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La pupila insomne

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La pupila insomne

3 de Abril de 2011, 21:00 , por Desconhecido - | No one following this article yet.
Licenciado sob CC (by)

Cuestionar el reguetón no es necesariamente un prejuicio. Por Carlos Ávila Villamar

4 de Fevereiro de 2018, 15:59, por La pupila insomne

Después de leer tantos análisis sobre reguetón, he identificado dos premisas fundamentales acerca de la cultura que están implícitamente asumidas en la mayoría de ellos. La primera, la de los más críticos, afirma que la cultura es un condicionante de la sociedad, y que por tanto el reguetón es malo, porque empobrece el gusto musical y promueve los valores más ruines. La segunda premisa, sostenida por analistas que hablan desde una neutralidad cómplice, afirma que la cultura -en este caso el reguetón- es una expresión de la sociedad, y por tanto no debe ser juzgado. No espero posicionarme en el centro de estas dos posturas, cosa que sería muy fácil e improductiva, solo quiero reducirlas a su argumento de fondo, y evitar por tanto declaraciones irresponsables.

Discutir sobre moral o sobre belleza es posible, cuanto más, si las distintas posiciones aceptan axiomas comunes sobre moral o belleza. Pasemos entonces a armar un análisis del reguetón como fenómeno basándonos en estos dos campos, en estas dos arenas movedizas.

La cultura condiciona la sociedad, eso no se discute. Los niños quieren ser como los héroes de los audiovisuales de moda. La cultura es una expresión de la sociedad, eso tampoco se discute. Los superhéroes no serían tan exitosos de no existir un público inicial de inadaptados, solitarios, personas con la necesidad de tener otra identidad. Superman y Spiderman son perdedores convertidos, por acto de magia, en seres poderosos, ahí está su encanto. El doble carácter de la cultura, el de condicionante y el de expresión de la sociedad, es particularmente visible en el caso del reguetón. Muchos cantantes esbozan palabras, frases, maneras de gesticular que son luego reproducidas por sus seguidores. Y esos seguidores existen por una combinación de varios factores: la estupidez que porcentualmente posee un segmento de población cualquiera, sin importar su nivel de desarrollo o el sistema al que se adscriba, la ignorancia inducida por una mala educación y el consiguiente florecimiento de valores ingenuos, y por último (este factor no existía en un principio) a causa del gigantesco aparato de propaganda consciente e inconsciente que tiene el reguetón en nuestros días.

Hay dos grandes acusaciones al reguetón como condicionante de la sociedad. La primera es moral, porque tanto la letra de una buena parte de las canciones como sus más frecuentes videos son una exaltación al consumismo más crudo, a la delincuencia, al dominio de un género sobre el otro. La arena movediza moral, en este primer aspecto, no resulta tan movediza, porque la mayoría de los legitimadores del reguetón no cuestionan en sí los axiomas por los cuales son condenables estas conductas, lo que cuestionan es la responsabilidad del reguetón en estas conductas cuando aparecen en la sociedad. Grandes obras literarias o cinematográficas contienen en alguna medida semejantes exaltaciones de valores que tenemos por negativos, lo que sucede es que no hay un bombardeo constante de novelas o películas que exalten la pederastia, por ejemplo, solo hay casos más o menos aislados, cuyos efectos han resultados casi nulos, también, porque no han existido las condiciones para una estampida de pederastas. Y bueno, sabemos que la violencia cinematográfica o televisiva sí ha provocado fenómenos sociales, puesto que está más generalizada. En regiones como Centroamérica, donde existen las condiciones sociales idóneas, un bombardeo cinematográfico y televisivo de exaltación de la figura del delincuente ha contribuido al crecimiento desmedido de la delincuencia juvenil. El reguetón en ese sentido tiene brazos larguísimos, dada la cantidad de veces que puede sonar una misma canción durante el mismo día, en el oído del mismo oyente, y dadas las preexistentes condiciones sociales de América Latina.

La segunda acusación al reguetón como condicionante de la sociedad es estética, y resulta más compleja de analizar.

Una pieza de piano o una pintura abstracta constituyen lo más parecido que existe al arte puro, aquel que puede prescindir de conceptos previos como el lenguaje, en el caso de las canciones con letra, o como las figuras que se llevan al lienzo en una naturaleza muerta o un desnudo, y que el espectador pronto reconoce. El arte puro, a pesar de esto, no existe. La pieza de piano está sujeta a nuestro modo de escuchar la música, que se basa en compases de 4/4 o 3/4, en el caso de los valses, y la contemplación de la pintura abstracta puede depender de una cosa tan simple como nuestro modo de leer (los árabes, que leen de derecha a izquierda y de abajo hacia arriba, comienzan a ver una imagen desde la esquina inferior derecha, eso cambia su modo de entender la distribución de colores y formas). Ni hablemos de cuánto la memoria de piezas musicales o pinturas anteriores afecta nuestra percepción de una pieza musical o una pintura en el presente. No hay un valor innato en ninguna obra de arte.

Asignamos el valor de acuerdo a valores adquiridos. El arte cuyo poder de impacto sea más dependiente a su contexto suele borrarse pronto de la memoria de la gente. El arte cuyo poder de impacto sea menos dependiente suele trascender. Pero nunca se sabe en cuánta medida se depende o no, o en cuánta medida cambiará un contexto dentro de los próximos años. Decir que una u otra canción pasará o no la posteridad siempre será un juicio apresurado, lo que se puede hacer es hablar de novedad y poder de conmoción en el presente. No debe el lector confundir estos términos con la popularidad que tenga una canción, sino con su capacidad de cambiar en un hombre la forma de escuchar música. Casi todos los géneros musicales que hoy existen, con sus respectivos públicos, partieron de una o dos canciones capaces de fundar una nueva sensibilidad. Las grandes obras de arte se escurren por las grietas de nuestras mentes y encuentran espacios nuevos, cuartos que al verlos por primera vez nos parece que los conocimos siempre. En esta capacidad epistemológica y en nada más encuentro el valor de una obra de arte. El reguetón, como sabemos, hace lo contrario con la sensibilidad de sus oyentes.

Salvo una que otra frase ingeniosa o una fusión remotamente interesante, el reguetón se basa en repetir hasta el delirio lo mismo: la innovación o la sutileza son conceptos desconocidos en él. Me da gracia que haya gente que afirme que existe una variante nueva de reguetón, más extrema, llamada trap. El trap en la práctica resulta más de lo mismo, es solo una etiqueta que hace parecer que existen cosas nuevas dentro del género. El trap es una estrategia comercial, no una corriente. El ritmo del reguetón, monótono hasta niveles inimaginables, se mantiene invicto únicamente por la empobrecida sensibilidad de la mayoría de sus oyentes, tan cómodos y adaptados a unas pocas fórmulas, que llegan a despreciar prácticamente todos los demás géneros musicales.

En el subconsciente de las personas que escuchan asiduamente reguetón, la música se divide en divertida (o sea, bailable, o sea, reguetón) y aburrida (música para escuchar). Lo gracioso es que casi todas las personas que escuchan reguetón dicen lo mismo, que no les gusta tanto, pero que lo bailan en fiestas y clubes nocturnos, que en realidad les gusta más tal cantante de moda, cuyo nombre implique una menor connotación negativa. Por supuesto, esos otros cantantes no les gustan de verdad, solo los tienen como fachada, un esnobismo de tercera clase, por así decirlo. Para los oyentes asiduos de reguetón, toda la música en inglés, así como toda la música cubana que no sea reguetón, no puede considerarse bailable, se haría para escuchar, es decir, para disimular. En su mundo existen los que aceptan que les gusta el reguetón, y los pretenciosos que fingen no gustarle. No estoy exagerando, hablo en serio.

Vale la pena hacer una salvedad: creo que el reguetón tiene un puñado de buenas canciones («Atrévete», de Calle 13, «La tortura», de Shakira, «Bailando», de Descemer Bueno…), lo que pasa es que cuando una canción de reguetón resulta lo suficientemente buena, el mismo público deja de considerarla reguetón.

Ha quedado claro hasta ahora, según entiendo, por qué creo que el reguetón carece de valores estéticos, y lo que es peor, por qué termina empobreciendo el gusto musical promedio de un país. Existe, sin embargo, un último argumento a favor de la neutralidad, tal vez el más interesante, y el que los oyentes de reguetón menos utilizan: es cierto que el reguetón es música chatarra, pero ocupa un lugar que siempre tendrá que ocupar algún género musical. Una parte significativa de la bachata, la timba, así como buena parte de la música electrónica y del hip hop, apenas son un poco mejores que el reguetón. Luego quedan dos salidas. Uno puede aceptar o no que siempre habrá música chatarra. Si lo aceptamos, la crítica al reguetón se volverá un sollozo inútil. Si no lo aceptamos, queda una última paradoja estética: ¿es preferible que todo el mundo escuche Chopin en lugar de reguetón o bachata? La instintiva respuesta positiva es problemática. Borges se pregunta en algún momento si es preferible una biblioteca que esté constituida únicamente por La Eneida, repetida en tomos incontables, o una biblioteca que contenga La Eneida junto a otros textos de calidad diversa, a veces dudosa. Termina prefiriendo la segunda, porque la calidad de una biblioteca no se mide por la calidad promedio de sus volúmenes. De igual modo, vale la pena preguntarse si la calidad cultural de una sociedad se mide por el gusto promedio de sus individuos.

La respuesta a esta última, ingeniosa defensa, es que la diversidad y la propia supervivencia de los otros géneros musicales se ve amenazada por el reguetón. El riesgo de la monotonía, ejemplificada en los incontables e idénticos volúmenes de La Eneida, el arte encumbrado, se expresa en realidad en las incontables e idénticas canciones de reguetón, interpretadas por incontables e idénticos artistas, que literalmente roban el espacio y las fuentes de ingreso de músicos verdaderos.

El reguetón, además, se manifiesta de una manera mucho más violenta y excluyente contra otros registros culturales de lo que lo hacen otros de los llamados géneros chatarra. El oyente promedio de reguetón, como he explicado, suele cerrarse mucho más de lo que se cierra el oyente promedio de bachata o de música electrónica, porque la cultura que subyace detrás de las canciones prefiere el regodeo en sí misma, enseña que la idiotez es motivo de orgullo. En resumen, y ya asumiendo una postura sobre si el reguetón debe o no ser censurado, diré que prefiero una sociedad donde la idiotez sea perseguida a una donde sea exaltada.



Mil Mercurios… contra Venezuela (+ video). Por José Manzaneda

2 de Fevereiro de 2018, 14:11, por La pupila insomne

Documentos desclasificados el pasado noviembre aportaron nuevas pruebas sobre la participación directa de la CIA en el golpe de estado de Chile de septiembre de 1973 (1). 

Pero la gran prensa internacional no les ha prestado la menor atención. Quizá porque añaden más evidencias sobre el paralelismo con la situación actual en Venezuela (2). 

No son noticias nuevas. El Informe Church del Senado de EEUU, realizado en 1975, mostró todas y cada una de las acciones de la CIA que pudieron ser probadas hasta aquella fecha (3). Demostró el trabajo conjunto de la Agencia con empresas estadounidenses que vieron afectados sus intereses por las políticas públicas de Salvador Allende, como ITT, Pepsi Cola o Chase Manhattan (4). 

En el Informe se pueden repasar las cantidades con que la CIA financió las campañas electorales de distintos partidos de derecha. En 1964, por ejemplo, el candidato de la Democracia Cristiana Eduardo Frei recibió 3 millones de dólares, que le sirvieron para ganar las elecciones (5). En los siguientes comicios de 1970, el financiamiento secreto no pudo evitar el triunfo electoral de Salvador Allende, que encendió todas las alarmas en la Casa Blanca. 

En pocos días se celebraron varias reuniones de urgencia. En ellas tomaron parte el presidente Richard Nixon, el Secretario de Estado Henry Kissinger, el fiscal general John Mitchell, el director de la CIA Richard Helms, el presidente de Pepsi Cola Donald Kendall y el director del diario chileno “El Mercurio”, Agustín Edwards (6). 

El 15 de septiembre de 1970, Nixon dio a la CIA el permiso para actuar y autorizó los primeros 10 millones de dólares para la guerra sucia. El objetivo, en sus propias palabras: “evitar que Allende asumiera el poder… o derrocarlo” (7). 

La llamada Comisión 40, órgano para las acciones encubiertas, lanzó una campaña diversificada de programas de injerencia en Chile (8): en tres años destinó al menos 8 millones para sostener las huelgas patronales contra el gobierno, para influir en el sindicalismo, para fomentar la división entre los partidos que apoyaban a Allende, para convencer a cargos policiales y militares de la necesidad de un golpe de mano, e incluso para comprar armas y explosivos (9). 

En noviembre de 1970, Richard Nixon afirmó ante su Consejo de Seguridad Nacional: “nuestra principal precupación es que Allende se consolide, y que su imagen ante el mundo sea un éxito” (10). 

Por ello, invirtió mucho dinero en la guerra mediática. La CIA llegó a tener agentes trabajando en varios medios de comunicación de Chile (11). El diario “El Mercurio”, pieza clave en la preparación de la opinión pública para el golpe de Pinochet, recibió de la Agencia al menos un millón y medio de dólares (12). La primera partida, de 700 mil, fue aprobada en septiembre de 1971; la segunda, de 965 mil, en abril siguiente. 

Curiosamente, en aquellas fechas, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), como hoy hace con Cuba o Venezuela, a quien denunciaba por amenazar la libertad de prensa era al Gobierno de Salvador Allende (13). 

“El Mercurio”, como “Las Ultimas Noticias”, “La Segunda” y tantos otros medios privados, dieron después un apoyo entusiasta a la dictadura de Augusto Pinochet, silenciando o justificando sus crímenes (14). Así defendieron “el derecho a la libertad de prensa” (15). 

Como es bien conocido, Chile sufrió, además, una guerra económica despiadada, que combinó el bloqueo financiero, el ataque a la moneda, la inflación inducida y el acaparamiento de productos por parte del sector privado (16). 

Las similitudes entre la situación actual de Venezuela y la de Chile en aquellos años son tantas y tan evidentes, que explican por qué ningún medio de referencia quiera acordarse ahora de la suerte del Gobierno de Salvador Allende (17). Ni publicar nuevas informaciones sobre la injerencia de EEUU. 

Mientras, el Gobierno de Nicolás Maduro sigue sufriendo el ataque despiadado, simultáneo y sistemático, de todo el aparato mediático internacional. 

Son mil Mercurios… contra Venezuela. 

(1)  http://ciperchile.cl/2017/11/09/nuevos-cables-de-la-cia-revelan-dinero-encubierto-para-una-radio-el-mercurio-y-la-dc/

(2)  http://www.granvalparaiso.cl/internacional-2/chile-ayer-venezuela-hoy/

(3)  https://antropologiadelarealidadvirtual.com/2013/05/17/informe-church-accion-encubierta-en-chile-1963-1973/

(4)  https://elpais.com/diario/2001/03/04/domingo/983677588_850215.html

(5)  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=4310

(6)  http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2013/10/04/edwards-presiono-a-estados-unidos-por-un-golpe-militar-incluso-antes-de-que-allende-pusiera-un-pie-en-la-moneda/

(7) https://www.luna.ovh/planeta/tab/es/Golpe_de_Estado_en_Chile_de_1973/3cba28a61920ebe2d1e01ce295d2b5aafd272080

(8)  https://lamjort.wordpress.com/2015/09/14/tal-dia-como-hoy-se-reunia-la-comision-40-para-conspirar-contra-salvador-allende/

(9)  http://www.derechos.org/nizkor/chile/doc/encubierta.html

(10)       https://www.laizquierdadiario.com/El-golpe-de-Estado-que-derroco-a-Salvador-Allende

(11)       https://www.hispantv.com/noticias/chile/359267/eeuu-cia-intervencion-golpe-pinochet-allende

(12)       http://www.rebelion.org/noticia.php?id=167025

(13)       http://www.rebelion.org/noticia.php?id=94256

(14)      http://www.elmundo.es/television/2017/04/25/58ff041322601d9a4f8b4593.html

(15)      https://elpais.com/diario/2011/08/20/internacional/1313791208_850215.html

(16)       https://www.telesurtv.net/opinion/Hugo-Fazio-Desabastecimiento-en-Chile-fue-producto-de-la-especulacion-20150126-0029.html

(17)       http://piensachile.com/2017/05/chile-1973-venezuela-2017-las-democracias-las-dictaduras/



#LaPupilaTv: José Martí y el arte que es entre las artes (video)

2 de Fevereiro de 2018, 2:00, por La pupila insomne

La pupila asombrada muestra esta vez, entre otros tesoros, la única canción escrita por José Martí, una película casi olvidada sobre su Diario de campaña y un recorrido por la obra de uno de sus más apasionados seguidores: Armando Hart. 



Ahora sí: Athanai este viernes en la peña de #LaPupilaTv

1 de Fevereiro de 2018, 12:38, por La pupila insomne

Y ahora sí. La Pupila en vivo abre enero este viernes 2 de febrero con Athanai, en concierto, (6 pm en el Hueco de 21 y G). Va a cantar en su barrio, pues Athanay Castro Gómez nació el 20 de septiembre de 1972 en el Vedado.

La Pupila Asombrada es una peña de música, audiovisuales y tecnología que, al igual que el programa de televisión homónimo, nace de los blogs La pupila insomne y El diablo ilustrado y se realiza los primeros viernes de cada mes, entre las 6:00 y las 9:30 pm, en “El Hueco” del Instituto Internacional de Periodismo José Martí”, 21 y G, Vedado habanero, con el auspicio de esa institución y la Federación Estudiantil Universitaria.

Podrás copiar las más recientes emisiones del programa de televisión y sus carpetas de libros, películas, aplicaciones informáticas, animados y música estarán disponibles en el servicio WIFI que contará con su chat habitual y otros muchos contenidos de video, música y libros. Además de copiar lo que te ofrece La Pupila podrías aportar también materiales que te parezcan de interés para el programa.

No obstante a ser bien reconocido, aquí va alguna información de nuestro invitado:

Aunque es bien conocido, aquí va información del invitado en concierto la Pupila este viernes:

ATHANAI: A principios del año 1987 comienza a escribir sus propias canciones, influenciado por el movimiento de la nueva trova, y artistas como Carlos Varela, Santiago Feliú, Frank Delgado, y Gerardo Alfonso entre otros. Sus primeras actuaciones oscilan entre las “peñas” (conciertos de cantautores) de los Museos Napoleónico y de la Revolución y la de El Puente, fundada por el artista plástico Pablo H, que más tarde se llamaría 13 y 8, al coincidir con Vanito Brown, Alejandro Gutiérrez y otros integrantes del grupo Habana Abierta y de esa generación de principio de los 90.

En el año 1993, firma un contrato con los productores estadounidenses Rachel Faro y Sammy Figueroa para grabar una maqueta. Con el dinero que le pagaron, compra instrumentos y forma su primera banda.

Su primer concierto fue en el año 1996 en la sala Covarrubias del Teatro Nacional de Cuba.

En 1997, viaja a Madrid y graba su primer álbum titulado “Séptimo Cielo”, con el sello independiente No More Discos, propiedad del cantante español Miguel Bosé. Este álbum fue distribuido por Warner Music Spain S.A., y ese mismo año es presentado en la sala Avellaneda del Teatro Nacional de Cuba.

Entre los años 2002 y 2003, realiza pequeñas giras y conciertos con su faceta rockera, compartiendo escenarios con artistas y bandas como Dover, Killer Barbies y el italiano Zucchero. También como cantautor comparte escenario con Luis Eduardo Aute y Pablo Milanés en varios conciertos por la región española de Galicia, teniendo como referencia de aforo máximo El Coliseum de A Coruña. Su segundo álbum, “A Castro le Gusta el Rock”, sale a la luz en 2004 y es editado por la Fundación Autor. Este es un disco tremendamente activo, lleno de letras reivindicativas, su soledad, impotencia, y amor. Es un recorrido por su historia personal que afronta la muerte de su mejor amigo, pasando por lo mal que le puede ir a uno en la gran ciudad, y cerrando un ciclo que llega hasta la celebración por el nacimiento de sus dos hijas: Habana y Lucila.

En este año coincide con la banda de Sevilla O’Funk’illo. A partir de aquí, comienza una etapa de colaboración con la misma, culminando con su participación en 2005 en la grabación del disco titulado “No te cabe ná” (EMI Music Spain S.A.) y su respectiva gira, de mismo nombre, con más de 70 conciertos por todo el territorio español, incluyendo emblemáticos festivales como Viña Rock y ExtreMúsica. En 2005, también colabora con artistas como Vikingo M.D. (vocalista de la banda de metal Narco), grabando un interludio en su disco en solitario titulado “Aquí estoy yo”, editado por ArteloJazz Producciones y distribuido por El Diablo Records. Además, colabora y compone canciones para el disco “Savia Negra”, de la banda sevillana Las Niñas, editado por el sello Virgin Records de la multinacional EMI Music Spain S.A. En 2010, al reagruparse O’Funk’illo, vuelve a colaborar con esta banda en la gira 10 Años Tour y también grabando una versión del tema “Acción Mutante” de la banda Def Con Dos que se incluye en el álbum “La culpa de todo la tiene Def Con Dos (tributo)”, editado por Warner Music. Durante la mencionada gira de O’Funk’illo, participa en aproximadamente 50 conciertos, que incluyen los festivales Viñarock, Derramerock, Aupalumbreras, y el Rock In Rio. En 2011, del mismo modo, colabora en la grabación del más reciente trabajo de esta agrupación sevillana, titulado “Sesión Golfa” (Maldito Records), acompañándolos en la gira de igual nombre.

Habana Blues Band

A su retorno a España, ese mismo año, comienza una temporada como vocalista de Habana Blues Band, agrupación fundada por Kiki Ferrer, Dayan Abad y Haruyoshi Mori, luego de componer la banda sonora de la película “Habana Blues” del director Benito Zambrano, galardonada con varios premios Goya. Seguidamente continúa, desde 2007 a 2009, como vocalista de Pal’keli y Cusha, bandas formadas a partir de la separación de O’Funk’illo en 2006

Regresa a Cuba en 2006 para concluir la producción del álbum “Te quiero Bien” (Factoría Autor) de la joven cantante Lynn Milanés, hija del cantautor cubano Pablo Milanés. Aprovechando su estancia, terminó en el mismo estudio la mezcla del tema “Fiesta”, grabado en su casa de la sierra de Madrid en 2005, junto a Telmary Diaz, y que se incluye como colaboración en el álbum de la rapera “A diario” (BISMUSIC 2006).

En 2012 terminó la auto-producción de un trabajo empezado en 2007, y que se tituló “Creando Milicia”. Este álbum de sonoridad dura agrupa todos los estados de ánimo, reflexiones y experiencias de este versátil creador, y ha sido ampliamente reseñado por la prensa, que ha depositado críticas muy favorables.

Discografía

Séptimo Cielo. Sello: No More Discos. Warner Music. (1997)/ A Castro le gusta el rock. Sello: Athanai Music.(2004) / Creando Milicia. Sello: Athanai Music.(2012) /Regresar (en proceso)

…………………

La Pupila Asombrada, viernes 12 de enero, en El Hueco de 21 y de 6.00 a 9.30 pm.

Concierto de Athanai, ese blanco rapero, en su barrio



Lecciones de Trump. Por Ángel Guerra Cabrera

1 de Fevereiro de 2018, 3:01, por La pupila insomne

 

El espectáculo escenificado por el presidente Donal Trump en el llamado informe sobre el estado de la unión ha sido toda una lección sobre la profunda y crisis moral, política, cultural y de liderazgo –interno e internacional- que aqueja al sistema imperialista en Estados Unidos. Más allá de sus esfuerzos por parecer “presidenciable”, de los tres días de abstinencia de tuits, el personaje central de esta obra bufa siguió siendo el mismo y hasta acrecentó algunos de sus peores rasgos. Jactancioso a más no poder, se adjudicó la autoría de realizaciones económicas y sociales imposibles de lograr en un año.

Una gráfica idea de a dónde llega la mendacidad obsesiva de Trump la ofrece una imperdible nota del británico The Telegraph insertada en el portal Cubadebate. Entre otros datos duros señala que Associated Press cuestionó la veracidad de 19 declaraciones  del  discurso presidencial(.cubadebate.cu/noticias/2018/01/31/las-mentiras-de-trump-hacen-colapsar-politifact).

Fue una retahíla de breves sentencias seguidas de nutridos aplausos, cuando no desaforadas ovaciones, de las bancadas republicanas de ambas cámaras del Congreso y del gabinete, los jefes militares y los invitados. El objeto de los aplausos, un discurso patriotero, xenófobo, supremacista y guerrerista en grado sumo. Sello distintivo del cual es que la gran mayoría de los invitados mencionados como ejemplos de la valentía y el espíritu americanos son militares, policías o personas relacionadas con el belicismo de la política exterior trumpiana, particularmente respecto a Corea del Norte, a la que continúo amenazando con más acoso y sanciones.

Ebrio de euforia narcisista, un Trump evidentemente refocilado por los aplausos y exclamaciones del selecto público culpó a los migrantes y a la ausencia del “gran muro” en la frontera con México de la delincuencia, los bajos salarios, las pandillas juveniles, la alarmante epidemia de muertes por el consumo de opiáceos, las acciones terroristas etc. Aquí hablaba, sobre todo, para su base electoral, hasta ahora incólume en su lealtad según las encuestas, de millones excluidos por las políticas neoliberales. En su mayoría, blancos anglosajones de baja escolaridad, principalmente de las antaño prósperas zonas industriales del cinturón del óxido o de las depauperadas familias granjeras del Medio Oeste.

 El glorioso Estados Unidos de que habló constantemente Trump sigue siendo un país con millones de pobres y desamparados sin acceso a la salud y con una educación pública que marcha hacia la ruina. Sus políticas agravarán este desastre e incrementarán notablemente la ya obscena desigualdad social, como lo demuestra la reforma fiscal de que tanto presume. Pero a menos que fuera objeto de impeachment, o que ascendiera una real oposición de izquierda desde el Partido Demócrata, capaz de derrotarlo, el magnate podría conservar la lealtad de sus fieles y ser reelecto, aun si estallara una crisis financiera. Las elecciones de medio término, el próximo noviembre pueden ser un termómetro.

Trump se burló una vez más del cambio climático con su referencia al carbón “limpio”, en contraste con los elogios a su administración por su desempeño ante magnos desastres naturales que solo él y una minoría en Estados Unidos no asocia al calentamiento global. Por cierto, sin dedicar una palabra a Puerto Rico, al que ha mantenido en el mayor abandono.

El multimillonario y su equipo son una terrible amenaza a la humanidad. No solo por el incremento en las emisiones de gases de efecto invernadero y el consiguiente aumento del calentamiento global que provocarán sus políticas negacionistas del cambio climático. Eriza los pelos oírlo decir que “debemos reconstruir nuestro arsenal nuclear” y que continuará aumentando el presupuesto de guerra pues ello conduce a la carrera armamentista con Rusia y China –a los que reiteró su condición de adversarios- y sigue elevando el peligro de una conflagración nuclear, ya el más alto desde octubre de 1962. En esta misma tesitura debe valorarse su amenaza de romper el acuerdo nuclear con Irán.

No deben extrañar la arremetida y las amenazas a Cuba y Venezuela, a las que intenta asfixiar con políticas de fuerza. Ha recrudecido el bloqueo contra la primera y llevado al paroxismo la guerra económica contra la segunda. Son políticas brutales que hacen daño a los pueblos que las sufren. Pero también recuerdan cuáles han sido siempre las verdaderas intenciones y prácticas del imperio contra nuestra América.

Twitter:@aguerrraguerra