Ir para o conteúdo

La pupila insomne

Tela cheia Sugerir um artigo

La pupila insomne

3 de Abril de 2011, 21:00 , por Desconhecido - | No one following this article yet.
Licenciado sob CC (by)

“Constatar, una vez más, que mi padre es recordado con admiración pero, también, con mucho cariño”.* Por Josefina de Diego

5 de Julho de 2020, 10:49, por La pupila insomne

Quiero comenzar dándoles las gracias por su presencia en este acto, bajo este sol implacable y a pesar de la situación en la que nos encontramos por la pandemia que ha enlutado a tantas familias, en Cuba y en el mundo. Agradecer a las instituciones culturales que con esmero y amor han querido conmemorar el nacimiento de mi padre, un día como hoy, hace cien años. Y destacar el trabajo de la Oficina del Historiador de La Habana y, muy especialmente, al Dr. Eusebio Leal, quien veló sin descanso para que todo se hiciese en tiempo y con calidad.

Josefina de Diego, hija de Eliseo Diego, junto a Alpidio Alonso, Ministro de Cultura de Cuba, después de develar tarja conmemorativa en la casa natal del poeta. Foto: Prensa Latina.

En esta casa nació mi padre. Mi abuelo Constante tenía aquí su mueblería, La Casa Borbolla, que fue, como se explica en el texto de la tarja, un importante centro de reunión de pintores y escritores de la época. En una larga entrevista que le hice a mi padre en 1989, me cuenta, con orgullo:

La Casa Borbolla, además de mueblería y joyería, fue una verdadera “tienda de antigüedades”. A tu abuelo le interesaban más las historias y leyendas que inventaba a propósito de cada objeto (un cofre o un par de pistolas del siglo XVII, digamos) que la posible ganancia de su venta (…). Tu abuelo fue un poeta, en toda la extensión de su persona. Le faltó la formación que yo tuve gracias a él y a mi madre. A él alude la “Historia de un Anticuario”, en el Muestrario del mundo o Libro de las maravillas de Boloña, y a él están referidos tantos y tantos poema míos, como “En el medio mismo del día”, o “Todas las tardes”, por decirte solo algunos.

Unos meses después de su nacimiento, se mudaron para Arroyo Naranjo, en la casa-jardín que mi abuelo nombró Villa Berta, en honor a su esposa. Pero mi padre siguió visitando de niño este lugar, que le fascinaba. Para llegar hasta aquí, en la década de 1920-1929, había que hacer un largo trayecto en coche, que se iniciaba en la Calzada de Bejucal y que, en un tramo del recorrido, empezaba a llamarse Calzada de Jesús del Monte. De esos paseos, de esa mirada atenta y delicada del niño que fue mi padre, comenzaron a surgir, poco a poco, los versos que formarían parte de su primer libro de poemas. Así de importante fue esta casa para él.

Los cien años de mi padre se cumplen en un momento de gran angustia y tensión. Pero eso no ha impedido que se celebre la fecha, de muy variadas formas. Constantemente llegan a mi correo electrónico hermosos testimonios de personas que lo conocieron. Desde que murió, hace ya veintiséis años, generación tras generación de jóvenes poetas, lectores, investigadores, se han acercado a su obra con gran respeto y fervor. Amigos entrañables en otros países, como México, Perú, Colombia, lo recuerdan en estos días en las plataformas digitales. En España publicaron, por primera vez, completo, su poemario En la Calzada de Jesús del Monte, y otras editoriales de ese país, también de Francia e Italia, se han sumado a este homenaje, al igual que fundaciones culturales e instituciones académicas de los Estados Unidos.

Es muy emocionante para mí constatar, una vez más, que mi padre es recordado con admiración pero, también, con mucho cariño. En lo que me dicen, en lo que me escriben, se siente una gran alegría, hay como un deseo generalizado de festejar su llegada a este mundo. Y eso me conmueve profundamente.

Mi padre, como muchos saben, fue un hombre de sólidas convicciones religiosas. En un pasaje de la Biblia, en un momento del Eclesiastés, se dice: “Todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su tiempo (…): tiempo de sembrar y tiempo de recoger lo sembrado”. Y, entonces, al ver estas manifestaciones de afecto hacia él, pienso que mi padre sembró bien, y dejó, además de sus poemas y escritos, un recuerdo cálido y amable entre los que lo conocieron.

En una fecha como esta, quiero mencionar, muy especialmente, a mi madre y a mis dos hermanos, que debían estar hoy conmigo, pero se marcharon muy pronto: Rapi con 56 años y Lichi con 59. A mi lado están, sin embargo, no me cabe la más mínima duda, y me acompañan siempre desde ese “otro reino frágil” del que hablaba mi padre en uno de sus últimos poemas.

Mi madre vivió con su familia en diferentes lugares de esta bella ciudad, hasta que, finalmente, se radicaron en la calle Neptuno, casa muy querida para ella y para su hermana Fina, lugar donde vivieron sus momentos más felices y enamorados. Quiero terminar estas palabras con un soneto de mi padre dedicado a las calles de esta Habana que tanto quiso ‒ciudad que hoy lo honra, en representación de toda la Isla‒, poema en el que enumera esas calles por las que él y mi madre pasearon tantas veces junto a Fina y a Cintio, y a sus inolvidables amigos, Agustín Pi y Octavio Smith.

A MIS CALLES DE LA HABANA (De: Inventario de asombros)

A Bella

Calles de la Concordia y la Amargura,

de Peña Pobre y Soledad, urgidas

de cal y brusco sol, donde perdidas

colmáronme las horas la estatura;

hermanas todas de la calle pura,

la más feliz de cuantas ya son idas

en Roma y Cuzco y las demás que olvidas

tan pronto tú, memoria eterna, oscura;

es a vosotras que agradezco el día

que dio lumbre a la joven que es ahora

la mejor parte de la vida mía;

y aunque el vago crepúsculo desdora

vuestros muros y ya la tarde es fría,

mi lucecilla os salva y enamora.

*PALABRAS EN LA DEVELACIÓN DE LA TARJA EN LA CASA NATAL DE ELISEO DIEGO, COMPOSTELA No. 318, ESQUINA A OBRAPÍA, Jueves 2 de julio, 2020.

 



Orígenes y la desmoralización de la república (+ video). Por Cintio Vitier

4 de Julho de 2020, 8:58, por La pupila insomne

Varias personas se han interesado en las palabras de Cintio Vitier expresadas en el programa de La pupila asombrada que dedicamos al centenario de su amigo Eliseo Diego y que aparecen en un documental realizado por Cinematografía Educativa, del Ministerio de Educación de Cuba. Aquí están, gracias a la transcripción del amigo Carlos Luque:

“Orígenes surge en un momento de gran desaliento y de gran desmoralización de la república que ahora llamamos pseudorepública, pero que entonces era la única que teníamos. Año 1944, coincide con el gobierno de Grau San Martín, que fue una total defraudación para el pueblo cubano.

“Las pocas esperanzas que quedaban, cifradas en la figura de Antonio Guiteras, que ha sido asesinado en el año 35, y cuyo prestigio le dio cierto relieve a la figura de Grau San Martín, se deshicieron rápidamente, y como todos sabemos, este período presidencial, seguido por el de Prío Socarrás, fue totalmente funesto para nuestra Patria. Esta desintegración política y moral de la Nación, en cuyo trasfondo está un total entreguismo a los intereses de los Estados Unidos, hizo que las fuerzas espirituales de la Nación se refugiaran en la cultura, en gran medida.

“Y es en ese contexto que surge Orígenes, como el esfuerzo de un grupo de amigos que se había venido aglutinando en torno a la figura de José Lezama Lima desde el año 36, 37, cuando todavía nosotros éramos adolescentes, y que se fueron configurando en Verbum, Espuela de Plata, Nadie Parecía, varias revistas anteriores, pero su verdadera culminación se da en Orígenes.

“Orígenes siempre creyó, contra todas las apariencias, que eran abrumadoras en aquellos tiempos, en lo cubano esencial, y apostó a fondo por lo cubano universal. Creo que a eso se debe, en definitiva, la perdurabilidad de su obra, que, además, estuvo avalada por la colaboración de grandes figuras de la literatura universal de aquellos años, especialmente, desde luego, del ámbito hispánico, pero también de grandes figuras como T.S. Eliot, Paul Claudel, Paul Valery, Wallace Stevens, etc. Fue realmente la mejor revista de poesía de esos años, doce años, en lengua española.”



La infinita y rentable búsqueda del Maidán cubano. Por Iroel Sánchez

3 de Julho de 2020, 9:29, por La pupila insomne

No es un déjà vu, es la obstinada búsqueda de un Maidán cubano, que no se cansa de fracasar.

El 30 de diciembre de 2014 la gran prensa internacional acudió a cubrir lo que debería ser un «micrófono abierto» para que el censurado pueblo cubano expresara en la Plaza de la Revolución lo que, según los convocantes, en más de 50 años no había podido decir en voz alta. La convocatoria –disfrazada de performance artístico– la habían lanzado desde Miami, ese paraíso de la libertad de expresión donde alzar una voz disidente sobre Cuba se puede pagar en el mejor de los casos con el desempleo, y encontrar anunciantes para hacer comunicación al margen de la clase política dominante es prácticamente imposible. El objetivo era obvio: crear un incidente que descarrilara el proceso de normalización de relaciones entre EE.UU. y Cuba anunciado apenas dos semanas entes.

Las autoridades cubanas impidieron la llegada al lugar del pequeño grupo de personas que, financiadas desde el extranjero, pretendían convertir el centro político y administrativo de la capital cubana en el detonante de un Maidán tropical, y el hecho de que la población de la Isla, supuestamente ansiosa de al fin poder expresarse libremente, no acudiera masivamente al lugar fue explicado por los grandes medios de comunicación como consecuencia del «miedo a la represión» y el limitado acceso a Internet existente en Cuba en aquellos momentos, aunque durante días previos los usuarios cubanos de telefonía móvil fueron bombardeados con mensajes de texto procedentes de EE.UU. que reproducían la convocatoria.

Casi seis años después, la alianza entre la ultraderecha miamense y la administración Trump ha hundido en el recuerdo la esperanza de normalización entre Estados Unidos y Cuba, el bloqueo económico que Washington aplica a la Isla alcanza sus cuotas más altas y las mismas fuerzas sueñan con que los efectos de un bloqueo recrudecido por las más de 80 acciones anticubanas emprendidas por el actual Gobierno estadounidense, combinados con el duro golpe económico propinado por la pandemia de la COVID-19, le faciliten lo que en diciembre de 2014 no pudieron alcanzar. Como el tornillo del bloqueo casi ha perdido la rosca, hay que justificar con la «represión del régimen» la imposición de nuevas sanciones económicas y presionar por el deterioro de las relaciones con Europa y otras naciones occidentales.

Para los fogoneros del odio cualquier cosa sirve, no hay escrúpulos en quien pretende igualar un lamentable pero excepcional incidente en Cuba con la violencia sistémica y cotidiana en EE.UU. Tal vez crean que un pueblo, inconforme y crítico como el cubano, pero con elevada cultura política, se va a dejar arrastrar por una burda manipulación financiada desde el Norte.

Este 30 de junio, la popular esquina de 23 y L en el Vedado habanero y otros céntricos sitios de La Habana y capitales de provincia debieron ser escenario de una protesta contra la violencia policial en Cuba, convocada por los mismos que fracasaron el 30 de diciembre de 2014. Ya las «tropas del régimen» se adelantaban a la capital para reprimir las protestas, según probaba la foto publicada por uno de los sitios de la prensa libertaria… Pero oh, las chapas (matrículas) de los represivos jeeps descapotados y sin armas ni nasobucos a la vista, que aparecían en la publicación, caducaron hace años, el paisaje que los acompañaba era el de Santiago de Cuba y no el de La Habana y las edificaciones visibles en la imagen ya no existen en la realidad. Las tropas, sí, se adelantaban, pero sólo en una máquina del tiempo y por las autopistas de Internet.

Publicación de uno de los medios que difundió la convocatoria a protestar en Cuba este 30 de junio. La matrícula de los vehículos y el paisaje ilustran se trata de una foto tomada hace varios años.

«Otra vez lo mismo, vincular a todo el que quiere protestar en Cuba con el Gobierno de Estados Unidos», dirá alguien. Pero sólo hay que revisar las cuentas en Twitter de la encargada de negocios de Washington en La Habana, el Secretario General de la OEA y los congresistas cubanoamericanos que impulsan nuevas sanciones contra la Isla, junto al sitio de la gubernamental Radiotelevisión Martí y los medios de comunicación «independientes», que financian el patrocinador de revoluciones de colores y financista del Maidán ucraniano George Soros y la National Endownment for Democracy –que hasta el New York Times reconoce es pantalla de la CIA– para constatar quién está detrás de esta convocatoria amplificada por medios como la BBC, que a pesar de ser un órgano de prensa público británico supo callar el rescate humanitario que hizo Cuba de cientos de ciudadanos de ese país a bordo de un crucero, que amenazaba en convertirse en una morgue flotante. Es la misma fuente que había aportado meses atrás a la historia universal del amarillismo al contar al mundo que un custodio de la empresa de traslado de valores Sepsa era un policía que «con armas largas» controlaba colas en la Isla.

En Cuba, sin dudas, hay vías de comunicación que ampliar, representatividades y espacios de participación política que perfeccionar, y mecanismos de transparencia y rendición de cuentas y control popular que se deben mejorar. No digo nada nuevo, lo ha reconocido el Gobierno cubano y está en el espíritu de la nueva Constitución aprobada de modo contundente en referendo popular, pero ese camino va en dirección contraria a la intervención del dinero en la política y la aceptación de la injerencia estadounidense, que son moneda corriente en muchas democracias capitalistas. Es consenso entre los cubanos que carece de legitimidad quien sirve a una agenda extranjera de cambio de régimen y recibe financiamiento para ello.

Decir que el pueblo que a fines del siglo XIX se lanzó a machete contra modernos fusiles, en el XX derrocó dos tiranos apoyados por Washington, y se fue a África a ganarle la guerra a una Sudáfrica racista y con armas nucleares, no derriba su gobierno porque tiene miedo carece de sustento histórico. Cuando Estados Unidos decía que en Cuba había un gobierno democrático, los que se oponían a él desafiaban a la policía, que torturaba y asesinaba a mansalva, y aun así se atrevían, salían a las calles y enfrentaban disparos, golpes y chorros de agua. Miles de muertes dan fe de ello.

Ahora que EE.UU. afirma que en esta Isla hay una dictadura, los que con el apoyo del vecino del Norte aseguran oponerse a ella, dicen que la policía no los deja salir a manifestarse, pero no hay ninguno que haga lo que hacían los que se enfrentaban sin pedir permiso a la democracia que torturaba y asesinaba por miles, con el apoyo del país que dice defender la libertad de expresión e información en Cuba, pero persigue con saña a quienes se deciden a ejercerla, si no puede silenciarlos. Ahí están los casos de Julian Assange y Edward Snowden para probarlo.

Meme tomado del perfil de Javier Gómez Sánchez en Facebook

Sin embargo, a pesar de que ya hay más de siete millones de cubanos conectados a internet, bombardeados intensamente con propaganda fabricada en los laboratorios de guerra sicológica de cuarta generación que paga el gobierno estadounidense, no es esa la convocatoria que decide. Las calles se llenaron en la Isla el primero de julio, pero  para recibir, aún bajo la lluvia, a los brigadistas del Contingente Henry Reeve que regresaban a su país, luego de salvar a los habitantes del Principado de Andorra de la amenaza de la COVID-19. (Granma)



#LaPupilaTv: Eliseo Diego, el poeta que nos dejó el tiempo, todo el tiempo (video)

3 de Julho de 2020, 0:21, por La pupila insomne



“Un poema no es más…”, las palabras que abren #LaPupilaTv por los cien años de Eliseo Diego

2 de Julho de 2020, 9:02, por La pupila insomne

Esta noche de jueves, coincidiendo con el centenario de su nacimiento, nuestro programa de televisión La pupila asombrada  estará dedicado al poeta Eliseo Diego, y en él incluimos una entrevista exclusiva con su hija Josefina de Diego, filmada entre los libros y otros otros objetos del escritor en la última casa que habitó. El poema No es más, que publicamos a continuación, abre nuestro programa en voz de su autor.

No es más

por selva oscura…

Un poema no es más
que una conversación en la penumbra
del horno viejo, cuando ya
todos se han ido, y cruje
afuera el hondo bosque; un poema
no es más que unas palabras
que uno ha querido, y cambian
de sitio con el tiempo, y ya
no son más que una mancha,
una esperanza indecible;
un poema no es más
que la felicidad, que una conversación
en la penumbra, que todo
cuanto se ha ido, y ya
es silencio.