A expresarse, a quejarse, a disentir (15)? Si quieren saber algo de Cuba antes de visitar, por primera vez, a ese país, por favor, no se dejen guiar jamás por “reportajes para viajeros” como los del diario “El País”. O seguirán sin salir del laberinto de su “Cuba indescifrable”.

(1)  https://elviajero.elpais.com/

(2)  https://elviajero.elpais.com/elviajero/2022/06/09/actualidad/1654766657_509624.html

(3)  https://elviajero.elpais.com/elviajero/2022/05/13/actualidad/1652434152_539709.html

(4)  https://elviajero.elpais.com/elviajero/2022/06/09/actualidad/1654772849_251212.html

(5)  https://elviajero.elpais.com/elviajero/2022/04/08/actualidad/1649428553_740956.html

(6)  https://elviajero.elpais.com/elviajero/2020/12/23/actualidad/1608718282_435761.html

(7)  https://www.nytimes.com/es/2019/07/22/espanol/america-latina/protestas-puerto-rico.html

(8)  https://www.swissinfo.ch/spa/las-aterradoras-cifras-de-la-violencia-armada-en-eeuu/47624506

(9)  https://cnnespanol.cnn.com/2022/01/19/145-lideres-sociales-defensores-derechos-humanos-asesinados-colombia-2021-defensoria-pueblo-orix/

(10)       https://elviajero.elpais.com/elviajero/2022/06/15/actualidad/1655293402_183567.html

(11)       https://lac.oxfam.org/latest/press-release/oxfam-pide-el-fin-de-las-sanciones-de-eeuu-contra-cuba-y-alerta-sobre-la

(12)       https://misionverdad.com/globalistan/el-escenario-golpista-detras-del-movimiento-san-isidro

(13)       https://portalalba.org/temas/geopolitica/imperialismo/la-contrarrevolucion-cultural-cubana-raperos-y-artistas-apoyados-por-el-gobierno-de-ee-uu-ganan-fama-como-catalizadores-de-las-protestas/

(14)       https://www.youtube.com/watch?v=uw44D_gvIMc (min. 6:21)

(15)         https://www.cubainformacion.tv/opinion/20220606/97526/97526-cuba-los-cinicos-y-el-rostro-del-bloqueo



La mortalidad y la natalidad de las empresas. Por Agustín Lage Dávila

21 de Junho de 2022, 0:58, por La pupila insomne

En un programa televisivo reciente se discutía sobre las “empresas estatales con pérdidas”, de las que tenemos unas cuantas y se reclamaban acciones concretas para enfrentar esta realidad.

Pues bien, la primera acción concreta es el análisis diferenciado de cada situación, pues ni todas las empresas son iguales, ni las causas que las ponen en pérdida son las mismas.

Asumiendo el riesgo de la simplificación (peligrosa pero imprescindible para no paralizar el pensamiento), se pueden identificar al menos tres situaciones:

  • Hay empresas que caen en pérdida por razones coyunturales (logística, roturas, pérdida transitoria de mercados, u otras), y en las que se puede esperar una recuperación cuando pase la coyuntura adversa.
  • Hay otras empresas que caen en pérdida por incompetencia, negligencia y mala administración, en cualquiera de sus variantes, y en las que se debe esperar una recuperación si se hacen los cambios necesarios en la dirección.
  • Pero hay otras empresas que están en pérdida durante cierto tiempo (es decir, no por una situación “coyuntural”) y en las que sin embargo no podemos identificar evidentes negligencias o errores de los directivos. En esas el modelo de negocios dejó de ser viable (si es que alguna vez lo fue), y habrá que cerrarlas. Con las debidas protecciones y consideraciones de casos especiales, pero en su mayoría, habría que cerrarlas.

Y hay que aceptar que ese tercer tipo de empresa, en pérdida “estructural”, siempre va a existir. No vamos a llevar “a cero” el porcentaje de empresas en pérdida, por mucho que hagamos. No lo logra ningún país.

Podemos conocer algo de esto quienes hayamos estudiado los sectores de alta tecnología en el mundo (biotecnología por ejemplo) en los que más de la mitad de las empresas que se fundan nunca llega a la rentabilidad por sus ventas (le dicen a esto “el valle de la muerte” de las empresas), y esa mortalidad empresarial hay que verla como normal, pues es inherente al riesgo que siempre tienen los negocios basados en productos novedosos. En esos sectores de alta tecnología y de riesgos técnicos, además de riesgos comerciales, la mortalidad empresarial es mayor, pero el fenómeno se da en cualquier sector.

Estudios publicados en los últimos años indican que la mortalidad empresarial en diferentes países (todos los sectores) anda alrededor de un 10%, unos más y otros menos, España un 10%, Francia un 12%, Reino Unido un 15%, Canadá un 8%, y así sucesivamente.

El sistema empresarial se mantiene estable (diríamos en equilibrio dinámico) porque simultáneamente se incorpora un número de “nacimientos” (empresas nuevas) cada año, aproximadamente igual.

Así, el sistema empresarial “evoluciona” por una dinámica de selección adaptativa, similar a la evolución de las especies en la biología, o a la evolución del repertorio de anticuerpos en la inmunología. Surgen nuevas especies en un proceso con importantes componentes de azar, y después progresan (se seleccionan) aquellas que son viables en un contexto concreto y desaparecen las otras. El proceso es esencialmente “selectivo”, no instructivo (al menos en la biología, nadie sabe a priori los cambios que van a funcionar).

Por supuesto que la política económica, que es algo más complejo que la biología, puede modificar el contexto siguiendo estrategias escogidas, pero siempre existirá ese componente de diversidad y selección adaptativa.

En Cuba tenemos un poco más de 1 700 empresas estatales, y entonces, si estuviésemos cerrando 170 empresas al año, no estaríamos presenciando ninguna tragedia, sino simplemente acercándonos al comportamiento medio mundial.

Y entonces tendríamos que cambiar la pregunta inicial de nuestro análisis: El problema no es ¿por qué hay determinadas empresas que se hacen inviables? El problema sería más bien ¿por qué no surgen nuevas empresas (estatales) a la dinámica suficiente para remplazarlas? Hay que ver también esta otra cara del problema.

Estamos hablando aquí de empresas “propiedad del Estado”, es decir, propiedad socialista de todo el pueblo. No estamos hablando necesariamente de empresas administradas por organismos del Estado; y este razonamiento nos lleva a otro tema igualmente complejo, que es el de la separación entre propiedad y gestión.

La trampa principal de las doctrinas neoliberales está en el intento de reducir (los más fundamentalistas dicen “eliminar”) el papel del Estado en la economía. Pero todas las experiencias conocidas de desarrollo económico partieron de una fuerte intervención estatal. Es una regularidad que se repite, en diferentes momentos históricos en Francia, Singapur, Japón, Corea, China, incluso en los Estados Unidos, principal defensor actual de la desregulación y la economía de mercado.

El Estado tiene diferentes mecanismos de intervención en la economía, al actuar como regulador, como físco, como cliente de determinadas empresas, como proveedor de educación y otros servicios sociales, pero también frecuentemente como dueño. Estas funciones se combinan en proporciones diferentes según el país y el momento histórico, pero la verdad de los hechos es que no hay desarrollo económico sin intervención estatal.

La diferencia entre un sistema social y otro está en a favor de quién interviene el Estado, si a favor de las clases dominantes o a favor de todo el pueblo, pero para el crecimiento de la economía, el Estado moderno interviene siempre

Las figuras empresariales que separan propiedad y gestión son una consecuencia del desarrollo de las fuerzas productivas, y son anteriores al Socialismo. La socialización de la producción comenzó desde el siglo XIX a requerir mayores y más complejos medios de producción y eso demandó en los países industrializados una transformación de las instituciones en las que se expresa la propiedad privada.

A partir de determinado tamaño, surgieron las sociedades anónimas “por acciones” en los que la propiedad de la empresa se comparte entre muchos “accionistas” que ponen en ella su dinero al comprar las acciones, pero que no participan de la administración cotidiana de la empresa, la cual se confía a un “administrador profesional”, un director ejecutivo (en el lenguaje actual un CEO, “Chief Excecutive Officer”). El director ejecutivo es esencialmente un asalariado.

Este tipo de estructura empresarial se desarrolló en los Estados Unidos y otros países a partir de la masiva construcción de ferrocarriles en la década de 1840, inversión que por su tamaño no podía ser asumida por ningún capital privado aisladamente. El esquema se repitió en la construcción de los sistemas de distribución de electricidad y en todas las industrias caracterizadas por alta demanda inicial de capital y altos costos fijos.

A partir del año 1900 las grandes empresas adoptaron mayoritariamente la forma de sociedades anónimas, lo que le confirió a la propiedad capitalista cierto carácter colectivo (por supuesto dentro de la clase propietaria) y consolidó la separación entre propiedad y gestión.

La propiedad es de los accionistas (cuando estos son muchos, son representados por una “junta de accionistas”), mientras que la gestión, la administración cotidiana de la empresa, es ejercida por un director ejecutivo contratado por la junta de accionistas.

La intervención del Estado, como dueño, comienza frecuentemente con la adquisición por éste de una fracción de las acciones. En general se considera que cuando un Estado adquiere más del 10% de las acciones de una empresa, adquiere “posición controladora”.

La empresa completamente estatal es la consecuencia natural de dos procesos: la socialización de la producción, y la separación entre propiedad y gestión. La propiedad socialista de todo el pueblo es una continuación lógica de estos procesos, ya sin las trabas derivadas de la propiedad privada. Es lo que Marx previó al intuir que las formas básicas de un sistema socioeconómico comienzan a gestarse dentro del sistema que le precede.

En Cuba nuestras empresas estatales pudieran considerarse como empresas con 11 millones de accionistas, y esos “accionistas” que son el Pueblo todo, son representados por el Estado, que es quien nombra o revoca a los directores ejecutivos.

Nuestro Socialismo reside en la propiedad, que es de todo el Pueblo, y en la defensa de la justicia social distributiva, lo cual es consecuencia de un proceso político que nos distingue del capitalismo. En la empresa estatal todos recibimos ingresos según nuestro trabajo, pero las rentas derivadas de la propiedad de la empresa pertenecen a los 11 millones de cubanos, a través del Estado.

Las formas concretas de gestión administrativa son otra cosa, y esas son un proceso esencialmente técnico. No podemos confundir propiedad con gestión, ni propiedad social con gestión centralizada, ni mucho menos intentar dinamizar la gestión mediante la privatización de la propiedad. Ya en otros países se cometió ese error, y sabemos las consecuencias.

La privatización de nuestros medios fundamentales de producción, si fuésemos suficientemente ingenuos para caer en esa trampa, nos empujaría hacia el subdesarrollo, no hacia el desarrollo.

Si bien el tamaño y la complejidad de las inversiones fueron los factores que llevaron a la separación entre propiedad y gestión en los siglos XIX y XX, ahora en el siglo XXI hay un segundo factor que impulsa en la misma dirección, y es que en los sectores de alta tecnología las decisiones empresariales dependen mucho de las características técnicas de productos y procesos muy diversos, que son dominadas por los trabajadores especializados, en organizaciones empresariales usualmente pequeñas.

Esos pequeños colectivos que se constituyen en pequeñas y medianas empresas, pero de alta tecnología, pueden convertirse en pocos años en algo tan estratégico para el desarrollo de nuestra economía como pueden ser hoy las empresas estatales socialistas grandes.

Estratégico no quiere decir “grande”. Y tampoco el pequeño tamaño puede hacerse equivalente a sector “no-estatal”. Los sectores estratégicos y las tecnologías habilitantes del futuro deben continuar siendo propiedad socialista de todo el pueblo, expresada como propiedad estatal, aunque eso no equivale a administración cotidiana directa por organismos del Estado.

Si ocurriese (y debe naturalmente ocurrir) en un cierto porcentaje una mortalidad de empresas estatales, y el remplazo por nuevas empresas proviniese del sector no-estatal, es fácil imaginar a qué situación llegaríamos dentro de algunos años.

Es por eso que necesitamos una dinámica superior a la que hoy tenemos en el surgimiento de mipymes estatales y en sectores de tecnología alta, vinculados más directamente con la ciencia.

Las complejidades y los desafíos son muchos, y no hay manuales escritos sobre cómo enfrentarlos. Habrá que explorar como se impulsa y como se protege el proceso de surgimiento de nuevas empresas estatales, especialmente aquellas relacionadas con las nuevas tecnologías.

Todo esto hay que saberlo muy bien (por todo el pueblo, no solamente por especialistas), para evitar que racionalidades aparentes en fenómenos locales y concretos, nos alejen de las grandes verdades que defendemos: el socialismo, la justicia social y la soberanía nacional.

José Martí escribió en 1884: “Hay un cúmulo de verdades esenciales que caben en el ala de un colibrí, y que son sin embargo la clave de la paz pública, la elevación espiritual y la grandeza patria”.

Continuemos abrazando esas verdades para partir de ellas hacia el camino de creatividad social que nos exige el siglo XXI cubano.



Assange: un caso para no olvidar. Por Marcos Roitman Rosenmann

20 de Junho de 2022, 8:38, por La pupila insomne

Una indecencia ética y un atentado a la dignidad humana. No de otra manera se puede calificar la actitud de los medios de comunicación propiedad de las grandes trasnacionales en el caso Julian Assange. El apagón informativo y la entrega a Estados Unidos de un periodista, transformado en terrorista, es un acontecimiento que obliga a reflexionar. La justicia británica no es ciega ni imparcial. El imperio estadunidense trasmite órdenes. Lo mismo da Barack Obama, Donald Trump o Joe Biden: no hay distingos. En el caso que nos compete, los jueces se han plegado a la petición de Estados Unidos. Julian Assange será entregado a sus verdugos para ser juzgado, pudiendo ser condenado de por vida. Su madre, Christine Ann Assange, en una carta abierta al mundo denuncia: “El dolor incesante de ser la madre de un periodista galardonado, que tuvo el valor de publicar la verdad sobre crímenes gubernamentales de alto nivel y la corrupción (…) el dolor de ver a mi hijo, que arriesgó su vida para denunciar la injusticia, inculpado y privado del derecho a un juicio justo, una y otra vez (…). El dolor de ver a mi hijo sano deteriorarse lentamente, porque se le negó atención médica (…), la angustia de ver a mi hijo sometido a crueles torturas sicológicas (…). La ola de tristeza cuando vi a su frágil cuerpo caer exhausto por un miniderrame cerebral en la última audiencia, debido al estrés crónico”.

Quienes tienen la responsabilidad de evitar el sufrimiento y revertir la injusticia actúan en sentido contrario. Se comportan como sicópatas, llenos de odio; sólo atinan a ejercer la fuerza. Se sienten poderosos en el engaño. Obtienen su gozo viendo cómo la víctima se retuerce de dolor. Lo humano les es ajeno. Las peticiones de justicia son desatendidas por quienes brindan con champán la muerte del inocente. Son asesinos de la justicia, enterradores de la democracia.

Para las organizaciones de derechos humanos, los medios alternativos de prensa y defensores de los derechos civiles, el juicio contra Julian Assange ha sido una farsa. Una justicia sumisa, amparada en un poder político corrupto, se entrelaza para mandar un mensaje: la libertad de expresión, de prensa y opinión deben ser reprimidas si su ejercicio conlleva desvelar secretos de Estado, sean asesinatos, torturas, detenciones ilegales, venta de armas, sobornos o desaparición de personas. En pleno siglo XXI, se repite el caso Dreyfus. Pero hoy el Yo acuso de Émile Zola debe convertirse en denuncia mundial. No es posible amparar semejante acto de injusticia sin pedir responsabilidad y señalar a sus ejecutores.

Los documentos desvelados por WikiLeaks dejaron al descubierto las entrañas del poder político, sus secretos, sus impudicias y las mentiras sobre las cuales se articulaba el discurso de la desinformación y el control de la opinión pública. En su ensayo de 2019 La segunda venida: neorreaccionarios, guerra civil global y el día después del Apocalipsis, Franco Bifo Berardi señala: “Pienso que Julian Assange hizo un gran trabajo al fortalecer el poder de la información independiente, pero su contribución al movimiento emancipatorio no consiste en haber revelado una verdad. Más interesante me resulta un costado diferente, acaso menos visible: WikiLeaks ha sido una importante experiencia de solidaridad entre periodistas, informáticos y personal militar que se rebelaron contra la hipocresía y la inhumanidad de la guerra. (…) La filosofía de WikiLeaks se basa en la descripción del poder en términos de secreto: los secretos vistos como fuente de autoridad y de mando. Si uno devela el secreto, la verdad puede ser establecida”.

Aquellos que se han llevado las manos a la cabeza a la hora de rechazar las escuchas telefónicas del programa informático israelí Pegasus, levantando la voz en grito para señalar la indecencia de espiar a dirigentes políticos, enmudecen ante la extradición de Julian Assange. Son los mismos dirigentes políticos que pidieron explicaciones por la vigilancia masiva (Prism) destapada por el ex empleado de la CIA y NSA hoy exiliado, Edward Snowden, pero callan cuando les mandan guardar silencio. Estados Unidos, sigue ejerciendo su dominio imperial sin contrapeso. Sus deseos se cumplen sin rechistar.

Hoy, la extradición aprobada por la justicia británica compromete a la reina Isabel II y al príncipe Carlos, no menos a Boris Johnson y a su gobierno, pero también supone cuestionar a los aliados, por cuyas bocas salen frases declamando transparencia, paz y defensa de los derechos humanos. Emmanuel Macron, Boris Johnson, Olaf Scholz, Pedro Sánchez; la actual presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, sin olvidar a Úrsula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea; reyes y reinas de Bélgica, Holanda, Dinamarca, y sus respectivos primeros ministros son unos cobardes, fariseos. La hipocresía es conducta habitual. Juegan a la guerra, no les importa el sufrimiento ajeno. Miran hacia otro lado. Es necesario descubrirlos, dejarlos en evidencia, seguir levantando la voz. Los verdugos deben saber que no quedarán impunes. La defensa de la dignidad tiene un lema: No a la extradición, libertad para Julian Assange.