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La pupila insomne

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La pupila insomne

3 de Abril de 2011, 21:00 , por Desconhecido - | No one following this article yet.
Licenciado sob CC (by)

Venezuela, aprestos bélicos. Por Ángel Guerra Cabrera

17 de Janeiro de 2019, 1:08, por La pupila insomne

El cerco yanqui a Venezuela ha entrado en una nueva fase, que cumple los clásicos preparativos de una intervención militar. De un lado, tenemos el desconocimiento anticipado el 4 de enero, por el Grupo de Lima(popularmente conocido como cártel de Lima) del nuevo período de mandato del presidente Nicolás Maduro, que inició el 10 de ese mes. El 5 de enero, la Asamblea Nacional (AN) de Venezuela, declarada en desacato por la Corte Suprema de Justicia, eligió como su presidente a Juan Guaidó, un desconocido guarimbero.  Guaidó es el digitado por Washington como presunto nuevo cabecilla de una oposición dividida, cuyas figuras están desgastadas y desprestigiadas. El 10 de enero diecinueve gobiernos lacayos de los 35 que forman la OEA declararon ilegítimo el nuevo mandato de Maduro, además de sumarse, al igual que el cártel de Lima -son casi los mismos-, al conocido guion yanqui de sanciones financieras y otras medidas intervencionistas, justo en la misma jornada en que el líder bolivariano tomaba posesión.(Pese a todas las presiones estadounidenses, no consiguieron un voto más en la OEA de los que  ya tenían). En la autojuramentación de Guaidó como presidente de la AN, esta declaró formalmente a Maduro como “usurpador” del Ejecutivo, e instó a la adopción de medidas en el marco del artículo 233 constitucional para instalar un gobierno de transición y convocar nuevas elecciones. El inmediato aupamiento del guarimbero por los ultrarreacionarios Mike Pence, James Bolton, Mike Pompeo y Marco Rubio, respectivamente vicepresidente, asesor de seguridad nacional, secretario de Estado y senador de Estados Unidos demuestra el enorme interés del imperio por avanzar en la ruta golpista y belicista de desconocimiento de Maduro y proclamación de un gobierno de transición. Todos los voceros estadounidenses han estado hablando de eso y de la posibilidad de que Guaidó sea reconocido como presidente interino. El servil Almagro lo “reconoció” en respuesta a un tuit de la cuenta de la Asamblea Nacional que así lo proclamaba, luego borrado.  Rubio, que tiene vara alta con Trump en la política hacia Venezuela, Cuba y Nicaragua lo ha pedido reiteradamente. Recordemos, Obama y Trump decretaron que Venezuela es “una grave e inusual amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos”.

Todo esto en medio de constantes llamados a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana(FANB) para que restaure el “orden constitucional” y luego de que la AN decretara una “amnistía” para los funcionarios militares y civiles de la “dictadura” que “coadyuven” a ese supuesto objetivo. La insistencia de los voceros yanquis y opositores para arrastrar a las FANB al aventurerismo golpista viene de lejos y es que Estados Unidos y las oligarquías latinoamericanas enfrentan una compleja disyuntiva. Como la derecha no tiene pueblo y está cada vez más desprestigiada y dividida, no puede imponerse electoralmente al chavismo, pero al mismo tiempo al contar el gobierno bolivariano con el apoyo irrestricto de una fuerza armada que, además de disponer de magníficos sistemas de armas y entrenamiento, ha demostrado su carácter patriótico, revolucionario y leal a la Constitución, se hace muy difícil conseguir el éxito de una aventura golpista o de una intervención militar en Venezuela, en cualquiera de sus variantes.

Sea con paramilitares colombianos a los que se sumen posteriormente unidades regulares de esa nacionalidad y, acaso brasileñas y argentinas, a las que incluso se unieran eventualmente algunos desertores de las FANB reforzados con fuerzas especiales estadounidenses para operaciones “quirúrgicas”, no la tendrían fácil. Cabe recordar que las FANB poseen un componente de cientos de miles de milicianos voluntarios. Sin embargo, esa es la ruta trazada en el Venezuela Freedom 2 Operation por el Comando Sur, y las modificaciones que le añade en el Masterstroke(Golpe Maestro) son más bien de matices como apuntó en un análisis Stella Calloni. Aunque es impensable que un conflicto de esa naturaleza puede ser encapsulado en Venezuela y no desbordarse a la región ninguno de los planes yanquis citados lo considera. Lo que sí está claro es que Estados Unidos, al no contar en Venezuela con fuerzas capaces de deshacerse por sí mismas de Maduro, no dispone de muchas opciones. Es por eso que recurre a un mayor aislamiento y cerco internacional del país bolivariano, parecido al aplicado a Cuba vísperas de la agresión mercenaria de Playa Girón, con gobierno transitorio y todo.

Aparte de la insignificante AN, Washington, para guardar las formas en esta canallada, cuenta con sus peones del Grupo de Lima, la muy desprestigiada OEA y el traidorcete de Almagro. Pues la reacción de la Unión Europea es más bien retórica y tibia. Mientras, es conocido que, además del apoyo de Cuba, Bolivia, Nicaragua y países del CARICOM, Venezuela cuenta con el respaldo político, militar y financiero de China, Rusia e Irán.

Twitter:@aguerraguerra

 



Aparecen los grillos: conspiraciones y dolores de cabeza en La Habana. Por Elise Thomas

16 de Janeiro de 2019, 18:54, por La pupila insomne

Un interesante análisis de los acontecimientos alrededor de los “ataques sónicos” alegados por el gobierno de Estados Unidos con respecto a sus diplomáticos en Cuba publicado por el sitio The interpreter, perteneciente al influyente think tank australiano Lowy Institute y traducido para La Pupila insomne por nuestro colaborador Juan Alfonso Fernández. 

El incidente causó una gran ruptura en las frágiles relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Si bien no llegó a culpar directamente al gobierno cubano, Estados Unidos retiró a más de la mitad de su personal de la embajada en La Habana y expulsó a 17 diplomáticos cubanos. En enero de 2018, el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EE. UU. celebró audiencias especiales sobre “Ataques a diplomáticos estadounidenses en Cuba”.

La aparición de síntomas aparentemente similares en el personal diplomático de EE. UU. en China en junio de 2018 se consideró como una confirmación más de que los diplomáticos de EE. UU., no solo en Cuba, sino en todo el mundo, estaban siendo atacados por una tecnología desconocida, lo que llevó a más evacuaciones y la creación de una fuerza de tarea especializada para investigar los “ataques a la salud”.

El gobierno cubano ha negado enérgicamente y sistemáticamente cualquier conocimiento o participación, calificándolo de “ciencia ficción” y acusando a la administración Trump de buscar una excusa para descarrilar el deshielo diplomático iniciado por el presidente Barack Obama. A pesar de dedicar miles de su propio personal a investigar el fenómeno, ninguno de los esfuerzos del gobierno cubano ha sido suficiente para sofocar los rumores sobre la posibilidad de una hipotética “arma sónica”, o quizá el uso de microondas con fines militares. Los gobiernos de China y Rusia también fueron declarados públicamente como posibles culpables.

Sin embargo, un nuevo análisis de una grabación del presunto ataque (proporcionado por el personal diplomático de los Estados Unidos en Cuba y publicado por la Associated Press) ha encontrado que, lejos de ser una tecnología militar nueva e innovadora, es, de hecho, la canción de llamada del grillo de cola corta de las Indias.

Lo realmente embarazoso de este caso es lo obvio que es todo en retrospectiva. Los grillos son un tema recurrente incluso en la primera cobertura de los “ataques”. Los sonidos escuchados por los diplomáticos se describen como “chirridos”, “zumbidos” y “silbidos”, y la línea de tiempo de los “ataques” coincide con la temporada de apareamiento del grillo. “Suena algo así como una masa de grillos”, escribió la Associated Press cuando publicó las grabaciones en 2017.

ProPublica informa que a principios de 2016 los propios diplomáticos discutieron si los ruidos eran cigarras. Un grupo de científicos cubanos incluso presentó un informe al Gobierno de Estados Unidos en 2018 sugiriendo que el ataque pudo ser grillos, aunque de una especie diferente de los grillos identificados por el último estudio.

Parece que se tomaron importantes decisiones diplomáticas, y todo el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba se descarriló violentamente, sobre la base de unos pocos bichos ruidosos, un puñado de estudios médicos cuestionables y muchas exageraciones.

Más allá de sólo poner en ridículo a la administración estadounidense, lo que destaca este episodio entomológico es el ambiente febril actual para las teorías de conspiración políticamente cargadas, en las que las teorías más extrañas y complicadas se amplifican mientras que se dejan de lado las explicaciones más mundanas.

En ningún momento hubo ninguna evidencia sólida que los síntomas experimentados por el personal de la embajada de EE. UU. se debieran a un ataque dirigido, y mucho menos pruebas de la existencia de un “arma sónica”. Numerosos expertos intentaron verter agua fría en la especulación febril, señalando que los estudios médicos realizados al personal diplomático tenían defectos significativos y que los síntomas en sí mismos podrían ser el resultado de causas individuales o una enfermedad psicogénica masiva y no debido a factores externos compartidos.

Incluso partes de la historia que deberían haber sido motivos de duda fueron tratadas como confirmación, por ejemplo, la aparente propagación del “ataque” desde La Habana a Guangzhou.

¿Es más probable que Cuba y China se unieran para organizar un ataque conjunto utilizando una tecnología militar sónica hasta ahora inédita para causar una indisposición moderada al personal de la embajada de los Estados Unidos – o que el personal de la Embajada en China haya leido acerca de lo que supuestamente estaba sucediendo a sus colegas en Cuba y hayan saltado a conclusiones sobre un vínculo con sus propios síntomas de salud no relacionados?

La prisa y la credulidad con que los medios de comunicación y los funcionarios estadounidenses de alto rango aceptaron y afirmaron como un hecho la narrativa del “ataque sónico” refleja el auge más amplio de una especie de populismo conspirativo donde importa menos considerar algo como verdadero que demostrar que no es verdad.

¿Por qué dejar que algo inoportuno como la ausencia de evidencia pueda estropear una narrativa convincente y políticamente conveniente?

El sabor conspirativo en la política internacional contemporánea puede remontarse, por supuesto, al menos parcialmente, a la administración Trump.

El ascenso político de Trump fue impulsado por su promoción de la conspiración sobre el nacimiento de Obama, y ​​ya en el cargo, ha alentado repetidamente las teorías de conspiración cuando es en su interés hacerlo. Otros líderes mundiales como el húngaro Viktor Orban, el filipino Rodrigo Duterte y el brasileño Jair Bolsonaro también han promovido activamente teorías de conspiración.

Sin embargo, los líderes políticos dispuestos a jugar rápido y con poco apego a la verdad son solo una parte de la imagen.

Los cambios en los modelos de negocio de los medios y la forma en que consumimos la información también son los principales impulsores. En la guerra en línea por la atención, la ganadora es a menudo la historia más interesante en lugar de la más precisa. Un titular sobre una posible arma sónica secreta recibe más clics que uno sobre una probable infestación de grillos, y una vez que se acumulan suficientes titulares, la narrativa adquiere rápidamente un impulso propio.

El rol de los algoritmos en el descubrimiento de noticias toma esa tendencia y lo eleva al máximo.

Cuando se los deja actuar solos, los algoritmos en plataformas como Youtube y Facebook dirigirán automáticamente a los usuarios hacia teorías de conspiración y contenido extremista. A medida que más y más personas obtienen su información de estas plataformas y los medios tradicionales continúan experimentando con algoritmos, lo más probable es que este ciclo se vuelva más vicioso.

Como dice el refrán: una mentira recorre medio mundo en el tiempo que le toma a la verdad ponerse los zapatos – en el 2019 las conspiraciones van y vienen, y de paso, le roban los zapatos a la verdad.

(The Interpreter, 15 de enero de 2019)



La contrarrevolución cubana siempre busca que #EEUU le haga el trabajo (video)

16 de Janeiro de 2019, 10:55, por La pupila insomne

Este 15 de enero TeleSUR me entrevistó sobre los esfuerzos de los senadores estadounidenses Marco Rubio y Bob Menéndez para que el gobierno de Donald Trump retome el programa Parole contra la salud pública cubana.



Los tuits de John Bolton y el mensaje de Caracas. Por Iroel Sánchez

15 de Janeiro de 2019, 10:09, por La pupila insomne

Ser Consejero de Seguridad de Estados Unidos supone atender un grupo muy diverso de temas relacionados con el mundo entero. Sin embargo, si se revisa el perfil en Twitter del Consejero de Seguridad Nacional estadounidense, John Bolton, se puede apreciar que desde el 10 de enero sólo tuitea sobre Venezuela.

Y es que un suceso intolerable para quienes gobiernan en Washington DC acaba de ocurrir este 10 de enero: Tomó posesión para un segundo mandato como Presidente de Venezuela Nicolás Maduro. Para Estados Unidos, a estas alturas, Maduro no debería ser Presidente. Para impedirlo se han empleado amenazas de todo tipo, incluyendo las de agresión militar, decenas de millones de dólares para financiar protestas violentas, junto a sanciones económicas que han implicado el cerco financiero y el desabastecimiento inducido que llegaron a crear un escenario muy crítico en abril de 2017.

La historia es más larga, pero puede resumirse de modo breve: Después de perder elección tras elección, invirtiendo dinero, organizando opositores, dando golpes de estado y petroleros, en 2013 con la muerte de Hugo Chávez, Washington creyó llegado el momento para derrocar la Revolución Bolivariana, a pesar de que de acuerdo a las leyes venezolanas Nicolás Maduro fue electo Presidente en sustitución de Chávez por el voto popular. El gobierno de Barack Obama fue incrementando el nivel de las agresiones, que incluyó la declaración de Venezuela como amenaza “inusual y extraordinaria”, y mientras conversaba sobre una normalización de relaciones con Cuba, manteniendo en pie las armas más dañinas del bloqueo económico, arreciaba la agresión a su principal aliado y operaba desde 2009 una estrategia que por vías militares, parlamentarias y mediáticas que sacó del gobierno a buena parte de los gobernantes afines a  ambos países en la región.

La dirección de una Asamblea Nacional electa con mayoría opositora en diciembre de 2015 declaró que su objetivo primero era sacar de la Presidencia a Maduro pero admitió tres diputados opositores que además de uno chavista habían sido señalados por compra de votos. Al negarse la dirección de la  Asamblea a investigar esos casos, y por el contrario admitirlos en su seno, el Tribunal Supremo de Justicia la declaró en desacato y la respuesta fue entonces llamar a una ola de violencia en las calles para sacar al gobierno, que alcanzó su clímax en abril de 2016. Pero el Primero de Mayo de ese año Nicolás Maduro llamó a una Asamblea Nacional Constituyente, cuya elección, en la que participó la mayoría de los venezolanos desafiando amenazas y obstáculos, frenó en seco la violencia. Pero la misma oposición que antes había reclamado una Asamblea Constituyente, ahora la desconoció. A fines de 2017 se habían realizado en paz elecciones para gobernadores y alcaldías y el chavismo las ganó en 19 de los 23 estados, y  el 92% de los municipios.

El Presidente Maduro no se ha cansado de llamar al diálogo y hubo extensas negociaciones en las que la oposición estuvo a punto de aceptar una participación en las elecciones presidenciales, pero ya con el acuerdo listo, una llamada del entonces Secretario de Estado norteamericano Tillerson lo impidió. La oposición se dividió: una parte de ella participó en las elecciones presidenciales y otra llamó a boicotearlas,  el 20 de mayo del 2018,  el 46.02 por ciento de los venezolanos aptos fue a votar para elegir Presidente y Nicolás Maduro obtuvo el 67.64 por ciento de los sufragios. Mientras, el candidato de oposición más votado alcanzó solo el 20.93 por ciento, pueden parecer bajas las cifras pero son superiores a los números con que fueron electos varios de los gobiernos que ahora se han unido bajo la dirección de Estados Unidos para declarar ilegítima la elección de Maduro.

Es comprensible que Bolton trate de buscar en el mundo virtual lo que la realidad le niega. Según los planes, los recursos y los esfuerzos invertidos por los gobiernos de George W, Bush, Barack Obama y Donald Trump, Nicolás Maduro no debería ser hoy Presidente de Venezuela, pero ya Washington, por más que tenga aliados y poderío, no decide quien gobierna en Venezuela. Hay un grupo de gobiernos que apoya el cerco antichavista pero dista de ser lo que Estados Unidos desea: Mientras a la toma de posesión de su par Jair Bolsonaro en Brasila asistieron 46 delegaciones extranjeras a la de Maduro lo hicieron 94.

El mensaje de Caracas es de victoria, los tuits de Bolton son de derrota.

(Al Mayadeen)



Ministro de Economía: “Los crecimientos tienen que ser sostenibles”. Por Ariadna Pérez y Ramón Barreras

14 de Janeiro de 2019, 17:20, por La pupila insomne

Bastó la presentación de rutina a través de Facebook y la solicitud de una entrevista. Alejandro Gil Fernández, ministro de Economía y Planificación, respondió afirmativamente con prontitud. Solo nos pidió “una tregua” hasta que finalizara la última sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular, donde se realizarían consideraciones sobre el plan para el 2019.

 Alejandro Gil Fernández, Ministro de Economía y Planificación. Foto: Ariadna A. Pérez

Poco después intercambiamos varios mensajes y unas llamadas de coordinación y nos recibió, con una gentileza enorme, en su despacho para responder las preguntas que le formuláramos, sin evitar alguna o evadir criterios.

¿Por qué se considera un mérito el crecimiento ligeramente superior al 1 % de la economía cubana en el año 2018?

El plan de la economía del 2018 tenía una tasa de crecimiento implícita del 2 % y un programa de exportaciones e importaciones. Con ellos se planifica un nivel de actividad, producción y comercialización de bienes y servicios, y eso es lo que te da el Producto Interno Bruto (PIB).

Cuando nosotros hablamos de tasa de crecimiento del PIB es comparando con el del año anterior. Por tanto, lo que se previó en el plan era que, alcanzando ese nivel de ingresos por exportaciones y el correspondiente a importaciones, la economía crecería en el entorno del 2 por ciento.

Pero sucedió que el nivel de exportación no se logró, por dos factores fundamentalmente. Uno fue no alcanzar el crecimiento planificado en el turismo, que es un motor impulsor de la economía. No crecer en ese sector lo previsto incide en los restantes sectores, porque demanda recursos de la economía e impacta directamente a los proveedores.

No obstante, hemos dicho que en el turismo se crece, pues el comportamiento del 2018 no fue inferior al del 2017, lo que no se alcanzaron los niveles que habíamos previsto en el plan. Crece, pero habíamos planificado un crecimiento al que no le llegamos. Se había previsto llegar en el 2018 a 5 millones 100 mil visitantes y nos quedamos en el entorno de 4 millones 750 mil, cifra sin embargo, que es superior a la del 2017.

Es meritorio este resultado, aun sin llegar al plan, porque se alcanza en medio de la política de recrudecimiento del bloqueo, la cual ha afectado la dinámica de crecimiento que teníamos del turismo norteamericano; a mediados de año se ralentiza. A fines del 2017 nos impactó el huracán Irma y eso también incidió en la temporada alta del turismo de inicios del año 2018. Incluso con esos factores negativos no decrecimos.

El otro factor fue la zafra, pues estuvo muy por debajo del plan. Tuvimos una afectación grande de los ingresos por exportación de azúcar, fundamentalmente por problemas climatológicos y la sequía, y luego el huracán Irma tumbó la caña. Aunque hubo zafra y se logró exportar azúcar, se quedó muy por debajo de los niveles planificados.

Esos dos sectores son decisivos y tuvieron afectaciones en la tasa de crecimiento estimada.

También tuvimos daños de carácter climáticos en la agricultura, asociados a la tormenta subtropical Alberto, la cual afectó las producciones agropecuarias por las intensas lluvias. La vida demostró que un evento como este puede ser más perjudicial que un huracán, por el tiempo de permanencia.

Lo que planteamos es que en medio de esas circunstancias nacionales y de un entorno internacional donde la región de América Latina y el Caribe tendrá, según estima la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), un bajo crecimiento promedio de sus economías, la tasa de crecimiento del 1,2 es un resultado discreto y no respalda los niveles de desarrollo y crecimiento que necesita el país, pero no se decrece. La economía del 2018 crece con respecto al 2017.

Lo meritorio no es haber alcanzado un 1,2 por ciento. La economía no decreció y logró mantener un ligero crecimiento. Reconocemos que los resultados no son suficientes, no respaldan las demandas de la población y no garantizan el desarrollo del país; y que no se alcanzan los niveles de inversiones previstos, pero no hay un retroceso. En esas circunstancias podíamos haber decrecido.

Eso nos da la visión de que la economía nuestra tiene potencial, si hacemos mejor las cosas y trabajamos más organizados. Con mayor rigor y disciplina podemos alcanzar tasas superiores.

En la más reciente sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular se insistió en que la batalla principal del país se concentra en la economía. ¿Pudiera ampliar esa afirmación?

No es solo la principal, sino la más compleja y de la que más espera nuestra población, porque da sustento a la calidad de vida. No se puede ver la economía de manera limitada. No hay mucho paralelismo entre el PIB y el plato de comida. El PIB no es solo la comida; en él están todos los niveles de actividad que tienen que ver con la educación, los servicios médicos, las comunicaciones… Hay un grupo de actividades que tributan al nivel de crecimiento de la economía que no se reflejan en un plato de comida obligatoriamente.

La batalla económica es la más compleja y la que más exige nuestro pueblo, porque tenemos que llevar a esta los éxitos que tenemos en otras esferas, como la diplomacia, la formación de capital humano, la salud… Debemos lograrlo y eliminar los problemas existentes con la productividad, la eficiencia, el control. No hemos podido llevar esa eficacia de los otros sectores a la economía. Eso es una asignatura pendiente para demostrar que el sistema socialista y la empresa estatal pueden garantizar la sostenibilidad, la prosperidad.

Le hemos llamado batalla por la economía a tratar de hacer mejor las cosas, a trabajar con más rigor y disciplina, y es la principal porque es la que nos dará los bienes y servicios que nos permiten incrementar y mejorar las prestaciones en los otros sectores. De eso depende la salud, la educación, el salario de los trabajadores… Si no se genera la riqueza no se puede distribuir, por eso es la más compleja y de la que más espera nuestro pueblo. En ella se concentran las mayores insatisfacciones, porque vivimos con escaseces y limitaciones que la economía tiene que resolver.

Hay planificaciones a largo plazo, que tienen otras metas y objetivos. En el corto plazo lo que se hace es una asignación de los recursos que el país puede disponer, los que recibe fundamentalmente de las importaciones y el dinero que nos prestan (los créditos). Siempre decimos que el dinero de las importaciones es nuestro, pero el de los préstamos hay que devolverlo y no se puede aspirar a un mayor crecimiento sobre la base de un aumento del endeudamiento externo, que podría conducir a una mayor tasa de crecimiento en el corto plazo (un año), pero a una contracción de la economía en el futuro, porque habría que destinar mucho más dinero a pagar las deudas de lo que se gastó.

Por eso, desde el diseño del plan estamos diciendo que es objetivo, porque están considerados los niveles de actividad y se planifica una tasa de crecimiento de 1,5 % sin incrementar las deudas externas del país.

Los crecimientos tienen que ser sostenibles, ajustados a nuestros recursos. La economía no necesita sobreendeudarse para crecer.

En diversos escenarios hemos escuchado la aseveración de que aún no se aprovecha, en la medida de lo posible, el conocimiento de los académicos en Economía y Contabilidad. ¿Qué apreciación tiene usted al respecto?

Es cierto, Miguel Díaz-Canel, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, ha llamado a integrar más a la Academia y a aprovechar las investigaciones. Eso también es una reserva de la economía y parte de la batalla económica. El 14 de enero, víspera del Día de la Ciencia, constituimos el Consejo Técnico Asesor, un órgano colegiado de análisis de temas fundamentales del desarrollo económico, el que estará integrado por prestigiosos académicos.

¿Sobre qué bases, a partir de nuestras condiciones, pudiera elevarse el PIB?

Potenciando nuestras reservas internas, no sobreendeudándonos, trabajando por incrementar las exportaciones y sustituyendo las importaciones de forma que el dinero rinda más, porque es más económico importar las materias primas para realizar las producciones aquí en el país, y ejecutando bien las inversiones que necesitamos para el desarrollo.

¿Cuánto pesan en la economía cubana la inejecución del plan de inversiones en un 15 por ciento? ¿Cómo podría revertirse ese comportamiento?

Pesa mucho. Por lo menos desde el año 2000 jamás hemos cumplido el plan de inversiones. Esa es una situación crónica, no coyuntural. No es solo en este año. No cumplir significa no alcanzar los niveles de tasa de acumulación que requiere la economía para su desarrollo. Hay estudios de académicos en Cuba, validados en la práctica internacional, que dicen que para tener una economía que tribute de manera sostenida al desarrollo de la economía, debemos invertir no menos del 20 % del PIB.

Hoy estamos en el entorno del 11 por ciento. Tenemos lo que se llama una brecha de inversión. Necesitamos incrementar inversiones, pero si no hemos sido capaces de cumplir el plan que está por debajo de la necesidad real, no podemos trazarnos una estrategia de grandes crecimientos, sin antes revertir la persistente situación de incumplir el plan. Por eso la primera tarea es cumplir el correspondiente al 2019, que de hecho tiene un 20 % de crecimiento en relación al del 2018, y en los años sucesivos mantener una dinámica de planificación siempre superior a las del año anterior para ir reduciendo y eliminando la brecha. Hay que cumplir el plan, no podemos acostumbrarnos a explicar por qué se incumple.

El plan de inversiones de este año, en sectores altamente priorizados para el país, hay que concretarlo. En el 2018 nos quedamos un 15 % por debajo, que es lo que nos ha estado pasando en los últimos años. El tema es complejo porque no es solo cumplir el plan desde el punto de vista monetario, sino que las inversiones rindan lo que se previó en los estudios de factibilidad. Es un análisis integral y es una prioridad de trabajo del ministerio, del país, y es parte central de la batalla económica. Hay que hacer todas las inversiones que tributen al desarrollo, pero hacerlas bien y con los estudios de factibilidad, porque a veces se acomodan para que sean aprobados.

Mucho se habla y escribe de los inventarios, sobre todo de productos ociosos y de lento movimiento. ¿Qué puede hacerse para disminuir ese lastre económico?

Hoy andamos por los 25 mil millones de pesos a nivel de país, eso está en el entorno del 25 % del PIB a precios corrientes.

Planificamos cerrar el 2019 con una relación entre estos dos indicadores del 23 por ciento. Disminuir ese 2 % le aportará a la economía 400 millones de dólares, que es el valor de productos que no hay que producirlos ni importarlos, porque están en los almacenes.

Eso hay que hacerlo a punta de lápiz, en cada empresa; es una gestión de la microeconomía. Me da la impresión que en los últimos tiempos nos hemos enfocado más en buscar soluciones a los ociosos y de lento movimiento, que en adoptar medidas para evitarlos.

¿Cómo evitamos los inventarios ociosos y de lento movimiento? Con la planificación, la gestión de compra. Ellas forman parte de la batalla económica en la microeconomía, pero tenemos que evitar que sea una consigna. En el plan del 2019 hay una concreción matemática, porque está planificado que el nivel de inventario se reduzca a un 23 % del PIB.

¿Qué significa para la economía en términos prácticos los 12 millones de dólares que pierde diariamente el país a causa del bloqueo del Gobierno estadounidense?

Nuestro Canciller, en su discurso el 1.º de noviembre pasado en la ONU, expresó que el bloqueo le costó a la economía en el año 4 mil 321 millones de dólares.

Si dividimos esa cifra entre 365 días, da un resultado promedio de aproximadamente 12 millones diarios.

¡Cuánto más podría hacer la economía con ese dinero! Esas cifras tienen un impacto tremendo en el crecimiento y en la sustitución y oferta de los bienes y servicios de la población.

(Trabajadores)