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La pupila insomne

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La pupila insomne

Aprile 3, 2011 21:00 , by Unknown - | No one following this article yet.
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Ramonet: “En Cuba hay un gran movimiento bloguero” (+ video)

Febbraio 25, 2013 21:00, by Unknown - 0no comments yet
Clodovaldo Hernández
Ignacio Ramonet. Foto Yessireé Blanco, Ciudad CCS

Ignacio Ramonet. Foto Yessireé Blanco, Ciudad CCS

—¿Cómo percibió usted las noticias sobre la el 4 de febrero de 1992?

—Yo conocía ya al país [Venezuela], venía desde principios de los 80, sabía lo que estaba pasando. Cuando ocurrió la rebelión del 4 de febrero, no me extrañó para nada porque yo había venido después de los acontecimientos de 1989 y había escrito un reportaje. Entendía perfectamente que aquello era consecuencia de la gran crisis que se venía gestando. Algo tenía que ocurrir en un país que había recibido ingresos equivalentes a tres planes Marshall en 20 años y tenía una estructura socioeconómica de tanta desigualdad: 80% de personas en la pobreza y una minoría dándose lujos babilónicos. Vine dos meses después de la rebelión y también escribí varios trabajos. En ninguno de ellos, por cierto, califiqué lo ocurrido como un golpe de Estado porque entendí que no lo fue. Recorrí varios barrios de Caracas y pude comprobar que Hugo Chávez era, de la noche a la mañana, la persona más popular de Venezuela. En esa visita me entrevisté con el entonces presidente Carlos Andrés Pérez, con el ministro de la Defensa, con varios generales, y salí convencido de que ni habían entendido ni lo que había ocurrido en 1989 ni tampoco lo que les acababa de pasar. Era evidente que estábamos en una República que había llegado al final de un ciclo.

—Entrando en el tema de la comunicación, usted vincula la crisis ética del periodismo con lo que llama “la agonía de los medios tradicionales”. ¿Son dos procesos paralelos o uno es causa el otro?

—Debo decir que no creo que haya habido una edad de oro del periodismo, una época o un lugar en los que se haya hecho todo correctamente, algo ejemplar que luego se haya perdido. No, históricamente, el periodismo, al menos el periodismo dominante, la gran prensa, ha dependido del poder económico y ha tenido que defender sus intereses; y también del poder político o de la interferencia política. En pocos casos hemos tenido la oportunidad de ver un periodismo que se enfrente a esos dos poderes. La excepción han sido los momentos en que, como dicen los mexicanos, “la revolución aún no ha degenerado en gobierno”. ¿Qué ocurre ahora en el mundo? Bueno, por una parte, los periódicos de papel se están extinguiendo y, por otra parte, hay una sobreabundancia de información que hace muy difícil distinguir lo cierto de lo falso.

—Lo que viene surgiendo como alternativa, las redes sociales, lo digital, tampoco ha demostrado ser confiable. ¿Hacia dónde vamos?

—No es que vamos, sino que ya estamos en una etapa de total incertidumbre. Tenemos que aprender a evaluar la fiabilidad de la información en estos tiempos. Facebook tiene menos de 10 años y Twitter, menos de seis. Aún no hemos aprendido a “bien circular” esa información. Los blogs tienen un poco más, pero se están creando 100 mil cada día, 36 millones al año. Tanta oferta de información genera un gran ruido, aunque no es muy diferente a un quiosco donde hay muchos periódicos y revistas.

—La industria cultural mundial y las grandes oligarquías mediáticas siempre han sabido absorber y domesticar los fenómenos contraculturales que surgen. ¿Eso va a pasar con las redes sociales?

—Eso es lo que está pasado, pero no lo vemos. ¿Quién saca el mayor provecho del gran desarrollo de las redes sociales? Las empresas como Facebook, Google o Twitter, que cotizan en la bolsa. Claro, no son los actores tradicionales de la industria cultural, como Time-Warner, Sony, MGM o Disney, pero son nuevos actores.

—Usted ha dicho que si José Martí viviera hoy sería bloguero. Los voceros de la derecha internacional denuncian que en Cuba se persigue a los blogueros. ¿Sería Martí un perseguido?

—Ja, ja, no, claro que no, porque hay blogueros cubanos revolucionarios, como Iroel Sánchez (http://lapupilainsomne.wordpress.com/), que también es Sánchez, pero no tiene nada que ver con la otra (Yoani Sánchez, opositora), y hay un gran movimiento bloguero. La semana próxima* habrá en La Habana un encuentro internacional de blogueros. El Congreso Mundial de Blogueros, que tiene sede en Brasil, es un movimiento progresista. Dije eso de Martí porque él fundó, cuando tenía 16 años, un periódico llamado El Diablo Cojuelo, a pesar de que unos días antes habían suprimido la libertad de imprenta en Cuba. Si un chico así creó un periódico, hoy en día hubiese sido bloguero para atacar al colonialismo y defender las ideas de emancipación, independencia y libertad.

—Según la frase de los mexicanos, en Venezuela la Revolución ya degeneró en gobierno… ¿cómo ve usted el periodismo de los medios gubernamentales o públicos?

—No, no, esa frase no vale para Venezuela porque acá la Revolución no ha terminado, ja, ja. El problema acá y en otros países que están en pleno proceso revolucionario es que esos medios están respondiendo a la permanente provocación de los medios privados. En consecuencia, no se puede hacer un juicio objetivo porque estamos en plena guerra mediática. Esa guerra no la han iniciado los medios revolucionarios o progresistas, sino los medios privados, de la reacción, golpistas. Por eso, los medios públicos no tienen aún algunas de las características que quisiéramos que tuviesen y que los propios periodistas progresistas quisieran tener, como una mayor distancia con respecto al Gobierno y un más agudo sentimiento crítico acerca de lo que ocurre. Pero en este momento la guerra no ha terminado, estamos en plena batalla. Cuando termine, los juzgaremos… Bueno, no cuando termine, cuando se haya ganado la guerra.

__________

Como el toro a la muleta

Ignacio Ramonet (Galicia, 1943), director de la publicación mensual francesa Le Monde Diplomatique, es doctor en Semiología e Historia de la cultura, profesor de Teoría de la Comunicación de la Universidad Denis-Diderot, de París y autor de más de 20 libros sobre temas de comunicación, industria cultural y globalización. Además, ha sido y sigue siendo, fundamentalmente, un reportero en ejercicio. Con esas credenciales, juzga uno de los más recientes escándalos mundiales del periodismo: la publicación de la foto de un hombre en un quirófano, por parte del diario El País, de España, periódico que dijo a sus lectores que se trataba del presidente Hugo Chávez.

“Lo que ocurre es que un periódico como El País, que pretende dar información objetiva sobre el mundo entero, cuando se trata Venezuela pierde toda su sangre fría, ataca como un toro a la muleta y basta con presentarle una foto que pueda ser hostil al proceso bolivariano o cualquier dato que ellos piensen que puede perjudicar a la Revolución venezolana, para que se precipiten y la publiquen, perdiendo todo sentido de la precaución”, dice.

Ramonet comenta que los mismos directivos de la redacción del diario madrileño admitieron que no sabían en qué momento fue tomada la foto. Y ese, periodísticamente, era un dato clave. “El presidente Chávez ha sido operado varias veces. Supongamos que esa foto hubiese sido tomada en 2011, durante la primera operación ¿qué importancia tendría ahora mismo?”, reflexiona. (Tomado de Ciudad CCS)

*Se refiere II Taller Internacional “Las redes sociales y lo medios alternativos, nuevos escenarios de la comunicación política en el ámbito digital”, efectuado en La Habana del 11 al 13 de febrero de 2013.

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Debemos estar (en lo virtual y en lo real)

Febbraio 25, 2013 21:00, by Unknown - 0no comments yet
Javier Couso
En el panel del II Taller, Javier Couso, Iroel Sánchez, Paco Arnau y César Gómez

En panel del II Taller, Javier Couso (izq), Iroel Sánchez, Paco Arnau y César Pérez

La irrupción de los medios alternativos y las redes sociales consecuencia de la popularización de la red de redes ha traido nuevas formas de comunicar y de organizarse. La mayoría somos conscientes del terremoto que ha supuesto en todos los ámbitos de la vida la revolución cibernética.

Si antes el impacto era evidente en el uso militar, industrial, aeroespacial, ciéntifico, etc… nada ha sido igual después de la masificación lograda con el acceso barato a las redes y a los dispositivos de alta tecnología.

Siempre hay que tener en cuenta que esa popularización no se hace desde una óptica liberadora sino con una lógica de mercado que busca abrir nuevos nichos de consumo y de manera subyacente, de control social.

Dejando a un lado los objetivos espurios, el hecho es que la implantación casi global de la comunicación digital y el surgimiento de las populares redes sociales abre un novedoso espacio con grandes repercusiones que afectan, entre otras, a la comunicación política y la información en general, es decir a la creación de opinión.

Que en el terreno militar es hoy una prioridad para gobiernos de cualquier signo es algo que queda fuera de toda duda cuando sabemos que Estados Unidos crea un poderoso Comando del Ciberespacio dependiente del Ejército del Aire y comandado por un General de cuatro estrellas o cuando países de América Latina como Brasil desarrollan por medio de su industria nacional el Simulador Nacional de Operaciones Cibernéticas (SIMOC) destinado a entrenar a sus fuerzas armadas en la guerra de red.

Y si en la guerra todo lo cibernetico es importante, incluidas las redes, como no será extraordinariamente importante para la comunicación política, que no es más que la guerra ideológica por otros medios, dicho sea parafraseando el famoso axioma de Clausewitz.

Como en todo proceso revolucionario, los cambios bruscos afectan positiva y negativamente, además de producir un intenso debate entre detractores y adherentes, algo a lo que la izquierda, por desgracia, se apunta con beligerancia y con equipos enfrentados en uno y otro bando.

Si abordamos los aspectos negativos podemos señalar, entre otros, la tecnofilia, la dependencia, y la ciberpercepción irreal:

-Tecnofilia: surgida como parte de la cultura del consumo de masas y asociada a un estatus económico o a una construída imagen de modernidad que atrapa a muchas personas que veneran la tecnología como si de una nueva religión se tratase, donde todo lo tecnológico es bueno y por medio de su uso se puede lograr cualquier cosa.

-Dependencia: la manera de relación que propicia el mundo virtual unido a ese simbolismo atribuido a la cibertecnología crean no pocas veces sujetos o comunidades que no entienden otra manera de actuar que no sea la que se produce a través de las redes.

-Irrealidad: como consecuencia de todo lo anterior se puede caer en una falsa imagen de la vida vehiculada a través de lo virtual que crea una ilusión sustitutiva de la propia realidad que deforma las relaciones interpersonales.

Resumiendo; en su aspecto negativo las tecnologías asociadas a las redes pueden conducir a la creencia de que solo importa lo que discurre por las autopistas de datos, dándole una entidad de fin y no de medio, con lo que una herramienta poderosísima es convertida en un lastre y en un problema.

Pero no todo son aspectos negativos y frente a lo que pregonan los apocalípticos ludistas antitecnológicos nos encontramos con aspectos que redimensionan nuestro quehacer de lucha y entre los que podríamos destacar la inmediatez, el alcance, la socialización, la difusión y la incidencia:

-Inmediatez: Posibilidad barata y accesible para compartir y enviar información en tiempo real.

-Alcance: En principio, consigue romper las distancias acercándonos los unos a los otros.

-Coordinación: Permite la coordinación de grupos alejados geográficamente.

-Socialización: Su uso pone al alcance de muchos, información que antes era de difícil acceso.

-Difusión: Alcance comunicativo a segmentos de población que los medios tradicionales impedían.

-Incidencia: Capacidad de lograr impacto real a través del uso político de redes y ciberherramientas.

Es en esta última cuestión, la incidencia, donde debemos centrarnos, pues es el objetivo de la comunicación política: incidir en la realidad para cambiarla.

A pesar de la euforia inicial por algunos resultados en el uso de redes como Facebook y sobre todo Twitter, debemos ser conscientes del alcance real que tienen sobre el conjunto de la sociedad. Según la encuesta postelectoral del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de 2011 los usuarios de Twitter en España representan un 8% de la población mayor de edad, mientras Facebook tendría un alcance cercano al 30%. Resumiendo, Facebook tiene un uso más amplio y variado de diferentes estratos sociales mientras que Twitter cuenta con usuarios mayoritariamente de izquierda, jóvenes y con cualificación cultural.

Tener presente estos datos nos ayuda a no sobredimensionar estos medios en el momento actual, pero teniendo presente que la tendencia en el futuro cercano es que la gente joven se informe casi exclusivamente por Internet y las redes sociales. Con lo cual, para el día de mañana, posicionarse hoy en el ciberespacio tendrán una importancia capital en el ámbito de la información y la creación de opinión que afectará de una manera determinate a la confrontación social definiendo su dirección.

Estos datos son reveladores acerca del efecto multiplicador de estas herramientas, pues Twitter, por ejemplo, con su escaso por ciento de alcance logra influir en la opinión de aquellos que crean opinión. Es decir, los posicionamientos, las etiquetas que se convierten en tema del momento, las fotos, los enlaces, … en definitiva, la información que se genera y transmite logra incidir en personas con una relevancia social que hacen crecer el impacto al amplificarlo por otros medios de masas.

Políticos de primer nivel, periodistas, creadores culturales, artistas, gurús, estrellas, … acaban siendo permeados por los flujos de información que se crean y circulan en Twitter o en Facebook.

De ahí el éxito en la visibilización de asuntos tabú para la normal agenda de los medios de información al servicio de las grandes empresas. Desde huelgas laborales a acciones de pequeños colectivos, debates sobre propiedad, deuda o desahucios, campañas de solidaridad con Cuba o Venezuela frente a la mentira mediática, o la publicación de fotografías y/o vídeos de brutalidad policial frente a manifestaciones pacíficas, han visto la luz gracias al posicionamiento y difusión logrado por las redes sociales.

Es cierto, como señalan sus detractores, que las ciberacciones por si solas no cambian la realidad y que como señalaba antes hay muchos actores sociales que confunden la realidad con la virtualidad, pero si queremos hacer una análisis serio no podemos achacar a la herramienta los males que son propios de la sociedad o de los movimientos sociales.

Poco se podrá hacer si se agita y se consigue movilización pero ésta finalmente no es canalizada por organizaciones políticas o sindicales que busquen el cambio de las relaciones económicas desiguales que entroniza el capitalismo. Esta claro. Pero lo que no le pedimos a los libros o a los mítines por si solos no se lo podemos pedir a las redes sociales, que al fin y al cabo son solo instrumentos de transmisión.

Tampoco es conveniente sobredimensionar lo reducido de los 140 caracteres y englobar con ello todo lo demás. Sí, es cierto que desde las esferas del poder se pretende una desculturización a través de la simplificación del pensamiento, pero frente a ello no podemos olvidar que los hipervículos, es decir la posibilidad de enlazar vídeos, fotografías o lecturas de dimensión sin límite, son un aspecto intrínseco a la naturaleza del mundo cibernético y por lo tanto, estamos obligados a movernos en esa dirección.

Al igual que las armas de guerra usadas como elemento de defensa o liberación, lo que importa no es su naturaleza, sino el uso que les demos. Sí, la red tiene propiedad y está en manos del imperialismo y el capitalismo de consumo, y sí, trata de controlar, adoctrinar, encadenar, vigilar y conseguir beneficios, pero no podemos dejar ningún espacio sin batallar.

No podemos permitirnos estar ausentes de donde está la mayoría de la población para llevar nuestro mensaje de que otro mundo es posible. Si en el campo de la Defensa se enfrenta alta tecnología y poder de fuego con tácticas de descentralización, cesión de espacio, uso del tiempo, concentración de fuego y movilidad, en el espacio de la red deberemos buscar puntos flacos, aprovechar nuestras capacidades y dar la batalla. De otra manera, pero darla. En cualquiera de los escenarios disponibles.

Estamos hablando de una guerra de comunicación en la que ellos quieren crear opinión pero nosotros debemos de ganar ideas, que son al fin y al cabo, las que consiguen mover a las personas para transformar la realidad.

En esta guerra comunicativa no solo está presente la información y la difusión de ella, tambien debemos contemplar el uso formativo, o mejor deformativo de la industria cultural, el llamado entretenimiento.

Si las redes nos permiten posicionar debates, colocar noticias ocultas o romper la barrera de los grandes medios dando difusión a los medios antiimperialistas por medio de vídeos en red que logran romper la censura, como en el caso de RT, TeleSur o HispanTV, en el campo cultural digital estamos, no ya derrotados, sino ausentes.

La mayoría de las veces creemos que el secuestro de la información, por parte de las transnacionales y el poder financiero, son lo que determina y mantiene la hegemonía de éstos. Yo no pienso así. Creo que la mayor parte del control proviene de lo que en el mundo anglosajón se llama “entertainment”, el ocio o entretenimiento. La poderosa industria cultural estadounidense perfeccionada en el marco de la guerra fría y que junto con la carrera de armamentos acabó siendo determinante para derrotar al campo socialista.

En el ámbito digital, los videojuegos constituyen una de las armas más poderosas para la transmisión del pensamiento dominante que tienen disponible y que afectan a los más expuestos, los jovenes en periodo de formación personal.

La gigante industria de los videojuegos es tan grande e importante, que hoy mueve más dinero que el cine y la televisión juntas. Tanto por negocio, como por penetración, supone una poderoso medio creado para modelar y persuadir.

Si nos detenemos en la temática de los juegos populares, vemos que algunos se centran en el puro pasar el tiempo, los más en asumir diferentes roles (cantante, jugador de futbol, piloto, gangster, guerrero, habitante de mundos virtuales,… ), unos pocos en la inteligencia o la cultura y a partir de la llegada de los sensores de movimiento, también en la práctica de la gimnasia o el deporte virtual. Pero donde se pone más énfasis a nivel ideológico es en los videojuegos de pura acción bélica, sea táctica, estratégica o solamente de “moverse y disparar”.

Los armazones sobre las que se construyen estas superproducciones virtuales, son tan actuales que llegan a basarse en los supuestos estratégicos que maneja el Pentágono y que por alguna razón se deciden a difundir, supongo que para testar.

Se puede combatir con fuerzas especiales estadounidenses en un México desestabilizado por un “villano” que pretende soberanía, en una Cuba “democrática” contra la amenaza de una vuelta al socialismo, contra la reconstrucción de los soviets en naciones de la extinta URSS, en Líbano y Palestina contra sus resistencias, en Asia contra lo que vendría a ser la Organización de Cooperación de Shangai, en Venezuela contra el proyecto revolucionario o en un área no definida de Sudamérica contra la futura organización de defensa del ALBA.

No solo son supuestos tácticos conocidos, son supuestos estratégicos a futuro que se hacen con la intención de que los jóvenes de hoy vayan asumiendo quienes son los “malos” y quienes los “buenos”. Por supuesto los “malos” somos quienes queremos un mundo multipolar donde naciones soberanas puedan hacer uso de sus recursos y/o los que creemos en un justo reparto de la riqueza y los “buenos” son los que restauran el orden contra los “locos populistas dictadores” que pretenden acabar con la “democracia”.

Me queda fuera de toda duda que esas ideas permanecen en el subconsciente y que son semillas que germinarán en el marco de las guerras democratizadoras, con el abono de los grandes medios de información y el aderezo del barniz humanitario de sus oenegés.

Por eso me extraña que en el ámbito de las naciones que pelean por su soberanía y la verdadera independencia, como las que integran el ALBA, no exista un proyecto que asuma los videojuegos como parte del contraataque cultural. Al contrario que la resistencia libanesa que, con sus precarios medios, creó un juego donde se asumía el rol de guerrillero antisionista, no entiendo como los jóvenes de la América Latina emergente no pueden jugar a defender Girón, emular a Bolívar en su batalla por la independencia, combatir a Batista en Sierra Maestra, pilotar un Mig-23 contra los racistas de Pretoria en Cuito Cuanavale, participar en la insurrección popular sandinista contra Somoza, resistir la invasión gringa en Dominicana o alzarse junto a Tupac Amaru contra el colonialismo.

Que se deje en manos de los enemigos estas poderosas herramientas de ocio, formación y propaganda es una absoluta irresponsabilidad producto de un puritanismo forjado en base a miopes prejuicios morales.

Tanto en el terreno de la transmisión digital de información a través de las redes sociales como en la industria cultural del ocio digital se debe estar presente. No se trata de adorar o menoscabar. De lo que estamos hablando, es de usar todas las herramientas que nos ofrece el escenario en el que nos movemos, es decir, estar presentes con nuestra lucha en todos los ámbitos de la vida.

Nos va la vida en ello y me refiero a la vida real no a la virtual.

*Intervención en el II Taller Internacional: “las redes sociales y los medios alternativos, nuevos escenarios de la comunicación política en el ámbito digital”. La Habana, 11 al 13 febrero de 2013.

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Paradojas de la blogosfera cubana

Febbraio 24, 2013 21:00, by Unknown - 0no comments yet
Iroel Sánchez

paradojasFernando Ravsberg ha escrito un post en su blog Cartas desde Cuba, con el título de una canción de Juan Luis Guerrra: “Buscando visa para un sueño“.

Ravsberg -aunque en mi opinión no es justo al equipararla con la decisión de las autoridades ecuatorianas de solicitar una Carta de invitación a los cubanos que deseen viajar a ese país- desenmascara la hipocresía de muchos gobiernos sobre la política migratoria cubana. El corresponsal de la emisora británica BBC en Cuba,  cuyo blog forma parte del sitio en español de esa corporación, cuestiona el trato preferencial a algún “opositor” por las embajadas en La Habana. Él contrasta “la facilidad y la rapidez con que estos disidentes logran sus visados en comparación con las trabas que le ponen las embajadas al resto de los ciudadanos cubanos, mucho más duras desde que La Habana abrió las puertas migratorias.”

Los párrafos finales del texto de Ravsberg  son muy ilustrativos en la denuncia de ese doble rasero:

Verdaderamente, los países que tanto reclamaron la libertad de viaje de los cubanos deberían colaborar ahora a que el ciudadano puede ejercer ese derecho. No se trata de que se les nieguen las visas a los disidentes sino de que también se las otorguen al resto.

La “comunidad internacional” debería decretar un año de gracia para que todos los cubanos que quieran obtengan sus visados. En el terreno migratorio ya Cuba se abrió al mundo, ahora solo falta que el mundo se abra a Cuba, tal y como propuso el Papa Juan Pablo II.

Entre todos EE.UU. es el país que tiene el mayor compromiso moral porque es el que más criticó las restricciones migratorias cubanas. Podría dar el ejemplo y entregar visados a todos aquellos que quieran visitar a los familiares que habitan en su territorio.

Pero lo cierto es que la ilusión de los cubanos se desinfla cada vez que llaman a un consulado preguntando por los requisitos necesarios para obtener un visado. Por primera vez comprenden que tras el muro que acaba de caer había uno mucho mayor.

En el mismo sentido escribió antes en su blog Desde mi ínsula el joven cubano Yohan González. Él hizo una crónica   titulada “Paradojas y privilegios“, centrada en el modo en que en la embajada de España en La Habana está aplicando nuevas restricciones a los cubanos que deseen viajar a ese país, mientras favorece a las personas que Ravsberg llama disidentes u opositores.

Yohan también ha reproducido en su blog dos textos sobre el cambio de rumbo de Eliécer Ávila, un personaje lanzado a la posteridad en su momento por Fernando Ravsberg desde la BBC.  Ávila cambió el camino a La Higuera en Bolivia -donde fue asesinado el Comandante Che Guevara-, lugar que había dicho pretendía visitar en cuanto pudiera salir de Cuba- por Suecia, base de operaciones de una de las redes pagadas por Estados Unidos en la subversión contra Cuba.

Los posts publicados por Yohan González hacen lo que Ravsberg llama “críticas burlescas” a Ávila. Uno se titula “Caraduras al aire“, firmado por Aurelio Pedroso, del sitio de Miami Progreso semanal, y otro es un un post  del blog La joven Cuba, titulado sarcásticamente “Nota Oficial de la Embajada de Bolivia” que por su brevedad podemos poner acá íntegramente:

Un diplomático de la embajada boliviana se nos ha acercado en el II Taller Internacional de Redes Sociales y Medios Alternativos solicitando que difundamos lo siguiente:

“El monumento al Che sigue estando en Bolivia. Al parecer algunos interesados en visitarlo, erróneamente han ido a visitarlo a Europa”.

“Sus contrapartes, los blogueros pro gubernamentales, iniciaron una serie de críticas burlescas contra estos viajes de la disidencia. En sus post aparecen caricaturas de Eliécer vestido de vikingo, como si visitar Suecia implicara algún tipo de traición a la patria”, escribió Ravsberg sobre estas reacciones a los viajes de Eliécer Ávila, Yoani  Sánchez y la hija de Oswaldo Payá, y ha motivado la respuesta del caricaturista cubano Varela, residente en Miami. Varela afirma que el periodista de la BBC podría haber confundido una caricatura suya en que pinta a Ávila de “caballero manchego medieval” -dice es una alusión al Quijote metálico de Puerto Padre, poblado natal del viajero- como parte de un post de su autoría titulado  ‘la compar$a irrever$ible‘:

siento mucho el despiste de fernando con la indumentaria militar europea del medioevo que si ve el ingenioso hidalgo de picasso lo confundiria con erick el rojo. aunque cabe que yo esté equivocado y de hecho exista tal caricatura. pero por si, valga la aclaracion al reportero. sobre lo de bloguero pro gubernamental, todo ronin se define a favor de un feudo u otro de acuerdo a como interprete la batalla o quien pague mas. es el derecho de cada desempleado. fijense que fernando, siendo uruguayo, no currala para la federacion nacional de la carne en montevideo sino para el feudo ingles bbc world service, que tiene su castillo para latinoamerica: bbc mundo.

Más allá de la confusión gráfica, Fernando Ravsberg interpreta, abandonando por un instante  la sagacidad que lo caracteriza, las opiniones de blogueros cubanos sobre Ávila como una acusación de “traición a la patria”  cuando en todo caso lo estarían acusando de traición a sí mismo, porque  -según palabras del propio Ravsberg- Eliécer “no entendía que se le prohibiera visitar el sitio donde cayó el Che en Bolivia”.

Yohan González es trabajador de los Joven Club de Computación y Electrónica, él ha escrito   en respuesta a un comentario en su blog: “Bueno yo trabajo para el sector estatal. Soy un asalariado, como muchos en Cuba. Aunque por hablar en favor de Cuba y su verdad no recibo nada ni pido nada”; los autores de La Joven Cuba son, como es conocido, profesores de la Universidad de Matanzas que hacen su blog en condiciones bastante desventajosas; y no sé quién le paga a Varela, pero de los blogs citados acá el único que está vinculado a un medio gubernamental – la BBC británica- es el de Fernando Ravsberg que, sin embargo, llama a aquellos “publicistas” de las ”autoridades de gobierno”.

Hace algun tiempo, a propósito de un encuentro  de blogueros organizado precisamente por La joven Cuba, la agencia AP me hizo una entrevista de la que finalmente publicó apenas dos líneas, allí abordé este tema de la gubernamentalidad en la blogosfera cubana.

Hay hechos y documentos que prueban que detrás de esos “independientes” está el gobierno más poderoso que ha existido jamás: el de Estados Unidos, pero los grandes medios no le dicen gubernamentales a ellos sino a quienes denuncian eso, que no es subjetividad si no un hecho probado: EE.UU. paga y organiza una red de personas en Cuba con una agenda generada en Washington, no es que haya una parte de la blogosfera cubana “que no es cercana al gobierno” [cubano], sino que es cercana al gobierno de los Estados Unidos, y digo más: es tan cercana que no podría existir sin su respaldo, como se vería si un día E.E.U.U. suspende esas “ayudas a la democracia en Cuba”.

Por el contrario, los que estarán en el encuentro de Matanzas son fruto de la evolución natural del uso de las redes sociales en Cuba. Por lo que he visto publicado allí habrá periodistas pero también estudiantes, intelectuales, profesores universitarios, promotores culturales, entre otros. Si miras sus blogs te vas a encontrar muchos acercamientos muy críticos a nuestra realidad. Cuando se habla de un bloguero egipcio no se aclara cuán cercano o lejano está del gobierno de ese país, ¿por qué si es cubano y no tiene a Estados Unidos detrás es sospechoso de oficialismo y gubernamentalidad? Yo a estos los llamaría “blogueros cubanos”, sin adjetivos, y a los otros les quitaría el “in” y los llamaría “blogueros dependientes” porque dependen, como esta Isla antes de 1959, de lo que se decide en la representación diplomática de EU en La Habana y sin esa dependencia no existirían.

[...]

Los hoteles en Cuba son propiedad -parcial o total- del gobierno, desde ellos se conectan personas que participan de la estrategia de “cambio de régimen” para la Isla organizada por E.E.U.U., que les da el dinero para hacerlo, ¿son una expresión oficial del gobierno de Estados Unidos o del de Cuba?¿Los que lo hacen desde embajadas occidentales en La Habana, son una expresión oficial de cuál gobierno?¿Y los que, pagando a la compañía estatal cubana de telecomunicaciones el impagable precio para cualquier cubano de un dólar el tuit, tuitean, con financiamiento también norteamericano, mentiras desde un celular, que después son reproducidas en la emisora gubernamental norteamericana Radio Martí, no expresan oficialmente una política? ¿A ellos ustedes les piden que legitimen como propio lo que dicen o muchas veces algunos de tus colegas se lanzan a repetir sin verificación cualquier absurdo que inventen?¿De verdad ellos sufren el control del gobierno cubano sobre Internet, pero pueden subir videos de una hora a YouTube?

Para más paradojas, a juzgar por sus comentarios, Yohan -de apenas 22 años-  y otros muchachos de su edad,  están ofendidos porque creen que con el tema del doble rasero migratorio de las embajadas en La Habana le dieron alante al bloguero contratado por la BBC en Cuba y nadie se los reconoce, e incluso llegan a decir que Ravsberg los plagió.

No creo se trate de un plagio, a mi me parece más una coincidencia, de lo que sí no caben dudas es que por más originales que sean Yohan y sus amigos siempre serán, para medios como la BBC, sólo “publicistas”. A eso están condenados mientras no sean lo suficientemente críticos con el gobierno cubano como para llamar la atención de la maquinaria que únicamente se fijará en ellos cuando les vea posibilidades de convertirse en nuevos Eliécer Ávila, publicistas pro gubernamentales de una autoridad extranjera.




Denuncian invisibilización de blogueros cubanos

Febbraio 24, 2013 21:00, by Unknown - 0no comments yet

Chávez está presente en La Habana

Gustavo Veiga
Gustavo Veiga

Gustavo Veiga

Hugo Chávez abandonó esta capital pero su espíritu parece que siguiera rondando entre Miramar y La Habana Vieja, entre el Malecón y Marianao. Los cubanos siguen pendientes de su salud. Se nota en la calle y en la televisión, en ciertos actos de la concurrida Feria del Libro y en que el petróleo no parece ser un grave problema. El transporte es bastante más adecuado y frecuente que en pleno período especial. Hay autos y camionetas modernas que usan naftas refinadas, como también almendrones (los Buicks o Chevrolet de fines de los años ’50) abastecidos por un combustible de inferior calidad. Se observan ómnibus de línea bien cuidados que hace tiempo reemplazaron a los curiosos camellos (eran un híbrido entre camión y ómnibus).

Los periodistas venezolanos que asistieron a un Congreso de Redes Sociales en el Palacio de las Convenciones comprobaron in situ por qué interesan tanto su presidente y también su país: el líder bolivariano es un aliado estratégico de la Revolución, pero además, un amigo cercano de Fidel y Raúl Castro. El yerno de Chávez, el ministro de Ciencia y Tecnología, Jorge Arreaza, se había dado el gusto de mostrar los primeros indicios de su recuperación cuando difundió aquellas tres fotografías que recorrieron el mundo: en una, su suegro sonreía recostado, flanqueado por dos de sus hijas (está casado con Rosa Virginia); y en las restantes leía el diario Granma, donde se veía un artículo sobre José Martí. “La prensa…” como la vocean los canillitas en las esquinas o en pequeños puestitos.

Los blogueros chavistas tienen puntos de contacto con los que defienden la Revolución Cubana, que los hay e hicieron un encuentro en Matanzas en 2012, aunque estén invisibilizados –son al menos 500– o eclipsados por Yoani Sánchez, que parece la única voz encomiable para los adversarios del gobierno cubano. Uno de ellos, Iroel Sánchez, acaba de presentar su libro Sospechas y disidencias, con gran éxito de concurrencia en la Feria del Libro.

En la construcción de sentido, del hecho noticioso, se disputa cuadra por cuadra del espacio virtual. En torno de las fotos de Chávez (incluida la apócrifa que publicó el diario El País) se libró el último combate entre los medios estatales que defienden al venezolano y sus detractores de Globovisión. Había que ver cómo los partidarios del presidente aguardaban noticias sobre su enfermedad. Arreaza denunciaba la “necrofilia periodística” y sostenía que su líder “está tomando decisiones en lo familiar, en lo gubernamental”. Cuando se deshizo en elogios para el equipo médico del presidente, no desaprovechó la posibilidad de agradecerle a Fidel Castro, a su hermano Raúl y al pueblo cubano tanta hospitalidad expresada en graffitis y carteles su apoyo al venezolano.

Eso se percibe en las calles de esta capital. Sobre el Paseo Prado, frente al Hotel Inglaterra de La Habana Vieja, un ex combatiente de Playa Girón, de 85 años, el cuerpo encorvado y la tos seca del fumador, está sentado en la plaza con varios mensajes hechos a mano sobre cartulina blanca: “Dios dice que Fidel y Chávez son grandes humanistas” escribió en uno. Y agrega que daría la vida por los comandantes.

Arreaza, cuentan sus compatriotas aquí, solía viajar casi todas las semanas para acompañar a su esposa mientras duró la larga convalecencia del jefe bolivariano. Esa no fue la única señal de presencia venezolana en la isla mayor de las Antillas durante este verano. En el Congreso sobre Redes Sociales que organizó el área de prensa de la Cancillería cubana hubo una más: la “Presentación especial sobre las campañas mediáticas contra Venezuela”.

En Venezuela se libra una contienda en los medios cuyos ramalazos continúan llegando hasta Cuba. Telesur la ilustra en detalle. No es para menos. Chávez permaneció en la isla desde su operación el 11 de diciembre hasta el lunes 18 de este mes. Nicolás Maduro, el vicepresidente que lo reemplaza en el cargo, fustiga a la oposición porque sólo “tiene desprecio y odio”. El ex candidato a presidente Henrique Capriles Radonski se quejó de los “dirigentes del gobierno que no fueron electos y que todos los días aparecen por la televisión con un cuento distinto” sobre la salud del líder.

Un día lluvioso y fresco reapareció Chávez en La Habana, donde siempre se sintió contenido. Ahora descansa en Caracas, lejos de los bicitaxis y las bocinas que suenan con estrépito en la Ciudad Vieja. Su cara sonriente puso en situación incómoda a sus adversarios, aun cuando se lo veía todavía recostado sobre una cama. En Cuba, está claro, siguen en detalle la evolución de su salud. Aunque haya partido, es como si siguiera aquí. En la Feria del Libro que terminó ayer en la Fortaleza San Carlos de la Cabaña hubo actos sobre Venezuela y Chávez, aunque este año el país invitado es otro viejo aliado, Angola. El sábado se realizó un Conversatorio (así llaman a las charlas aquí) denominado “Logros culturales de la Revolución Bolivariana”. (Tomado de Página 12)

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En Página 12 denuncian invisibilización de blogueros cubanos

Febbraio 24, 2013 21:00, by Unknown - 0no comments yet

Chávez está presente en La Habana

Gustavo Veiga
Gustavo Veiga

Gustavo Veiga

Hugo Chávez abandonó esta capital pero su espíritu parece que siguiera rondando entre Miramar y La Habana Vieja, entre el Malecón y Marianao. Los cubanos siguen pendientes de su salud. Se nota en la calle y en la televisión, en ciertos actos de la concurrida Feria del Libro y en que el petróleo no parece ser un grave problema. El transporte es bastante más adecuado y frecuente que en pleno período especial. Hay autos y camionetas modernas que usan naftas refinadas, como también almendrones (los Buicks o Chevrolet de fines de los años ’50) abastecidos por un combustible de inferior calidad. Se observan ómnibus de línea bien cuidados que hace tiempo reemplazaron a los curiosos camellos (eran un híbrido entre camión y ómnibus).

Los periodistas venezolanos que asistieron a un Congreso de Redes Sociales en el Palacio de las Convenciones comprobaron in situ por qué interesan tanto su presidente y también su país: el líder bolivariano es un aliado estratégico de la Revolución, pero además, un amigo cercano de Fidel y Raúl Castro. El yerno de Chávez, el ministro de Ciencia y Tecnología, Jorge Arreaza, se había dado el gusto de mostrar los primeros indicios de su recuperación cuando difundió aquellas tres fotografías que recorrieron el mundo: en una, su suegro sonreía recostado, flanqueado por dos de sus hijas (está casado con Rosa Virginia); y en las restantes leía el diario Granma, donde se veía un artículo sobre José Martí. “La prensa…” como la vocean los canillitas en las esquinas o en pequeños puestitos.

Los blogueros chavistas tienen puntos de contacto con los que defienden la Revolución Cubana, que los hay e hicieron un encuentro en Matanzas en 2012, aunque estén invisibilizados –son al menos 500– o eclipsados por Yoani Sánchez, que parece la única voz encomiable para los adversarios del gobierno cubano. Uno de ellos, Iroel Sánchez, acaba de presentar su libro Sospechas y disidencias, con gran éxito de concurrencia en la Feria del Libro.

En la construcción de sentido, del hecho noticioso, se disputa cuadra por cuadra del espacio virtual. En torno de las fotos de Chávez (incluida la apócrifa que publicó el diario El País) se libró el último combate entre los medios estatales que defienden al venezolano y sus detractores de Globovisión. Había que ver cómo los partidarios del presidente aguardaban noticias sobre su enfermedad. Arreaza denunciaba la “necrofilia periodística” y sostenía que su líder “está tomando decisiones en lo familiar, en lo gubernamental”. Cuando se deshizo en elogios para el equipo médico del presidente, no desaprovechó la posibilidad de agradecerle a Fidel Castro, a su hermano Raúl y al pueblo cubano tanta hospitalidad expresada en graffitis y carteles su apoyo al venezolano.

Eso se percibe en las calles de esta capital. Sobre el Paseo Prado, frente al Hotel Inglaterra de La Habana Vieja, un ex combatiente de Playa Girón, de 85 años, el cuerpo encorvado y la tos seca del fumador, está sentado en la plaza con varios mensajes hechos a mano sobre cartulina blanca: “Dios dice que Fidel y Chávez son grandes humanistas” escribió en uno. Y agrega que daría la vida por los comandantes.

Arreaza, cuentan sus compatriotas aquí, solía viajar casi todas las semanas para acompañar a su esposa mientras duró la larga convalecencia del jefe bolivariano. Esa no fue la única señal de presencia venezolana en la isla mayor de las Antillas durante este verano. En el Congreso sobre Redes Sociales que organizó el área de prensa de la Cancillería cubana hubo una más: la “Presentación especial sobre las campañas mediáticas contra Venezuela”.

En Venezuela se libra una contienda en los medios cuyos ramalazos continúan llegando hasta Cuba. Telesur la ilustra en detalle. No es para menos. Chávez permaneció en la isla desde su operación el 11 de diciembre hasta el lunes 18 de este mes. Nicolás Maduro, el vicepresidente que lo reemplaza en el cargo, fustiga a la oposición porque sólo “tiene desprecio y odio”. El ex candidato a presidente Henrique Capriles Radonski se quejó de los “dirigentes del gobierno que no fueron electos y que todos los días aparecen por la televisión con un cuento distinto” sobre la salud del líder.

Un día lluvioso y fresco reapareció Chávez en La Habana, donde siempre se sintió contenido. Ahora descansa en Caracas, lejos de los bicitaxis y las bocinas que suenan con estrépito en la Ciudad Vieja. Su cara sonriente puso en situación incómoda a sus adversarios, aun cuando se lo veía todavía recostado sobre una cama. En Cuba, está claro, siguen en detalle la evolución de su salud. Aunque haya partido, es como si siguiera aquí. En la Feria del Libro que terminó ayer en la Fortaleza San Carlos de la Cabaña hubo actos sobre Venezuela y Chávez, aunque este año el país invitado es otro viejo aliado, Angola. El sábado se realizó un Conversatorio (así llaman a las charlas aquí) denominado “Logros culturales de la Revolución Bolivariana”. (Tomado de Página 12)

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