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La pupila insomne

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La pupila insomne

3 de Abril de 2011, 21:00 , por Desconhecido - | No one following this article yet.
Licenciado sob CC (by)

“Una sociedad en que todo se vende y todo tiene precio”*

14 de Fevereiro de 2013, 22:00, por Desconhecido - 0sem comentários ainda
Iroel Sánchez

Pascual SerranoCuando hace casi diez años nació la colección Rebeliones, de la editorial Ciencias Sociales, el objetivo era poder publicar con rapidez textos breves, de mucha actualidad, que aportaran al debate ideológico contemporáneo.

El libro Desde el capitalismo. Un paseo crítico por eso que llaman democracia,  de Pascual Serrano, cumple como pocos con esa intención.

Este título llega en un momento en que, por un lado, el modelo de sociedad que desde Europa y Estados Unidos ha sido impuesto al mundo como sinónimo de democracia es cada vez más cuestionado en esos propios escenarios; y por otro, se trata de vender la idea de que las transformaciones en curso en Cuba son un viaje encubierto hacia el capitalismo.

Con Pascual me une una ya veterana amistad, veterana más por los combates compartidos que por el tiempo transcurrido desde que en el año 2004 nos encontráramos en uno de los espacios fundacionales de lo que devino la Red de redes en Defensa de la Humanidad. Su agudeza intelectual, su capacidad de síntesis y su fina ironía no habían aparecido entonces en forma de libro, pero ya el periodismo a contracorriente que venía haciendo en el sitio rebelión.org era un referente en nuestra lengua.

Recuerdo cuando apareció Perlas. Patrañas, disparates y trapacerías en los medios de comunicación, publicado en Cuba con el título de  Juego sucio, su primer libro, al que han seguido un  grupo de volúmenes de investigación que juzgo imprescindibles para cualquier análisis del papel de la información en relación con los procesos sociales, al menos  en América Latina y España.

En Desde el capitalismo. Un paseo crítico por eso que llaman democracia, Pascual  vuelve al estilo de viñetas o perlas, presente en Juego sucio…, en que la limpieza de la anécdota se eleva por encima de las coyunturas para ser, bajo el bisturí del autor, un acercamiento inteligente, y hasta divertido, a las paradojas que todos los días ocultan los medios de comunicación del régimen que como él mismo dice en la introducción a este libro: “ha conseguido que los ciudadanos pierdan el pensamiento crítico para percibir clamorosos ejemplos de aberraciones, injusticias y desigualdades que no son aisladas, sino que forman parte del núcleo del sistema que siguen empeñados en llamar democracia”.

Procesos electorales, fallos judiciales, encuestas, y datos, muchos datos, pasan bajo la lupa de Pascual para demostrarlo y lo hacen con una prosa clara, disfrutable hasta en la amargura de descubrir los engaños a que somos sometidos todos los días por esa maquinaria que se ocupa de invisibilizar a autores como él y vendernos ídolos de cartón incapaces de ir más allá del corral mediático en que sirven a una estafa incompatible con la honestidad intelectual.

“Hay pocas cosas más absurdas que transportar basura y hielo a miles de kilómetros”, pero este libro documenta que eso ocurre en la Europa que manda a la calle a millones de trabajadores en nombre de la eficiencia. Conceptos aparentemente sacrosantos como el Producto Interno Bruto o la calidad de la atención al cliente por las empresas transnacionales saltan en pedazos aquí como dogmas casi religiosos que no tienen asidero en la realidad con que el ciudadano común de un país capitalista debe enfrentar su vida cotidiana. Igual ocurre con la demostración, que evoca esa biografía del neoliberalismo que es La doctrina del shock de Naomi Klein, del vínculo brutal entre los desastres humanos y el “desarrollo” del capitalismo.

“De modo que cuando leamos que este o aquel país ha mejorado su Producto Interno Bruto, quizás se trate simplemente de que ha aumentado el tráfico de drogas o la prostitución, los incendios han desvastado su foresta, fue sacudido por un terremoto o ha sufrido una epidemia de malaria”, concluye Pascual después de levantar una montaña de ejemplos que lo prueban.

Si, como dice el autor de este libro, el capitalismo ha convertido el imperio de la ley en un talonario de cheques, donde “cualquier cosa que alguien esté dispuesto a comprar, alguien estará dispuesto a ofrecérselo por destructivo que sea”, es posible entender, como se cita aquí, que para el 70% de los españoles quienes mandan en el mundo no son ya los estados sino los mercados.

En la página 67 de esta edición vuelve Pascual Serrano sobre el gran fotógrafo Robert Capa, uno de los protagonistas de su imprescindible libro Contra la neutralidad, aún no publicado en Cuba. Recuerda Pascual que en un comentario sobre sus fotografías durante la Guerra Civil Española, Capa relataba que el lugar preferido para refugiarse de las bombas eran los sacos de arena junto a las bóvedas de los bancos porque el sistema creado para proteger el dinero era mejor que el que debía guarnecer a las personas. Algo que vimos repetirse en Nueva Orleans durante el huracán Katrina, cuando, en medio de un gran desastre humanitario, la guardia nacional estadounidense llegó con la orden de “proteger la propiedad”.

Nada más lejos de la democracia que esa sociedad “donde todo se vende y todo tiene un precio”. Y nada más alejado de los valores que alimentaron las discusiones con que los cubanos consensamos las transformaciones que ahora se implementan en nuestra sociedad que un futuro como ese, donde “es mejor ser empresa que ser persona”.

Pascual Serrano, amigo de la Revolución cubana que comparte nuestras luchas y esperanzas lo sabe, como también sabe que damos la bienvenida a sus argumentos e inteligencia en el acercamiento crítico a un mundo que se intenta presentar como una arcadia a la que al fin nos dirigimos. Gracias una vez más por  iluminarnos las terribles sombras en un camino que no queremos recorrer.

El hecho de que las “aberraciones, injusticias y desigualdades” que describe este libro sean inaceptables para la mayoría de los cubanos es una prueba de que el ideal democrático está más cerca de nosotros que de quienes intentan imponernos sus modelos en crisis. (Publicado en CubAhora)

Muchas gracias.

*Palabras en la presentación del libro Desde el capitalismo. Un paseo crítico por eso que llaman democracia,  de Pascual Serrano en la Feria Internacional del Libro de La Habana.

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Tiempos kafkianos: el hombre bloqueado por una autoridad que no se revela

14 de Fevereiro de 2013, 22:00, por Desconhecido - 0sem comentários ainda
Norman Girvan

Censura-internet

Sentado en mi habitación de hotel en Ginebra, hace par de semanas atrás, traté de acceder a mi sitio web personal para un documento que necesitaba. Imaginen mi sorpresa cuando el siguiente mensaje apareció en la pantalla de mi ordenador: “El acceso a este sitio está restringido. Por favor, póngase en contacto con el administrador. (Político/ Grupos Activistas) (Si usted siente que este sitio ha sido clasificado incorrectamente, por favor visite aquí y envíe una petición.)”

Obedientemente di click “aquí”, esto me llevó a la página web de una organización que se hace llamar “Escudo Azul” (Blue Coat) que dice esto: “Solicitud de Revisión WebPulseSite. Al ingresar una dirección URL en el cuadro de abajo y hacer clic en “Compruebe cuenta”, usted está de acuerdo con los Términos y condiciones del sitio de “Escudo azul”.

“El propósito de la revisión del sitio es permitir a los clientes de Blue Coat revisar la clasificación actual de URL WebPulse y reportar sitios que ellos determinen mal categorizados. (Nota: Esta herramienta no realiza un completo análisis en tiempo real de los sitios maliciosos o archivos, aunque esté incluida en la solución completa de seguridad Escudo Azul.)”

Decidí declinar la “amable” oferta de Blue Coat. No estaba dispuesto a discutir un caso en nombre de mi propio sitio web para satisfacer a una organización de la que no sé nada (excepto que es una especie de auto-nombrado policía de Internet) para mantenerme borrado de una lista secreta elaborada a partir de secretos criterios. La palabra que me viene a la mente es “kafkiana”, de la célebre novela en la que el hombre está bloqueado por una autoridad que no se revela y está obligado a probar su inocencia ante un crimen que no ha sido revelado a él.

Me había encontrado con anterioridad el mismo mensaje al intentar acceder desde mi hotel al sitio web del Centro Internacional para el Comercio y el Desarrollo Sostenible, una muy bien conocida ONG de gran reputación radicada en Ginebra. Desde entonces, mi navegación por Internet se ha encontrado con varias otras organizaciones y sitios de ONG que mantienen a mi empresa en la lista de Blue Coat de acceso restringido “Grupos políticos / activistas”. Estos incluyen:
- Counterpunch.org
- Pambazuka.org;
- Lista EPA,  Administración del sitio (de la que los mensajes de la EPA son moderados, y que está organizada por Pambazuka.org),
- 1804CaribVoices
- El Foro Mundial de las Alternativas
- Cuba CO OP (que “se ha de conectar a nuestros visitantes con los proveedores de viajes de aventura, Viajes África, viajes en avión y muchos otros servicios relacionados desde hace casi 10 años”
- Cubadebate
- PeaceJam. Org (“Un programa de educación internacional en torno a los principales premios Nobel de la Paz con el objetivo de inspirar a una nueva generación de constructores de paz que va a transformar”, etc).

- Página web personal de Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz 1980
- Página web personal de un colega también alojado en mi hotel, que es un funcionario de alto nivel en las Naciones Unidas
- Y ahora esto: el sitio web personal del Presidente de los Estados Unidos, BarackObama.com!

Mis investigaciones con el gerente del hotel confirmó que sí, de hecho, el hotel sabe de las restricciones, y sí, se aplicó a petición del director del hotel – “para proteger a los clientes”, me dijeron, (presumiblemente de los mensajes peligrosos de ” grupos políticos / activistas “, que en realidad podrían ayudarles en sus reuniones de negociación celebradas en la sede de la OMC y la UNCTAD cercano), y sí, es un servicio al que se suscribe el hotel. No, no es nada personal contra mí o mi colega, a veces simplemente sucede, tal vez demasiadas categorías de restricción habían comprobado que el servicio estaba siendo ordenado, y sí, el hotel ha recibido quejas sobre esto antes.

Al final del día, sin embargo, no solo no fue restaurado el acceso a mi sitio web personal (al que sólo fui capaz de acceder desde el cercano UNCTAD HQ), pero bueno, http://www.1804caribvoices.org, al que había sido capaz de acceder la noche antes, ya no era accesible desde mi hotel también! Hmm… la cosa se complica … alguien evidentemente no tenía nada mejor que hacer con su tiempo que añadir sitios web utilizados por los clientes molestos a la lista restringida.

Hablando en serio, hay varios aspectos de esta experiencia que realmente me molestan. Me doy cuenta, por supuesto, que mi sitio web y los otros mencionados son probablemente accesibles a la mayoría de las personas, salvo a las que deben suscribirse al servicio Blue Coat. Lo que me preocupa es que:

(1) El hecho de que este servicio exista es una cosa para bloquear correos electrónicos no deseados y porno, pero por otro lado, me parece a mí, no es para que una organización mantenga una lista de restringidos “políticos / grupos Activistas” y la comercialización de este servicio a los clientes, sin el conocimiento de los grupos que se ven así clasificados, por no hablar de la divulgación de los criterios. Es evidente que las decisiones sobre la exclusión (y excepciones) son decisiones políticas.

(2) ¿Puede ser sólo una coincidencia que el servicio se aplique, y bien puede haber sido originado, en una ciudad que es la sede de la OMC, la UNCTAD y una serie de otras organizaciones intergubernamentales y las organizaciones no gubernamentales y que ha sido escenario de numerosas manifestaciones de “activistas “anti-globalización?

(3) ¿No es significativo que el servicio se aplica en un hotel que es muy utilizado por los delegados a las reuniones de la OMC y la UNCTAD y otras organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales? Se parece sospechosamente a un acto político, disfrazado como un servicio comercial, que tiene por objeto restringir el flujo de información crítica para los huéspedes del hotel de los grupos dedicados a la defensa de una u otra clase.

(4) Por último, y lo más preocupante- me pregunto- una vez que esta práctica se pone en uso, y se establece como normal, legal y legítima, si no tiene el potencial de ser utilizado más ampliamente, y en contra de una gama cada vez mayor de grupos y organizaciones involucradas en el activismo social y político en todas las partes del mundo. Es habitual que las empresas a intercambiar / compartir y comercializar sus listas de Internet y direcciones de correo electrónico (por ejemplo bancos y compañías de tarjetas de crédito). Entonces, ¿dónde se detiene todo esto? Una connotación inquietante de esta práctica es que “los grupos políticos / activistas” están marcados con el mismo pincel como organizaciones terroristas y el círculos de tráfico sexual, como pertenecientes al mismo tipo de grupos a los que el acceso sin restricciones no deben ser permitidos.

Tengo curiosidad por saber si alguien o una organización en la comunidad activista mundial ya ha tenido problemas de este tipo, si saben algo acerca de Blue Coat, la organización que ofrece este servicio (la elección del color en el nombre de la compañía es curioso, por decir lo menos), y lo que otros piensan sobre este asunto.

Sitios web de los “grupos políticos / activistas” restringidos por BlueCoat.com encontrados hasta ahora:
www.normangirvan.org
www.counterpunch.org
www.icstd.org
http://www.digplanet.com/wiki/Adolfo_P% C3% A9rez_Esquivel
http://www.peacejam.org/
http://lists.pambazuka.org/cgi-bin/mailman/admindb/c-epas
http://lists.pambazuka.org/
http://www.cubacoop.com/
http://www.forumdesalternatives.org/en/
http://www.cubadebate.cu
http://1804caribvoices.org
http://www.barackobama.com/




“Cuba entre tres imperios” este Sábado del Libro, 10:00 am

14 de Fevereiro de 2013, 22:00, por Desconhecido - 0sem comentários ainda

3imperiosPara su prologuista, el poeta y ensayista Juan Nicolás Padrón, se trata de «una historia diferente de la codiciada Cuba que se debatía entre el medieval imperio español, el ímpetu y apetito de poder de la “diabólica Francia” y las ambiciones racionales y capitalistas de Gran Bretaña, en cuyo contexto surgen y se consolidan las relaciones entre la Isla y las trece colonias británicas de Norteamérica; cinco capítulos con treinta y dos temas como acápites, en que uno lleva al otro sin rupturas ni caídas, con una continuidad de relato y algunos referentes poco conocidos a partir de variadísimas fuentes y puntos de vista diversos, para construir una historia que se puede leer como una novela de aventuras».

El crítico Fernando Padilla González destaca que «el desenlace de la obra discurre con el hecho histórico del sitio y toma de La Habana por los ingleses. Sin embargo, el enfoque no resulta tradicional y manido pues el autor prefirió ir en búsqueda de las condicionantes que propiciaron la invasión británica en 1762. Ambos bandos contendientes son puestos en tela de juicio, ingleses y españoles, y no pocos errores tácticos y políticos emergen del análisis […]. Los últimos pliegos del libro están dedicados a la recuperación de la colonia de Cuba y la reforma». Añade que quizás lo más atrayente de este acápite estribe en sus párrafos finales, que develan un fragmento de carta escrita por Benjamin Franklin a su hijo, en la que comenta su interés de fundar un asentamiento en Illinois, para utilizarlo como centro de aseguramiento a una invasión posterior contra Cuba, lo que motiva una reflexión del autor:

La isla que tanto ambicionaron las tres potencias imperiales más importantes de Europa: España, Francia y Gran Bretaña, concluiría el siglo xviii anhelada también por los representantes de la pujante burguesía de la nueva nación que emergió de las trece colonias inglesas continentales. Los pragmáticos vecinos no se referirían a Cuba con términos tan poéticos como «perla», «llave» o «antemural», pero sus apetencias por adueñarse de ella —para «con esa fuerza más» posicionarse en el resto del continente— marcaron, desde entonces hasta hoy, las relaciones entre el poderoso Goliat norteño y el muchas veces rebelde e incómodo David insular que renació de las cenizas del cacique Hatuey.

Ernesto Limia Díaz, Licenciado en Derecho y Especialista en Análisis de Información, con dos diplomados en Economía y uno en Migraciones Internacionales. Ha publicado artículos en diarios y medios digitales cubanos, así como ensayos en medios especializados sobre economía y temas históricos asociados a la Seguridad Nacional. Es miembro de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba.

Editorial: Ediciones Boloña

Autor: Ernesto Limia Díaz

Editora: Silvana Garriga

Diseño: Joyce Hidalgo-Gato

Fecha: Sábado 16 de febrero, 10:00 a.m.

Lugar: Calle de Madera (Tacón entre Obispo y O’Reilly), Plaza de Armas, La Habana Vieja.

Presentador: Raúl Rodríguez la O




Pascual Serrano y Willy Toledo presentarán este viernes “Sospechas y disidencias”

13 de Fevereiro de 2013, 22:00, por Desconhecido - 0sem comentários ainda
Pascual Serrano y Willy Toledo

Pascual Serrano y Willy Toledo

El periodista y analista de medios Pascual Serrano y el actor y activista político Willy Toledo presentarán este viernes 15 de febrero a las 3:00pm el libro Sospechas y disidencias en la Casa del ALBA, en el marco de la Feria Internacional del Libro de La Habana.

Serrano, fundador del portal, rebelion.org,  es además autor del prólogo al libro que reúne una selección de 59 posts publicados en La pupila insomne a lo largo de dos años y acaba de participar en el II Taller Internacional “Las redes sociales y los medios alternativos, nuevo escenario de la comunicación política en el ámbito digital” concluido ayer en La Habana.

La Casa del ALBA cultural se ecuentra ubicada en la esquina de las calles Línea y C, en el Vedado habanero.

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Muñoz Molina no es Miller

13 de Fevereiro de 2013, 22:00, por Desconhecido - 0sem comentários ainda
Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina
Antonio Muñoz en Premio Jerusalén

Muñoz Molina recibe ell Premio Jerusalén

El 10 de febrero 2005 fallecía el dramaturgo y guionista Arthur Miller. Además de por su extensa obra literaria y teatral, el escritor judío norteamericano destacó por su lucha a favor de la igualdad, la libertad y la justicia. En los años 50, sufrió las persecuciones del Macartismo después de ser acusado de tener vínculos con el comunismo. Más tarde, fue uno de los artistas que se opusieron abiertamente a la Guerra de Vietnam. Autor de obras consagradas como Las brujas de Salem, Muerte de un viajante o El Precio, Arthur Miller recibió múltiples premios literarios, como el Pullitzer que le fue otorgado en dos ocasiones. También fue galardonado en 2003 por el polémico Premio Jerusalén, el mismo que Antonio Muñoz Molina recogió ayer en Jerusalén. Coinciden las fechas. Coincide el premio. Coincide la ocupación de Palestina por el Estado israelí. Pero no coinciden las acciones. No coinciden los discursos. Ni la denuncia del Estado de Israel.

Aunque inicialmente consideró rechazarlo, Arthur Miller aceptó el premio Jerusalén porque, como informó a la prensa, “quería tener una plataforma para entregar un mensaje que en su opinión tenía que ser escuchado”. Miller no acudió a Jerusalén para recoger el Premio y su discurso fue pronunciado en diferido. En la alocución que envió por vídeo, Arthur Miller denunció la política colonial de Israel, el nacionalismo excluyente y la construcción de asentamientos ilegales. “Hace mucho tiempo, dijo Miller, que pienso que esta gran ira nacionalista va a llevar a Israel a su autodestrucción, como ocurriría en cualquier otro lugar, y sería perjudicial hasta para los judíos y para Israel, si alguien que piensa, como yo pienso, que esta ira está literalmente destruyendo la identidad israelí a los ojos del mundo y a sus propios ojos, decidiera callarlo”.

En su obra Después de la caída, Arthur Miller quiso presentar “el juicio de un hombre llamado a rendir cuentas, ante su propia conciencia, de sus valores y sus actos propios”. En su lecho de muerte, Arthur Miller no tuvo que arrepentirse por haber silenciado la colonización de Palestina, ni legitimado la limpieza étnica que practica Israel, ni intentado justificar su acto con declaraciones demagógicas sobre la supuesta “pluralidad” de la sociedad israelí.  Tampoco tuvo que rendir cuentas, ante su propia conciencia, por desconocer y descalificar al movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones. Este movimiento civil global no-violento que busca acabar con el Apartheid israelí, aún no existía cuando Miller recibió el premio. En el ámbito cultural y académico, la campaña de boicot contra Israel nacería un año más tarde, bajo el empuje de John Berger, otro reconocido dramaturgo de origen judío. El propio Berger es uno de los ochos escritores y artistas que en una carta abierta, han solicitado a Antonio Muñoz Molina que renuncie al Premio Jerusalén -solicitud que ha sido secundada por el movimiento internacional BDS, el grupo israelí Boycott from Within, la plataforma palestina PACBI, la red solidaria contra la ocupación de Palestina, y muchas personas a título individual-.

Mientras esta semana, Muñoz Molina aparcaba la justicia para entregarse a un ejercicio de autojustificación a ultranza, otros intelectuales y académicos, encabezados por la profesora de filosofía y escritora feminista Judit Butler, han sufrido y soportado la presión ejercida por el lobby sionista de Nueva York, enfurecido ante el anuncio de que en la Universidad de Brooklyn, se iba a celebrar una conferencia sobre Boicot contra Israel. Víctima de una persecución que rozó la histeria colectiva, no muy alejada del argumento de Las Brujas de Salem, la Rectora de dicha Universidad, Karen L. Gould,  resistió las amenazas y garantizó que la conferencia se celebrara finalmente sin mayores incidentes. En un artículo que ha publicado en The Nation en respuesta a las acusaciones de antisemitismo lanzadas contra los organizadores y la propia Universidad, Judith Buttler afirma, en contradicción con lo que Muñoz Molina hoy ha declarado en entrevista con medios españoles, que Israel no es una democracia ni respeta la libertad individual ni acata el derecho internacional.

Ignoramos si Arthur Miller cobró la cuantía económica que acompaña el Premio y el destino que, en este caso, le reservó. Pero sí sabemos, porque se encargó de proclamarlo a quien quisiera oírlo —y a quién no también—, que decidió aceptar el premio con el único propósito de denunciar públicamente la ocupación israelí de Palestina. De haber existido en 2003, la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones contra el estado de Israel, caben pocas dudas sobre el apoyo que Miller la habría brindado. Porque a Miller le movían valores universales como la igualdad, la libertad y la justicia.

Hoy Muñoz Molina consigna en su blog “Qué alivio, haber vuelto a la habitación del hotel, con su balcón que da a la colina ciudad antigua, que se parece mucho a la colina de la Alhambra vista desde el mirador de San Nicolás”. Resulta casi increíble que tras haber sido oportunamente puesto en antecedentes, el escritor no mencione el estatuto de ciudad ocupada que tiene Jerusalén Oriental. ¿Tampoco habrá reparado en que Jerusalén trae reminiscencias de Granada, porque su Ciudad Vieja al igual que la Alhambra, es árabe? Y seguirá siéndolo a pesar de las muchas demoliciones y remodelaciones que la Municipalidad israelí ha realizado, ayudada en eso por un ejército de arqueólogos y arquitectos empeñados en demostrar que los hebreos tienen el monopolio cultural e histórico de una ciudad tres veces sagrada.

Muñoz Molina afirma que “un cierto número de presuntos partidarios de la paz y de la justicia desde la seguridad de Europa, de España, manifiestan un odio de una furia verbal y de una intensidad que él no había experimentado nunca, o casi”. Como Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina queremos aclarar que las cartas que han emanado del movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones (han sido publicadas en nuestra página web www.nodo50.org/causapalestina) difícilmente podrían haber contenido odio, furia o amenazas, como también hemos leído en algún diario. Porque desde sus inicios, se define como  un movimiento no-violento que lucha contra la discriminación, el racismo, la colonización y la intolerancia. Integrado por defensores y defensoras de derechos humanos y de la legalidad internacional, el movimiento BDS ha demostrado su disposición a intercambiar, exponer y contrastar argumentos.

Lamentamos profundamente que Muñoz Molina no haya respondido a la invitación de diálogo que la RESCOP le envió el 21 de enero por correo electrónico y por carta entregada en mano en la Universidad de Nueva York donde es profesor. Nos consta que tampoco contestó a Boycott from Within, un grupo de activistas israelíes cuyo compromiso con la paz está más que demostrado, porque tienen el valor y la honestidad de denunciar en su propio país el Apartheid que ejercen, sobre la población palestina, las autoridades israelíes. Las mismas que Muñoz Molina tilda, tan generosamente, de democráticas.

No procede elucubrar sobre los motivos de Muñoz Molina para aceptar el Premio, ni sobre aquellos que le han conducido a pronunciarse en contra de la campaña internacional de boicot contra Israel, sin preguntarse siquiera por qué la defienden personalidades como el Relator especial de Naciones Unidas para los Territorios Palestinos, Richard Falk, o el Premio Nobel de la Paz, Desmón Tutu. El escritor ha anunciado que donaría los diez mil euros del premio a una ONG israelí. Muñoz Molina haría bien en considerar que para el pueblo palestino, que ya ha sufrido tanta ocupación, desposeimiento y humillación, sin denuncia, no hay lavado de cara que valga.

No, definitivamente: Muñoz Molina no es Miller. (Tomado de Público.es)

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