Ir para o conteúdo

La pupila insomne

Tela cheia Sugerir um artigo

La pupila insomne

3 de Abril de 2011, 21:00 , por Desconhecido - | No one following this article yet.
Licenciado sob CC (by)

Obama está buscando la llave, ¿podrá encontrarla?

24 de Maio de 2013, 21:00, por Desconhecido - 0sem comentários ainda

Edmundo García (http://www.latardesemueve.com)

APTOPIX US GUANTANAMO BAY TRIBUNALSNoto al Presidente Barack Obama muy preocupado con la crisis sobre la cárcel de Guantánamo. ¿Será que teme dejar en su legado la prueba más clara de una promesa incumplida? Porque cerrar esa prisión, situada en el territorio soberano de otro país, en territorio soberano de Cuba, fue uno de los principales slogans que usó en su campaña del 2008 para decirle al pueblo norteamericano que él no era como George W. Bush. Y aquella vez, la gente le creyó. Hoy no mucho y el Presidente Obama enfrenta el escándalo de una huelga de hambre de casi un centenar de reos en la propia prisión de Guantánamo; de manifestantes uniformados en ropa color naranja para reclusos frente a la Casa Blanca y hasta de una pacifista que le desafiaba en la National Defense University donde ayer ofrecía un discurso sobre este tema. Pero se me ocurre una idea que quizás pueda ayudar al Presidente a salir del problema. La expongo como me vino a la mente. Es algo que ni siquiera he conversado con los amigos y amigas con quienes acostumbro a hablar este tipo de cosas.

Vamos a pensar en voz alta. George W. Bush inauguró la cárcel de Guantánamo en enero del 2002, llegando a tener hasta 800 presos. Contó con apoyo legislativo y de parte de la opinión pública aprovechando con oportunismo la sensibilidad generada por los atentados terroristas de septiembre de 2001. Según dijo el Presidente Barack Obama en su discurso de ayer él persiste en el criterio de cerrar esa prisión, aunque no tenga el mismo apoyo legislativo que en su momento tuvo Bush para abrirla. La cárcel o campo de detención de Guantánamo tiene hoy 166 presos y de ellos 86 han recibido el visto bueno para salir. A pesar de eso, todavía no existen acuerdos bilaterales claros ni apoyo congresional para ejecutar la transferencia. En el caso específico de los presos de origen yemení existe una moratoria que bloquea el proceso en traspaso. Se puede entender hasta cierto punto alguna prudencia del Presidente, pues se conoce que en Yemen una gran parte del territorio escapa al control estatal y gubernamental, lo que podría ser aprovechado por los prisioneros transferidos para incorporarse a yihad, ya sea por venganza, resentimiento o por tener ideas religiosas fundamentalistas.

Pero en su discurso de ayer en la Universidad de Defensa Nacional (NDU) el Presidente Obama pareció bastante creíble en su declaración de que retomaba la promesa de cerrar la cárcel de Guantánamo. Recalcó que la premisa jurídica que había permitido a Bush mantener prisioneros encerrados por tan largo tiempo ya se había declarado inconstitucional. También se refirió a que en tiempo de recortes de presupuesto el gobierno no debía permitirse gastar cada año 150 millones de dólares para mantener en prisión a 166 reclusos; lo que significa casi 1 millón de dólares anuales por cada uno de ellos. Más otros 200 millones para mantener funcionando la prisión, según estimados del Departamento de Defensa. El Presidente Obama reconoció que ha tratado de cerrar Guantánamo y que anteriormente ya ha transferido a 57 detenidos. A pesar de que el Congreso puso obstáculos para que salieran de Guantánamo al extranjero o al territorio continental de Estados Unidos. Los calificó de obstáculos sin sentido, porque las prisiones en el territorio norteamericano son seguras.

Entonces el problema para el Presidente Obama es qué hacer con los prisioneros que le quedan. En Estados Unidos son un problema y los gobiernos y legislaturas estatales no tienen entusiasmo por acogerlos. No puede llevarlos a Irak, ni a Afganistán y en Pakistán se ha creado un problema de recelo con las tropas norteamericanas después de la operación contra Bin Laden y el sobrevuelo de drones. El propio Presidente Obama ha reconocido esa situación y Nawaz Sharif, quien recientemente ganó las elecciones en Pakistán, ha reiterado lo que el parlamento de ese país ya legisló: que no permitirá que Estados Unidos viole la soberanía del territorio.

Como les dije al principio, en este artículo me estoy dejando llevar libremente por mi intuición y es ella la que me dice que si el Presidente Obama quiere, y lo solicita, hay un país y un gobierno muy cerca del suyo que ya tiene experiencia en solucionar problemas como el que se le presenta. Un gobierno que ha participado en la firma de acuerdos de paz en África; que ha ayudado a los presidentes españoles Felipe González y José María Aznar a resolver problemas con grupos armados en su país; que ha recibido reconocimiento de los ex presidentes colombianos Andrés Pastrana y Álvaro Uribe, y del actual Presidente de Colombia Juan Manuel Santos por la ayuda en solucionar problemas derivados del enfrentamiento con organizaciones guerrilleras; de un gobierno que fue evaluado por el ex Presidente de Estados Unidos Jimmy Carter como un factor de equilibrio internacional.

Lo que quiero decirle al Presidente Obama es que piense y se acerque al gobierno cubano, con discreción, de forma constructiva y respetuosa, y converse qué se puede hacer con los presos que le quedan en la prisión de Guantánamo, que en fin de cuentas está enclavada en el territorio nacional de Cuba. No sé si Cuba respondería a su pedido, pero me parece que el Presidente Obama debería intentarlo a juzgar por los positivos resultados obtenidos en los casos mencionados anteriores. Todo el mundo ganaría si pide al gobierno cubano, y este acepta, que cree condiciones para recibir a todos o algunos de esos prisioneros. Estos estarían satisfechos por haber salido de las rejas y las cercas; y Estados Unidos y la comunidad internacional pudieran estar seguros que desde Cuba no se fraguará ningún atentado porque todo el mundo sabe, empezando por el Departamento de Estado, que Cuba es un país que condena y combate el terrorismo. Es precisamente por combatir el terrorismo a solicitud de gobernantes de otros países que Estados Unidos mantiene hipócritamente a Cuba en una llamada lista de países patrocinadores de ese flagelo mundial. El gobierno de Estados Unidos no podrá desconocer por mucho más tiempo, públicamente, que en la lucha contra el terror el expediente de Cuba inspira un alto respeto en el mundo.

Artículos relacionados:




Panamá: Las transformaciones en curso

23 de Maio de 2013, 21:00, por Desconhecido - 0sem comentários ainda

Guillermo Castro H.[1]

canal-de-panama 1

Para cualquiera que nos conozca, Panamá atraviesa por un período de transformaciones evidentes. Algunas son más visibles que otras, sin duda, y es probable que sean estas últimas las de mayor trascendencia para nuestros futuro. De todas ellas, la más importante consiste, sin duda, en la transformación de nuestra República en un estado nacional en el pleno sentido de la expresión, a partir de la década de 1990 y al cabo de un largo período precedente de desarrollo semicolonial primero, entre 1903 y 1936, y neocolonial después, entre aquel último año y 1979.

También es evidente un proceso de crecimiento económico sin precedentes por su intensidad y su duración, tras el cual subyace la transformación de una economía de enclave, articulada en torno a un canal vinculado a la economía interna de los Estados Unidos, en otra mucho más abierta, que se estructura a partir de una Plataforma de Servicios Globales de creciente complejidad. Y a esto cabe agregar la transformación de una sociedad de fuertes valores rurales y estrechos vínculos entre los sectores populares y de capas medias profesionales de origen reciente, en otra de carácter urbano, de gran desigualdad estructural, que aún se encuentra en el proceso de construir su nueva identidad.

En ese marco, también, ha venido transformándose la actitud de los pobres de la ciudad y el campo ante sus propios problemas, desde la aceptación más o menos pasiva de su condición de marginalidad, hacia una creciente voluntad y capacidad para reclamar mejores condiciones de vida. Aquí, la formación de alianzas entre movimientos indígenas, campesinos y de pobladores urbanos pobres, junto a la inscripción – por primera vez en décadas – de un partido político que tiene sus raíces en un sector del movimiento obrero, constituyen novedades del mayor interés.

De momento, sin embargo, estas transformaciones en curso no parecen incluir la de nuestra capacidad para percibirlas en lo más trascedentes de su significado. Por el contrario, lo que se transforma con mayor lentitud entre nosotros es el pensamiento político forjado entre las décadas de 1940 y 1970, en el que se confrontan hasta hoy un populismo liberal y otro conservador, que comparten una concepción del mundo organizada en categorías como pueblo y oligarquía, tradición y modernidad, o atraso y  progreso.

Por lo mismo, el planteamiento de los problemas que encara Panamá en este momento de su historia encara una confusión cada vez más evidente. Entre nosotros, por ejemplo, se da por sentado que la economía crece en una sociedad que no cambia, y que el evidente incremento de la desigualdad constituye en un problema administrativo de reparto, y no de relacionamiento social.

En realidad, lo que no se alcanza a percibir entre nosotros es que el crecimiento económico y la desigualdad social son formas – entre otras- en que se expresa un proceso más complejo de transformación de la sociedad, de su economía, y de su cultura.En lo más esencial, ese proceso consiste en la transformación de la vieja economía – en la que la actividad del tránsito operaba al interior de un enclave que hacía parte de una economía distinta a la nacional -, en otra en la que el tránsito hace parte de la economía interna, y se diversifica en su contenido como en sus rutas.

Aquella economía fue definida como transitista, no porque dependía del tránsito interoceánico – una actividad milenaria en el Istmo -, sino por la forma en que esa actividad vino a ser organizada a partir del momento en que el territorio que hoy habitamos fue incorporado a la formación y el desarrollo del moderno mercado mundial, desde mediados del siglo XVI.

Aquella organización – aún vigente en lo más esencial –se caracterizó por el control monopólico del tránsito por una potencia externa; la concentración de la actividad del tránsito  por una única ruta, la del valle del río Chagres, y la de sus beneficios en quienes controlaban esa ruta; el subsidio ambiental a la actividad así concentrada a partir de un corredor agroganadero extendido a lo largo del litoral Pacífico Occidental del Istmo, y la formación de una frontera interior que marginó al litoral Atlántico y el Darién del proceso de formación nacional hasta fecha relativamente reciente.

A esto cabe agregar, en lo cultural y lo ideológicola formación y reproducción constante de una mentalidad característica en los sectores dominantes, que considera a estos rasgos históricos como consustanciales a la condición ístmica del territorio y al predominio del tránsito como actividad económica, y no como elementos característicos de una determinada fase de la historia de Panamá. Para esa mentalidad, por lo mismo, el problema fundamental no era la organización transitista del tránsito, sino el control de esa organización por una potencia extranjera. Y, así planteado el problema, su solución no podía ser más evidente: nacionalizar y preservar el transitismo, bajo el control del Estado que esos sectores controlan.

Así, a lo largo del siglo XX – cuando la organización del tránsito alcanzó su forma transitista más extrema con la construcción y operación de un Canal en el Istmo por un gobierno extranjero – se fue constituyendo una situación en la que la zonas más prósperas de aquella economía estaban asociadas a enclaves económicos que recibían grandes subsidios del resto del país, su población y su territorio: la Zona del Canal, las bananeras de la United Fruit Company en Bocas del Toro y Chiriquí, y la Zona Libre de Colón.

Así la cosas, tendría que ser evidente que la integración del Canal a la economía interna, como la inserción de la economía local en la global a través de la formación de una Plataforma de Servicios Transnacionales en torno al Canal, no son hechos que puedan ser reducidos a una mera expansión cuantitativa dela vieja economía de transitista organizada en enclaves. Por el contrario, estos cambios tienen una singular trascendencia, en cuanto abren posibilidades inéditas para el desarrollo del país.

La nueva economía podrá llegar a ser transitista, o no.Si sigue siéndolo – esto es, si sigue concentrando el tránsito y sus beneficios en un único corredor interoceánico, subsidiado mediante la devastación ambiental y el deterioro social del resto del país -, esa economía demandará una organización social y política tan autoritaria como lo fue la antigua Zona del Canal. Si opta por una nueva organización, que descentralice el tránsito y sus beneficios mediante múltiples corredores interoceánicos e interamericanos, y fomenta su capital natural mediante el fomento de su capital social, esa economía será realmente nueva y le será natural sustentarse en una organización democrática de su vida social y política.

2

De momento, sin embargo, el hecho dominante en la vida nacional es la desintegración de la vieja economía. Ese proceso va devastando toda la institucionalidad creada para el servicio y reproducción de la economía anterior, así como va haciéndolo – aunque a un ritmo mucho más lento – con las formas del razonar propias de la cultura asociada a aquella institucionalidad. Esto explica, por ejemplo, que nuestra intelectualidad tienda a percibir las transformaciones en curso como un mero asunto de circunstancia y oportunidad, en el mejor de los casos, o de simple desorden y desgreño, en el peor.

En esas circunstancias, la primera reacción ha sido la de resistir a esa devastación. Así, a mediados de la década de 1990 una parte significativa del movimiento popular salió a la defensa de lo que restaba de los derechos sociales otorgados durante el período torrijista populista de 1972 – 1976, mientras un gobierno presidido por el PRD procedía a desmantelar el aparato de Estado que había permitido ofrecer y sostener aquellos derechos. De manera semejante, los sectores democráticos de capas medias salieron a defender lo que restaba de la institucionalidad establecida a partir del golpe de Estado de diciembre de 1989.

Aquellas tensiones de fines del siglo XX parecieron encontrar alivio a mediados de la primera década del XXI con el primer auge de la economía nueva, estimulado por la enorme inversión de fondos públicos en las obras de ampliación del Canal y de construcción de la infraestructura necesaria para facilitar su integración a la economía interna del país. Ese auge se acercará a su límite con el fin de esas inversiones, y entre los sectores dominantes empieza a ser creciente la preocupación por las medidas que requiera hacer sostenible el crecimiento sostenido que ha experimentado la economía nacional.

Esto es más complejo de lo que parece a primera vista. No se trata, en efecto, de un problema meramente económico, sino de un proceso que abarca tanto el conjunto de la realidad nacional, como el de las relaciones internacionales de Panamá. Los problemas inherentes a un proceso de tal complejidad no pueden ser encarados asumiendo que la economía simplemente arrastra tras de sí en un proceso único y lineal al resto de los componentes de la vida nacional.  Por el contrario, esos componentes – político, social, cultural, identitario, ambiental – se transforman a distintas velocidades, a veces interactuando sinérgicamente entre sí, a veces obstaculizándose unos a otros.

Así, el crecimiento económico modifica la estructura social haciéndola cada más inequitativa y excluyente. Esto,  a su vez, tensiona cada vez más las relaciones de los sectores más y menos favorecidos entre sí, y con el Estado. Esas tensiones, por su parte, erosionan los elementos de identidad colectiva y comunidad de propósitos imprescindibles para la construcción de consensos, lo cual hace cada vez más difícil el manejo de las contradicciones que emergen del crecimiento económico, y así sucesivamente.Comprender esas interacciones, y su incidencia sobre la velocidad de marcha y la orientación del proceso de transformación en su conjunto, tiene aquí la mayor importancia.

Los conflictos y contradicciones que se derivan de esa interacción se manifiestan, en lo más visible, como rezagos que limitan la posibilidad de acercarse a un modelo de desarrollo social para el crecimiento económico, capaz de procesar sus propios conflictos y obtener de ese procesamiento la energía necesaria para sostenerse en el tiempo. Así, algunos de los factores de conflicto que operan al interior de las transformaciones en curso en la vida nacional incluyen, por ejemplo, el que opone los procesos de formación de fuerza de trabajo y los de formación y desarrollo de nuevas formas de organización de la producción en el país, bloqueando la posibilidad de ofrecer la educación – en sentido estricto de formación técnica y moral para una sociedad distinta a la que tenemos – que demandaría un crecimiento sostenible; la creciente tendencia a la concentración de la riqueza, que contradice la necesidad de hacer mucho más inclusiva la vida productiva del país, estimulando el desarrollo de formas de organización productiva correspondientes a la creciente riqueza y diversidad de nuestras relaciones económicas internacionales y, sobre todo, el conflicto entre una sociedad cada vez más atrasada, y una economía cada vez más articulada a la complejidad del mercado global.

3

En lo inmediato, nuestro problema mayor radica en que quienes intuyeron la inminencia de este proceso de transformaciones – no para conducirlo, sino para explotarlo en su propio beneficio – no saben con qué sustituir lo que tan activamente contribuyen a destruir. Sus oponentes tampoco saben con qué sustituir lo que ya no están en capacidad de defender, y todos claman por una Asamblea Constituyente, que no se materializa porque aún no emerge un bloque social capaz de convocarla y conducirla.

Y aun esto, sin embargo, se refiere más al aspecto principal de las contradicciones que encaramos, que a la principal de esas contradicciones: aquella que enfrenta al tránsito contra el transitismo o, lo que es su equivalente en el terreno político, contrapone la esperanza imposible de crecer sin cambiar, propia de los sectores dominantes en toda sociedad, y la necesidad de cambiar para crecer, característica de períodos de transición entre lo que fue y lo que aún no llega a ser. En una circunstancia así, adquiere especial vigencia el viejo refrán que nos advierte que en política no hay sorpresas, sino sorprendidos. Urge, por lo mismo, identificar con verdadera claridad tanto la naturaleza del cambio que ya está en curso, como la de los rezagos del pasado y los obstáculos de coyuntura que lo hacen más lento y lo distorsionan, acentuando sus peores rasgos – como la inequidad social y la desesperanza política -, y limitando la posibilidad de encauzarlo en una dirección que se corresponda con los mejores intereses del país.

No estamos – como lo proclaman quienes hoy reclaman para sí la conducción política del país – ante problemas derivados de una mala gestión pública en los gobiernos de ayer, de hoy o de mañana. Por el contrario, la mala gestión pública expresa, aquí, el divorcio entre el Estado que se desintegra y la sociedad que emerge en este proceso de transformación que nos conduce a una etapa enteramente nueva en nuestra historia.

Esa nueva etapa se caracterizará por lo mucho peor o mucho mejor que llegue a ser con respecto a la que la precedió. Libradas las cosas a la espontaneidad del cambio, será sin duda peor. Encaradas en su carácter contradictorio, apoyando lo que esa contradicción entraña de promesa y previendo a tiempo lo que trae de amenaza, puede llevarnos a una situación mucho mejor. Gestionar con claridad de propósitos la transformación de la sociedad y de su Estado viene a ser, aquí, la clave para evitar aquel riesgo y abrir paso a un país en el que el interés público se corresponda, en sus expresiones de política estatal, con el interés general de la nación.

Agradezco a Nils Castro, Ana Elena Porras, Jorge Montalván y Jorge Giannareas sus comentarios, observaciones y sugerencias en el proceso de elaboración de estas ideas.

[1]Agradezco a Nils Castro, Ana Elena Porras, Jorge Montalván y Jorge Giannareas sus comentarios, observaciones y sugerencias en el proceso de elaboración de estas ideas.




Berta Soler: ¿Primus inter pares? (+ video)

23 de Maio de 2013, 21:00, por Desconhecido - 0sem comentários ainda

José Manzaneda*

Berta Soler junto al codirector de la publicación anticastrista "Diario de Cuba", Antonio José Ponte

Berta Soler junto al codirector de la publicación anticastrista “Diario de Cuba”, Antonio José Ponte

El 20 de mayo de 1902 se proclamaba oficialmente la independencia de Cuba de la metrópoli española. Pero esta fecha, en la actualidad, no es celebrada en la Isla. El motivo es que dicho acto de independencia apenas fue un formalismo: Cuba pasó de ser una colonia de España a ser una neocolonia de EEUU (1).

EEUU había intervenido en la guerra que libraban los independentistas cubanos contra España, hasta la derrota militar de ésta. En París negoció directamente con el Gobierno español los términos de la “independencia” de Cuba, excluyendo a los propios independentistas cubanos.

Washington impuso entonces a estos últimos, como condición para la retirada de sus tropas de la Isla, la introducción de la llamada “enmienda Platt” en la primera Constitución de Cuba. Esta enmienda daba a EEUU el derecho a intervenir en la Isla cuando lo entendiera conveniente, y le permitió instalar –por ejemplo- la base naval de Guantánamo.

Por eso, en Cuba, el 20 de mayo no es considerado un día de conmemoración. Pero sí en EEUU, más en concreto en Miami, donde, en el acto de celebración de hace unos días, participaban representantes de la llamada “disidencia” interna cubana, como Guillermo Fariñas o Berta Soler (2).

Es curioso que quienes son presentados en los grandes medios como representantes de una supuesta “sociedad civil” cubana, celebren con júbilo la fecha en que Cuba pasó a ser una colonia norteamericana. Es el mismo papel que jugaron, en el siglo XIX, los llamados anexionistas cubanos, partidarios de convertir a la Isla en uno más de los estados de EEUU (3).

Por ello, resulta lógico y coherente que estos “disidentes”, en su visita a Miami, recibieran decenas de homenajes y fueran presentados en los medios como auténticos “héroes” (4). Que realizaran ruedas de prensa con congresistas que abogan abiertamente por la intervención militar en Cuba, como Ileana Ros-Lehtinen (5). O que recibieran los elogios más entusiastas de criminales como Félix Rodríguez, que participó en el asesinato del Che Guevara en Bolivia (6) y en el intento de invasión a Cuba en 1961. Así elogiaba a la bloguera Yoani Sánchez este exagente de la CIA: “Nosotros mantenemos la mano dura contra el régimen de Castro, de eso no cabe la menor duda. Como se dice, lo cortés no quita lo valiente. La labor que ella está haciendo es una labor extraordinaria, ha sido recibida en todas partes del mundo, y hay que reconocerlo. Hoy la lucha es diferente. En nuestra época se pudo hacer lo que hicimos, ahora los tiempos han cambiado, y ella lleva una trayectora que la debemos admirar todos nosotros” (7).

También es perfectamente coherente con el rol anexionista de la “disidencia” cubana el homenaje que hacía Guillermo Fariñas (8) a uno de los mayores financiadores de actos terroristas en territorio cubano: Jorge Mas Canosa (9).

O la presencia como anfitriona, en el citado acto del 20 de mayo, de la cantante Gloria Estefan, hija del guardaespaldas del dictador Fulgencio Batista, auténtico guardián durante años de los intereses de EEUU en Cuba (10).

Pero si hay un personaje de esta “disidencia” que cumpla a la perfección con el papel que jugaron los antiguos anexionistas cubanos ese es Berta Soler, líder de las Damas de Blanco. En Miami, participaba en un acto con veteranos del intento de invasión a Cuba en Bahía de Cochinos (11) y con miembros de Alpha 66, organización paramilitar causante de numerosas víctimas en atentados terroristas en Cuba (12). Ante los políticos de la ultraderecha cubanoamericana, Berta Soler pedía más fondos del Gobierno de EEUU para la disidencia interna, reconociendo algo que sería un grave delito en cualquier país del mundo (13). Abogaba, además, porque el pueblo estadounidense siga teniendo cercenado su derecho de viajar a Cuba. Y, finalmente, pedía endurecer aún más el bloqueo económico del Gobierno de EEUU a su propio pueblo (14). Insuperable, sin duda, Berta Soler.

*Coordinador de Cubainformación

 

(1)   http://historia.cubaeduca.cu/index.php?option=com_content&view=article&id=10215:la-republica-neocolonial-hasta-1925&catid=405:temas

(2)   http://www.martinoticias.com/content/soler-farinas-independencia-cuba-miami/22673.html

(3)   http://www.ecured.cu/index.php/Anexionismo

(4)   http://www.youtube.com/watch?v=9hO1WbYXGeE

(5)   http://www.youtube.com/watch?v=zAvmeaY-ZaI

(6)   http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article49402

(7)   http://www.youtube.com/watch?v=QSjy41srCM0

(8)   http://www.martinoticias.com/content/farinas-miami-tumba-de-mas-canosa/22493.html

(9)   http://www.ecured.cu/index.php/Jorge_Mas_Canosa

(10)                     http://es.wikipedia.org/wiki/Gloria_Estefan

(11)                     http://www.youtube.com/watch?v=9e0O_722nNk

(12)                     http://www.ecured.cu/index.php/Alpha_66

(13)                     http://cubainformacion.tv/index.php?option=com_content&view=article&id=14168

(14)                     http://www.youtube.com/watch?v=zAvmeaY-ZaI

 




La NED y Cuba: Los millones continúan… y crecen (+ infografía)

23 de Maio de 2013, 21:00, por Desconhecido - 0sem comentários ainda
Luis Miguel Rosales

sociopol_cia11Revisando el sitio Web de la National Endowment for Democracy (NED) encuentro que esta institución yanqui ya había publicado su informe anual relacionado con el trabajo desarrollado en el 2012. Interesado en conocer algunas peculiaridades de su trabajo subversivo contra Cuba bajé la información y encontré algunas cuestiones interesantes.

El trabajo anticubano de la NED en el año 2011 ya había sido denunciado en estas mismas páginas (“La NED sigue apostado al duro en la subversión contra Cuba”), en ese año invirtió un total de 1 651 642 dólares. En el 2012, año matizado por un incremento del accionar subversivo contra la Isla, la NED invirtió en este sentido una suma ascendente a  2 635 710 dólares, es decir, casi un millón más.

Sobre el nuevo informe, aunque pueda parecer más de lo mismo, me gustaría referirme a algunas cuestiones interesantes, en  especial relacionadas con algunos de los receptores de los fondos. En esta oportunidad recibieron fondos de la NED los tradicionales Directorio Democrático Cubano ($1 012 000), Center for a Free Cuba ($117 500), Afro-Cuban Alliance ($132 701), People in Need ($247 779), People in Peril ($61 436), Cubanet ($219,080) y el Grupo Internacional para la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba ($274 947).

La española Fundación Hispano Cubana, que había recibido fondos en el año 2006 ahora vuelve a recibirlos, por un valor de $70 028. Esta organización es la gemela de la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA) y en los últimos meses se ha visto muy activa agasajando a los “disidentes” cubanos que han viajado a España. En este caso señalar a su invitado de honor, el mercenario Elizardo Sánchez-Santa Cruz. (Elizardo Sánchez, defensor de asesinos)

En este informe aparecen nuevas organizaciones que antes no habían sido beneficiadas por la NED, incluso algunas de ellas desconocidas por este investigador. Estas son la Plataforma Internacional por los Derechos Humanos en Cuba (International Platform For Human Rights In Cuba), receptora de $62 720, el Comité por los Sindicatos Libres y Democráticos de Cuba (Committee for Free and Democratic Cuban Unions), que recibió $100 000 y el Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa ($95 000).

Del primer grupo, el de los tradicionales, resaltaré los casos del Directorio Democrático Cubano y de People in Need. El primero de ellos plagado de denuncias por mal uso de los fondos que ha recibido de agencias norteamericanas para trabajar contra Cuba, en especial de la USAID. Denuncias que van desde giras de sus principales cabecillas para financiar la promoción de libros, hasta la compra de lujosos apartamentos en Praga, capital de la República Checa.

Aquí también se encuentra el peruano Instituto Político Libertad, uno de los anfitriones de la mercenaria Yoani Sánchez durante su estancia en Lima, Perú.

En la propia República Checa radica People in Need, ONG de corte subversivo muy activa en los últimos meses apoyando a los contrarrevolucionarios cubanos de gira por el exterior, en especial a Yoani Sánchez. Fue esta ONG quien organizó y ejecutó el entrenamiento dado a Yoani Sánchez en Praga, así como ha fungido como coordinador de diversas acciones desarrolladas por esta revolucionaria por su extensa gira europea. (Yoani en Praga)

Sobre las nuevas, de las cuáles antes no había escuchado hablar y prometo que escribiré más adelante, haré referencia a los programas que desarrollaron en Cuba en el año 2012.

En el caso de la Plataforma Internacional por los Derechos Humanos en Cuba los fondos que recibió fueron destinados a promover campañas anticubanas sobre supuestas violaciones de los derechos humanos en la Isla. Además, para elaborar informaciones tergiversadas de la realidad cubana que serían presentadas ante diversos países europeos y latinoamericanos, así como ante forums multilaterales, incluyendo el Examen Periódico Universal (EPU) del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. No es casual que este año Cuba se sometió exitosamente al EPU, pero durante esa actividad los contrarrevolucionarios cubanos radicados dentro y fuera de la Isla trataron infructuosamente de realizar diversas acciones anticubanas.

El Comité por los Sindicatos Libres y Democráticos de Cuba, recibió fondos para promover el conocimiento internacional de las supuestas condiciones en que trabajan los denominados sindicatos independientes de Cuba y buscar una unidad de “líderes obreros mundiales” para apoyar a los contrarrevolucionarios cubanos que han conformado organizaciones de corte sindical, pero que no representan en nada a los trabajadores cubanos. Dentro de estas organizaciones pudieran mencionarse al Consejo Unitario de los Trabajadores Cubanos (CUCT), de la contrarrevolucionaria Maybell Padilla Pérez y que cuenta con una muy escasa membresía. También están la Confederación de Trabajadores Independientes de Cuba (CTIC), del contrarrevolucionario Iván Hernández Carrillo, la Confederación Obrera Nacional Independiente de Cuba (CONIC), de la contrarrevolucionaria María Elena Mir Marrero, y la Coalición Sindical Independiente de Cuba (CSIC), donde se han “unido” la CUCT, la CONIC y la CTIC. Estas “organizaciones independientes” cuentan con la Sindical Press, agencia de prensa independiente encabezada por el contrarrevolucionario Reinaldo Cosano Alen.  Todo este entramado de “sindicalistas independientes” recibe entrenamiento, apoyo y materiales no solo de la NED, sino también de otras instituciones norteamericanas.

El Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa fue beneficiado financieramente para llevar al interior de Cuba, materiales y recursos tecnológicos dirigidos a  la distribución de informaciones tergiversadoras de la realidad cubana. Esta es una nueva organización radicada en Miami para promover la falsa libertad de información en la isla.

Mientras el gobierno norteamericano restringe partidas presupuestales a importantes programas sociales, la Administración de Obama sigue apostando al derrocamiento de la Revolución cubana, para lo cual mantiene el despilfarro anual de fondos multimillonarios, que han servido más a los intereses particulares de  llamados “opositores” en Cuba y en el exterior.

Sería interesante conocer qué pasaría en un hipotético cese del financiamiento yanqui a la “oposición cubana” y a las contratistas y subcontratistas dentro y fuera de Estados Unidos que reciben fondos gubernamentales yanquis para desarrollar sus proyectos anticubanos. ¿Qué pasaría con Yoani Sánchez, Elizardo Sánchez, Reinaldo Cosano, Maybell Padilla Pérez, Iván Hernández Carrillo y María Elena Mir Marrero? ¿Trabajarían? ¿Qué pasaría con Orlando Gutiérrez Boronat, cabecilla del DDC, y Yesenia Álvarez Temoche, presidenta del IPL? ¿Financiarían de sus propios bolsillos sus programas anticubanos? (Tomado de Miradas encontradas)

nedArtículos relacionados:




Los perseguidores de Wikileaks, la CIA y lo que pasa en Estocolmo

22 de Maio de 2013, 21:00, por Desconhecido - 0sem comentários ainda
Iroel Sánchez
Disturbios en Estocolmo

Disturbios en Estocolmo

Estocolmo lleva cuatro días en medio de disturbios en al menos quince de sus barrios y el gobierno sueco está siendo duramente cuestionado por su capacidad para enfrentar la situación. Y es que en medio de tal situación los dirigentes del país escandinavo parecen tener otras prioridades.

Según la emisora gubernamental estadounidense Radio Martí los blogueros, activistas y periodistas independientes cubanos Yoani Sánchez, Laritza Diversent, Miriam Celaya, Eliécer Ávila, Antonio Rodiles y Roberto de Jesús Guerra, están en la capital sueca para participar en el Foro de Estocolmo por la Libertad de Internet y el Desarrollo Global 2013 que tendrá lugar entre los días 22 y 23 de mayo”. La misma emisora -dedicada a transmitir ilegalmente hacia Cuba- informa que “previo al Foro organizado por el gobierno sueco, los seis cubanos invitados participaron en varias actividades organizadas por el portal digital Misceláneas de Cuba

"Disidentes cubanos en parlamento sueco" Obssérvese que casi hay más personas en la mesa que en el público.

“Disidentes” cubanos en un casi vacío parlamento sueco.

Cuando estaba en el boom mediático el llamado “Caso Julian Assangepubliqué algunos datos sobre la ciudadana sueca Anna Ardin, que es la principal acusadora del fundador de Wikileaks y sus vínculos con la contrarrevolución cubana, a través de Misceláneas de Cuba, además de sus relaciones con la cancillería sueca:

  • Sobre su vinculación a la contrarrevolución cubana:

o   “…he tenido contactos con ella, tanto a fondo como más esporádicos. Y ha sido en relación a su interés, el que ella ha mostrado con los asuntos de los derechos humanos y de la democracia en Cuba. Ella ha viajado a Cuba en un par de ocasiones y nosotros, yo particularmente, he estado entre quienes le ha aportado a ella información y conocimiento sobre la situación imperante en Cuba y a qué personas sería factible apoyar”, afirma Alexis Gaínza Solenzal, cubano que desde Suecia gestiona Misceláneas de Cuba. Revista de asignaturas cubanas.  Varios analistas vinculan a Gaínza a la “Unión Liberal Cubana”, de Carlos Alberto Montaner, reiteradamente denunciado como agente de la CIA y prófugo de un delito de terrorismo.

  • El tema de la contrarrevolución en Cuba no es lateral para Anna Ardin:

o  Le dedicó su tesis de maestría en la Universidad de Upsala, donde cuenta que en Cuba sostuvo “entrevistas con líderes y miembros activos de cuatro de los más importantes partidos: Dos liberales, uno social demócrata y uno demócrata cristiano.”

o El cabezal de su blog es una foto suya en La Habana mirando libros cubanos y desde él enlaza a varios sitios en la red vinculados a la contrarrevolución cubana

o Su implicación con las organizaciones financiadas desde el exterior en la Isla ha sido activa, como lo relata una persona que gestiona uno de estos grupos a una revista de propaganda contra Cuba: “Después de haber tenido una buena relación, en representación del Centro Olof Palme, de pronto viró la tortilla y se hizo eco de acusaciones infundadas sobre un supuesto mal manejo de las finanzas”

  • Suecia es un país aliado de Estados Unidos. En particular su diplomacia ha jugado un papel importante en bloquear un cambio en la llamada posición común de la Unión Europea hacia Cuba, algo que la propia publicación Misceláneas de Cuba ha elogiado. Anna Ardin no es una desconocida para el servicio exterior sueco, trabajó en la embajada de Suecia en Argentina.

Luego, circuló una información -divulgada por agencias de prensa internacionales- donde se señalaba al ministro de Relaciones Exteriores como agente de la CIA, y posteriormente el político sueco Jens Aron Modig resultó involucrado en un accidente en Cuba que ocasionó el fallecimiento de dos personas mientras cumplía tareas relacionadas con la estrategia de “cambio de régimen” que financia Estados Unidos en Cuba.

El canciller sueco Carl Bildt reunido con Yoani Sánchez

El canciller sueco Carl Bildt reunido con Yoani Sánchez

Poco que agregar a esta linda paradoja: el gobierno que persigue al fundador de Wikileaks, cuyo canciller está acusado de ser agente de la CIA, organiza un “Foro sobre la Libertad en Internet” mientras arden los suburbios de Etocolmo e invita a “blogueros, activistas y periodistas independientes cubanos” que tienen en común sus relaciones con la representación diplomática estadounidense en La Habana, acogidos por la misma entidad -Misceláneas de Cuba- que vinculó a la acusadora de Julian Assange con la contrarrevolución cubana. Imposible “hacerse el sueco” ante tanta evidencia.

Artículos relacionados: