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El coronavirus y la solidaridad. Por Víctor Ángel Fernández

25 de Abril de 2020, 9:22 , por La pupila insomne - | No one following this article yet.
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Deportistas de todo el mundo se han puesto de acuerdo para realizar extracciones de sus ganancias y ofrecer donativos para las personas más necesitadas e incluso para gobiernos, lo cual, dentro de esta situación compleja en que vivimos, pueda paliar en algo las necesidades de adquisición desde algún equipamiento para salas especializadas, hasta las capas de protección médica o los más sencillos dispositivos para proteger nariz y boca.

Entonces, me surge una pregunta ¿pudieran los peloteros cubanos en Estados Unidos sumarse a este grupo con respecto al país que los vio nacer? Esa Cuba y su gobierno que los formó e hizo que fueran elegibles para la llamada Gran Carpa.

La variante debería ser sencilla, como para cualquier otro deportista del mundo, incluidos los latinoamericanos en la MLB, por los derechos por los que tanto luchara el gran Roberto Clemente. Yo, Fulano de Tal, tomo parte de mi salario de un mes, de un año o de un día y lo envío a mi tierra, ya sea en moneda contante y sonante o habiéndolo convertido en material médico. ¿Fácil, verdad?

Ahora que está de moda la campaña encabezada por EEUU contra las ayudas médicas cubanas, esos peloteros no deberían tener ningún problema. Ellos SÍ viven en un mundo libre. Ellos SÍ tienen democracia. Ellos SÍ, pero nosotros…NO.

Ni ellos tampoco.

Porque su contrato, en la norma de que ellos han firmado para “probarse en el mejor béisbol del mundo”, dice explícitamente que no podrán mantener ninguna relación con el gobierno cubano, ni con ninguna de sus instituciones, aunque estemos hablando de un momento de pandemia mundial y de un acto totalmente humanitario.

Imaginemos, por un momento que Neymar en el PSG, con su compra por 222 millones, que Messi en el Barcelona o que Cristiano en la Juventus, hayan tomado esa decisión, con independencia de la tendencia de los gobiernos correspondientes y alguno de los jeques u otros empresarios dueños de los respectivos equipos o las federaciones francesa, española e italiana de fútbol, dijeran: No, no y no. Nosotros decidimos lo que ustedes pueden hacer con su dinero.

Para “probarse en el mejor béisbol del mundo” hay que aceptar la cláusula antidemocrática y anti libre albedrío, bajar la cabeza y no hablar, ni bajo la ducha. Como ya dije en otro artículo, nunca podrán ser aspirantes al premio Roberto Clemente, demasiado nombre para un tamaño que no se me ocurre medir en estatura física o en campeonato de jonrones.

Pero todo no está prohibido. La OFAC, el Departamento del Tesoro y los directivos de la MLB, tienen una salida: pueden realizar sus donativos, pero, eso sí, deben entregarlos al sistema de hospitales, clínicas e instituciones de salud no gubernamentales de la Isla.

¿Ven que todo tiene solución? ¿Ven que el capitalismo no cierra las puertas?

Un pequeño detalle, que espero esos deportistas no hayan olvidado: la salud, la medicina, los hospitales y todo el sistema de salud cubano es GRATUTITO y ABSOLUTAMENTE subvencionado por el Estado cubano.

Entonces viene el problema: ¡Verdad que estos comunistas son de ampanga! Se les ocurre dar la salud gratuita, en lugar de cobrarla, no hacerla particular y discriminativa, como tiene a bien el “gran país” del norte.

O sea, “la culpa, la maldita culpa”, la tiene el Estado cubano.

Un día, cuando quiera que sea ese día, estaremos aquí. Cuando quiera que sea ese día y ya no los contraten, o cuando un presidente como Obama les de permiso para usarlos en su política. Cuando alguna enfermedad los aqueje, o cuando quieran cumplir una promesa al viejo Lázaro o a la muy querida Cachita, vendrán, pero no les exigiremos declaraciones como suelen hacer allá, exigiendo arrepentimientos y hasta un mea culpa. Y no faltará quien exija silenciemos cualquier alusión a este asunto en su conveniente regreso.

Por suerte y para no hacer largo el comentario, como decimos por aquí, nos vamos bandeando. Producimos una parte de lo que nos hace falta, compramos otra parte y agradecemos la ayuda que nos hacen llegar de buena gana, manos amigas libres, no esclavizadas por contratos contra Cuba.


Fonte: https://lapupilainsomne.wordpress.com/2020/04/25/el-coronavirus-y-la-solidaridad-por-victor-angel-fernandez/