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Un cubano virtual en Quebec. Por Javier Gómez Sánchez

16 de Junho de 2018, 7:53 , por La pupila insomne - | No one following this article yet.
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Muy poco después del golpe militar en Chile, una emocionada masa de personas en la Plaza de la Revolución, escuchó el relato de cómo Salvador Allende defendió hasta el último momento el Palacio de la Moneda. El fusil AKM con el que combatió había sido un regalo de Fidel. Fue con ese fusil con el que se quitó la vida. Al resaltar el valor del presidente chileno, Fidel insistió en la importancia que tuvo ese fusil en sus manos, y dijo que si todos los obreros y campesinos de Chile hubieran tenido un fusil como ese, no hubiera existido golpe militar.

Muchos años después, en el 2016, recordé aquellas palabras al ver la cantidad de personas que en esa misma Plaza intentaban tomar una foto o un vídeo con su celular durante el homenaje póstumo al propio Fidel. Igualmente pasó en parques, carreteras y avenidas. Los celulares se contaban por miles. Pensando en la propaganda negativa y anti fidelista que durante años se ha difundido en Internet, me decía: ¨Si cada uno de esos cubanos, hubiese tenido Internet en su celular, la imagen de Cuba sería otra. ¨

Hace unos días una amiga de Quebec me escribió por Facebook pidiendo mi colaboración. Maestra de profesión y de convencida vocación, actualmente da clases a un grupo de niños de entre 12 y 13 años en una escuela secundaria de Quebec City, localidad francófona por excelencia. Chateamos mientras me contaba que como parte de una clase sobre educación cívica y la historia de la obtención de derechos ciudadanos relacionados con la identidad cultural quebequense, estaba planificando que sus alumnos pudieran conocer sobre el funcionamiento social y la historia de otro país, para ayudarlos a tener una perspectiva más global. Como me conocía se le ocurrió que ese otro país podía ser Cuba y que si estaba de acuerdo en ayudarla ¨participando¨ en la clase a través de un video-chat on line.

Imagínate tú.

Para empezar yo no hablo francés, y ella no habla español. Así que siempre nos hemos comunicado en inglés. No era un gran problema pues yo podía hablar en inglés, y ella haría la traducción. No sé si mi inglés es suficiente para obtener una beca en una universidad en los Estados Unidos, pero creo que funciona para dar una charla en una secundaria de Canadá.

Pero tuve que explicarle que las posibilidades técnicas de poder hacer eso desde Cuba, al menos a mi alcance, eran complicadas. Tendría que ser en un parque, por IMO, aplicación que ella debía descargar e instalar, hablar entre gente que también hablaba, arriesgarse a que el audio no se escuchara bien, exponerse a lo variable de la conexión, tal vez con poca calidad de imagen y a riesgo de posibles interrupciones.

Acordamos algo más seguro. Me grabaría un video y se lo enviaría para proyectarlo en la clase. Ella en la sesión anterior recopilaría las preguntas de los niños con lo que quisieran saber sobre Cuba, según el contenido de la asignatura y me las enviaría por email traducidas al inglés. Luego yo me grabaría un selfie-video con mi celular y lo subiría a You Tube privadamente, le enviaría el link y ella lo descargaría allá. Hablaría en español, lo que acentuaría para los niños la diversidad cultural y la identidad cubana, y le enviaría una transcripción al inglés de lo que dijera.

Dicho y hecho, dos días después tenía en mi buzón de email, un cuestionario elaborado por niños de 12 y 13 años que apenas habían escuchado hablar de Cuba antes. Si acaso como un lugar con playas, si es que habían tenido alguna referencia o algo que hubieran visto en la televisión, que tal vez fuera peor.

La primera pregunta era: ¨¿La gente ve al gobierno como una dictadura o como una democracia?¨. Seguida de: ¨¿La gente puede criticar abiertamente al gobierno?¨, otra era ¨¿Las leyes se votan o el líder en el poder puede decidirlas solo?¨, y también ¨ ¿La gente acepta que el partido de Fidel Castro sea el único que tiene posibilidad en las elecciones?¨….Definitivamente los chamacos de secundaria no son fáciles.

Mi amiga me pidió que elaborara respuestas comprensibles para niños de esa edad, y yo mismo entendía que debían ser breves pero explicativas al mismo tiempo. No me pareció un problema responder cada una en unas pocas líneas hasta que leí: ¨¿Por qué Cuba y Estados Unidos entraron en conflicto?¨. Era como resumir El Quijote en un mensaje de Twitter.

También había preguntas sobre los días festivos en Cuba, el deporte nacional, la comida típica o como se celebra la Navidad. Pero lo que más me llamó la atención fueron preguntas hechas por niños sobre la facilidad de encontrar trabajo en Cuba, la diversidad de tipos de trabajos y cuáles eran los empleos más populares. Me causó la impresión de que el ¨empleo¨ es un tema recurrente escuchado en conversaciones y reuniones familiares.

Otro interés era saber si la Revolución había sido muy violenta.

Hice tres vídeos agrupando las preguntas por temáticas, uno en el Parque Maceo con el monumento de fondo, otro en el Malecón y un tercero frente a la Universidad de La Habana. Solo tuve un ligero percance en este último, cuando evitando el ruido del tráfico lo hice en la escalinata. Un custodio se me acercó para decirme que para filmar en la Universidad se necesitaba una autorización, al preguntarle si eso incluía un video de uno mismo con un celular, me dio una maravillosa respuesta: ¨Sí, porque yo no sé para dónde va a ir ese video¨. Ya lo había terminado, así que dejé la escalinata pensando en que si ese señor era un custodio en la Universidad es porque Dios sabe lo que hace o el Diablo no ha podido ascenderlo a un cargo superior.

Con la conexión desde casa subir una foto ya es difícil, así que fui a una sala de navegación para subir los videos, que por cierto me quedaron bastante buenos. Mencionando el nombre de cada niño con su pregunta, hice breves disertaciones sobre el modelo democrático cubano, las elecciones para la Asamblea Nacional, siempre aclarando que el gobierno perfecto no existe. Logré meter 50 años en cada oración, y hablé lo mismo del arroz con leche que de la Guerra Hispano-Cubano-Norteamericana. Vaya, tremenda muela. Dije que el turismo de Quebec hacia Cuba era más que venir a una playa, porque ayudaba a aliviar el bloqueo. Todo en un lenguaje entre La Sombrilla Amarilla y la Mesa Redonda.

Tuve que volver a casa para rebajar los videos de HD a calidad standard porque demoraban una eternidad en subir. En 480p subieron fácilmente.

Mi amiga me dijo después que, como quebequenses, en el aula se identificaron bastante con la idea de que cada país tiene el derecho a escoger su sistema social según su cultura y el deseo de su pueblo. Que le había ayudado mucho a transmitirles la importancia de cuidar la paz y los derechos adquiridos, pues para muchos países habían costado un gran esfuerzo y sacrificio. Al final los chamacos quedaron de lo más contentos y los maestros muy satisfechos (Mi amiga invitó a otros colegas a la clase), incluso ellos mismos ampliaron o cambiaron la imagen que tenían de Cuba. Así es cómo pude formar parte desde La Habana de una clase en Quebec, superando prejuicios y rompiendo algunos clichés. Mejorar Cuba es también cambiar el mundo.


Fonte: https://lapupilainsomne.wordpress.com/2018/06/16/un-cubano-virtual-en-quebec-por-javier-gomez-sanchez/