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La pupila insomne

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La pupila insomne

abril 3, 2011 21:00 , por Desconocido - | No one following this article yet.
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Cuba: un hito en la historia de la Revolución

febrero 27, 2013 21:00, por Desconocido - 0no comments yet
Ángel Guerra Cabrera
Parlamento cubano

Parlamento cubano

La inauguración de la nueva legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular(ANPP) marcó un hito en la historia de la Revolución Cubana. Miguel Díaz-Canel, ingeniero electrónico de 52 años y experimentado cuadro de dirección fue elegido al cargo de vicepresidente primero del Consejo de Estado (CE).

Un gran paso en la trasferencia por la dirección histórica de la Revolución a las nuevas generaciones de las más altas responsabilidades del Estado, que ha de concretarse de manera paulatina y ordenada en los próximos cinco años, señaló el presidente Raúl Castro. Puntualizó también que el que se inicia será su último mandato.

Pero con toda su importancia, la cuestión no se reduce al ascenso de una sola persona por más que ocupe el segundo cargo en la jerarquía del Estado cubano, definido por el texto constitucional como el sucesor del presidente en caso de ausencia. Hay más datos que reflejan la voluntad política de promover a las nuevas hornadas respondiendo a un meticuloso plan y, por cierto, de buscar una composición cada vez más representativa del pueblo cubano en los órganos de gobierno.

Fueron también electos dos nuevos vicepresidentes del CE en sustitución de líderes históricos de la Revolución: Salvador Valdés Mesa, un curtido dirigente sindical negro y Mercedes López Acea, la dirigente del Partido Comunista de Cuba(PCC) en la provincia de La Habana, nacida después del triunfo de la Revolución. Otro obrero negro con larga hoja de servicios en el PCC, Esteban Lazo, recibió el espaldarazo del parlamento como su nuevo presidente.

El promedio de edad de los diputados a la ANPP es ahora de 48 años y el 70 por ciento nació posteriormente al triunfo revolucionario. Fue renovado un 67.26 por ciento de sus integrantes y ascendieron ligeramente la proporción de diputados mujeres así como negros y mulatos: 48.86 y 37. 9 por ciento respectivamente. En el proceso electoral recién concluido, de un total de 15 provincias, en 10 fueron electas mujeres como presidentas de las Asambleas Provinciales del Poder Popular (equivalentes a gobernadoras). De los 31 miembros del CE, 41.9 y 38.6 por ciento son respectivamente mujeres y negros y mestizos, con un promedio de edad de 57 años.

Raúl, con su habitual expresión crítica y directa, apuntó la necesidad de evitar que se nos repita la situación de no contar oportunamente con suficientes reservas de cuadros preparados para ocupar los puestos superiores del país y asegurar que el relevo de los dirigentes constituya un proceso natural y sistemático.

La intervención de Fidel Castro desde su curul de diputado mostró dos planos en que se desenvuelve la realidad para los revolucionarios. En uno: “cada año de resistencia entre 1959 y 2013 fue una victoria que nuestro pequeño país tiene derecho a proclamar. Luchamos por ideas que consideramos justas, a las que millones de cubanos han dedicado su juventud y su vida: ochocientos mil cubanos han cumplido misiones internacionalistas. En octubre de 1962, la nación estuvo a punto de convertirse en campo de batalla nuclear, la fulminante victoria de Bahía de Cochinos evitó una sangrienta guerra que habría costado a los invasores norteamericanos cientos de miles de vidas y a Cuba destrucción y pérdidas humanas incalculables. Fuimos víctimas de la ´guerra sucia´ durante mucho tiempo, y 25 años después de la Crisis de Octubre, tropas internacionalistas cubanas defendían Angola de los invasores racistas sudafricanos, provistos de armas nucleares suministradas por Israel con la aprobación de Estados Unidos. El odioso sistema racista dejó de existir. La lucha de clases desatada a pocas millas de la sede del imperio fue la escuela política más eficiente que ha tenido nunca un país, hablo de una escuela que abrió sus puertas hace más de 50 años. Desde los pioneros hasta las personas de mayor edad, hemos sido alumnos de esa escuela; la gran batalla que de acuerdo a lo que me contaba Raúl se impone; es una lucha sin tregua contra los malos hábitos y los errores que cometen diariamente muchos, incluso militantes. El otro plano: Mientras los polos se derriten velozmente, el nivel de los mares sube por el cambio climático, inundando grandes áreas en unas pocas decenas de años.”

En su intervención central Raúl reiteró: “fui elegido para defender y continuar perfeccionado el socialismo, no para destruirlo” y cerró sus palabras citando el medular concepto de revolución expuesto por Fidel el 1º de mayo de 2000.

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El doble fracaso de Yoani Sánchez en Brasil (+ video)

febrero 26, 2013 21:00, por Desconocido - 0no comments yet
Vincenzo Basile
El célebre caricaturista brasileño Carlos Latuff dedicó varias de sus obras a criticar la visita de Yoani Sánchez

El célebre caricaturista brasileño Carlos Latuff dedicó varias de sus obras a criticar la visita de Yoani Sánchez

La reciente reforma migratoria aprobada por el gobierno cubano, que elimina anacrónicos trámites burocráticos para viajar, ha empezado a provocar sus efectos. Una de las primeras personas que se ha beneficiado de todo eso ha sido -por supuesto- la riquísima bloguera Yoani Sánchez quien ha recibido visas para viajar a numerosos países, mientras que -recordemos- la mayoría de los ciudadanos cubanos, de los que ella se ha elevado por sí misma al rango de portavoz, sigue encontrando dificultades materiales y burocráticas para viajar a países europeos o a Estados Unidos, como los altísimos costos de los viajes y la necesidad de obtener un visado de ingreso por los países de destino, algo que en la mayoría de los casos se les niega.

En ese sentido, el pasado 17 de febrero, la bloguera dejaba su ‘apartamento yugoslavo’ en la odiada ‘cárcel ideológica’, rumbo a Brasil, y empezaba -con total tranquilidad y con todos los honores que se deben a una estrella mediática de su altura- una larguísima gira mundial de 80 días, acompañada por una apática procesión de periodistas y corresponsales de medios internacionales.

Sin embargo, sus ambiciones de primera diva se rompieron brutalmente cuando la bloguera chocó con la realidad afuera de Cuba, perdió el escudo que le otorga el vivir en un ‘régimen dictatorial’ y encontró la desesperada acogida brasileña: grupos de jóvenes la recibieron exibiendo carteles con acusaciones, tildándola de mercenaria y agente de la CIA.

A pesar de que cuando esto ocurre en Cuba, ella con voz crítica suele hablar de ‘turbas castristas’ y de ‘estigmatización del que piensa diferente’, frente a estas manifestaciones contra su persona, la bloguera, convencida de un inexistente respaldo de la opinión pública que hubiera encontrado en Brasil, acutó inicialmente con mucho cuidado y usó las distintas formas de darles la bienvenida, como un ejemplo de la pluralidad y diversidad de la nación suramericana. Así escribió: “Al llegar muchos amigos dándome bienvenida y otras personas gritándome insultos. Ojalá en Cuba se pudiera hacer lo mismo. Viva la libertad!

Pero su postura frente a las críticas cambió radicalmente en unas pocas horas, es decir, cuando se dió finalmente cuenta de que no se trataba de un pequeño colectivo, sino de extensos grupos, vinculados a las luchas progresistas en América Latina, que -claramente- rechazan cualquier colaboración con el poderoso imperio del Norte que -el siglo pasado- respaldó sangrientas dictaduras derechistas por todo el continente, incluso en Brasil.

Así, de repente, esta forma de ‘libertad brasileña’ se convirtió en una patraña más del ‘régimen cubano’. Escribía en su pluridecorada bitácora: “Ellos respondían a órdenes, yo soy un alma libre.Al final de la noche me sentía como después de una batalla contra los demonios del mismo extremismo que atizó los actos de repudio de aquel año ochenta en Cuba. La diferencia es que esta vez yo conocía el mecanismo que fomenta estas actitudes, yo podía ver el largo brazo que los mueve desde la Plaza de la Revolución en La Habana”. Es decir, personas que pensaban diferente, ejemplo puro de la democracia brasileña, se conviertieron en enviados de la embajada cubana, procastristas y extremistas.

Ya solamente esas formas de considerar las críticas, dejan bien claro el nivel de democracia que esta megalómana desconocida quiere llevar adelante en su añorada Cuba futura y hace fracasar su imagen de persona plural.

Pero, más que todo eso, el viaje a Brasil ha sido un auténtico fracaso por otra razón fundamental. Ha destruido finalmente la imagen que se quiere vender a la opinión pública mundial, es decir, la de la bloguera indefensa, paladina de los derechos humanos, y ha enseñado todo su carácter derechista y la total sumisión a la política del gobierno norteamericano y, sobre todo, a la más repugnante prensa terrorista anticubana radicada en el sur de Florida.

Entre otras cosas, por ejemplo, la bloguera se negó a firmar una declaración contra el bloqueo y por la liberación de los Cinco antiterroristas cubanos y, dos días después, tuvo un discurso en la Cámara de Diputados de Brasil y ahí hizo determinadas declaraciones sobre estos temas.

Hablando del bloqueo norteamericano contra el pueblo de Cuba, dijo: “Hay un concepto que se utiliza mucho en Cuba: en una plaza sitiada, disentir es traicionar. Por eso quiero que termine el embargo, para ver como va a explicar el gobierno cubano su fracaso”.

Luego, referiéndose a los Cinco héroes cubanos, encarcelados en Estados Unidos por infiltrarse en grupos terroristas de Miami para descubrir planes de atentados contra la Isla, afirmó: “La cantidad de dinero que está gastando el gobierno de mi país en esa campaña de viajes por el mundo, espacios en la prensa internacional para la campaña de los cinco miembros del Ministerio del Interior, la cantidad de horas en las escuelas que se gastan en hablar de esas cinco personas, en aras de que eso termine deberían liberarlos, estoy preocupada por las arcas de mi país y preferiría que los liberaran y a ver si así ahorramos más porque hay más temas sobre el tapete”.

Y muy tímidamente dijo: “Sobre Guantánamo. Soy una civilista, una persona que quiere el respeto a la legalidad, por lo que no puedo estar de acuerdo en un sitio donde no se respeta la legalidad”. Esto es todo lo que dijo sobre el centro de tortura de Guantánamo, alguien que supuestamente debería ser una patrocinadora de derechos humanos. No habló de Estados Unidos. No habló de tortura. No habló de muertos. Fue muy cuidadosa en usar los términos “no se respeta la legalidad” en vez de describir la situación así como es, es decir, un auténtico centro de tortura legalizado; todo eso, sin considerar la soberanía cubana violada en dicho territorio.

 A pesar del escualor de estas declaraciones -sobre todo, cuando llegan de una ciudadana cubana que, antes de hacerse tan famosa, habrá seguramente sufrido las escaseces debidas al aislamiento económico de Cuba tras el derrumbe del campo socialista y, más que todo, como habanera habrá vivido sobre su piel la temporada de los atentados terroristas en La Habana- la repugnante prensa anticubana de Miami, en un ejemplo de su intransigencia batistiana, atacó a la bloguera por “pedir la liberación de los cinco espías”.

Yoani Sánchez pide la liberación de espías cubanos” tituló Univision23 desde Miami. El también miamense CubaNet escribió: “En una declaración que podría no ser bien recibida en la comunidad exiliada de Miami, la bloguera cubana Yoani Sánchez dijo este miércoles en Brasil que está a favor de la liberación de los cinco espías cubanos […] En su encuentro con los legisladores brasileños, Sánchez criticó también el embargo comercial de Estados Unidos. La calificó de injerencista y sostuvo que en la práctica no ha funcionado. [...]Inmediatamente saltaron las alarmas en las redes sociales. En Miami, según estas declaraciones de hoy, puede que la reconocida bloguera no sea bien recibida.”. Otros medios del mismo nivel informativo, publicaron artículos parecidos que, tras unos días, desaparecieron.

Frente a la estigmatización mediática from-Miami, Sánchez decidió aclarar bien su postura y lo hizo con el más bajo nivel moral que esta bloguera haya tocado nunca, es decir, publicó unaaclaración importante:

Por lo pronto, rectifico, los Cinco fueron juzgados, bien juzgados, y eran espías sin lugar a dudas… A veces usar el sarcasmo y la ironía trae ese tipo de malentendidos. En primer lugar no les diría ‘Cinco Héroes’, para mí son cinco espías que han sido juzgados, que han tenido sucesivas oportunidades legales para probar su culpabilidad o inocencia y en todos esos tribunales, formados por gente diversa y plural, han sido ratificados como culpables… Todo el mundo sabe que es práctica común del gobierno cubano vigilar y espiar en territorio norteamericano ampliamente, por tanto en ningún momento pedí la liberación

pardo rescateY para no dejar dudas sobre su sumisión a los amos del norte y a los grupos terroristas del sur de Florida, horas después, publicó en su cuentatwitter, un mensaje (retwitteado desde la cuenta del Orlando Luis Pardo, el grosero y osceno ‘fotoreportero’ que ultrajó con un acto de autoerotismo a la bandera cubana): “24 Febrero: Cuba de luto por nuestros Hermanos Al Rescate”.

El mensaje se refería a las dos avionetas -procedentes desde Miami, de la organización Hermanos Al Rescate- que violaron el espació aereo cubano y fueron derribadas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias, en 1996. Hermanos Al Rescate es una organización terrorista, vinculada a la CIA y a la Mafia batistiana de Miami, responsable de varios ataques contra el territorio cubano. Sus patrocinadores fueron Jorge Mas Canosa, fundador de la también terrorista Fundación Nacional Cubano Americana, y Ramón Saúl Sánchez Rizo, también vinculado a varios ataques contra Cuba. (más información sobre la organización Hermanos al Rescate aquí).

Es decir, la democrática Yoani Sánchez quiso aclarar adecuadamente su pensamiento sobre los Cinco cubanos que estaban en Estados Unidos para impedir atentados contra su país, procedentes de las organizaciones terroristas radicadas en Miami, y además cogió la oportunidad para dar su respaldo, su solidaridad y, quizás, su admiración a los miembros caídos ese 24 de febrero de 1996.

A pesar de que muchos ‘solidarios con la bloguera’ han relacionado el viaje de Sánchez con un ‘inminente fin del castrismo’, no hay ninguna duda de que su primera gira exterior ha sido un auténtico fracaso para la más mediáticas de las blogueras que no ha encontrado ningun respaldo popular concreto y sólo ha dado a la opinión pública mundial muchos más elementos para evaluar la real postura y entender definitivamente que hay más allá de esa controvertida figura, es decir, un rostro oportunista, derechista, terrorista y pronorteamericano, algo que ella misma intenta -sin éxito- disimular.

Claramente habrá muchos otros elementos que surgirán y desmontarán otros fraudes mediáticos de esa bloguera. Este solamente es el primero capítulo de una larga serie de apuntes de viaje que contarán toda la gira mundial de esta mentirosa oportunista. (Tomado de Capítulo Cubano)

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Constantino en el año de Benedicto: El tiempo ha dicho. El tiempo dirá.

febrero 25, 2013 21:00, por Desconocido - 0no comments yet
Guillermo Castro H.
Papa Benedicto XVIFoto: Riccardo De Luca

Papa Benedicto XVI
Foto: Riccardo De Luca

“Benedicto XVI se convierte en el séptimo Pontífice -o el quinto, según otras fuentes- que “renuncia” al Papado, tras hacerlo San Ponciano (año 235), San Silverio (537), Martin I (1044), Benedicto IX (1045), Celestino V (1294) y Gregorio XII (1415).[…] La historia de estas dimisiones, así como la historia de los papas, está plagada de turbulencias, intrigas, nepotismos e incluso crímenes. Sólo entre los siglos IX y XI (del año 882 al 984) unos nueve papas desaparecieron por la fuerza de la Silla de Pedro, envenenados unos, estrangulados o acuchillados otros, y el resto obligados al destierro.”
Rafael Plaza: “Un Vaticano corrupto y tenebroso obligó a dimitir a Benedicto XVI” (www.publico.es)

Flavio Valerio Aurelio Constantino (c. 272 – 337)  fue Emperador de los romanos desde su proclamación por sus tropas el 25 de julio de 306, y hasta su muerte. Su gobierno puso orden en un Imperio devastado por guerras civiles, de las que él emergió triunfante. Ese orden incluyó establecer la monarquía absoluta, hereditaria y por derecho divino; imponer legislación que ataba a los campesinos a la tierra y a los artesanos a sus oficios – rasgos que vendrían a ser dominantes en la economía feudal -, y legalizar el culto cristiano, asociando la organización eclesial a la burocracia imperial, y abriendo paso a la declaración del cristianismo como religión oficial del Imperio por su sucesor Teodosio, en 380.

En el año 313, Constantino decretó en Milán, en conjunto con su cuñado y aliado Licinio, el fin de las persecuciones y las restricciones a la práctica del cristianismo en el Imperio. Con ello culminaban tres siglos de una relación conflictiva que entre 303 y 311, durante el reinado de Diocleciano, predecesor de Constantino, había dado lugar a severas medidas represivas contra las organizaciones cristianas y sus creyentes. Pero, y sobre todo, de esa manera se sentaron las bases de una alianza entre Constantino y las iglesias cristianas, que contribuyó de manera decisiva no sólo a su lucha por el poder, sino a su programa de reordenamiento y consolidación del Imperio.

El Decreto de Milán, en efecto, abrió paso a la derogación de las restricciones al culto cristiano, a la devolución a la Iglesia de las propiedades que le habían sido confiscadas, y a la incorporación de los cristianos a las altas magistraturas del gobierno.

Aun así, Constantino no patrocinó únicamente al cristianismo. El Arco de Constantino, erigido tras su victoria en la Batalla del Puente Milvio, está decorado con imágenes de dioses como Apolo, Diana, y Hércules, y no contiene ningún simbolismo cristiano. En 321, decretó que los cristianos y los no cristianos debían observar juntos el “día del sol” – el Día del Dóminus de los latinos, Sun Day de los anglosajones -, que hacía referencia al culto al Sol Invictus, como expresión de la dignidad imperial, representada en el halo solar que rodeaba las representaciones de la cabeza del Emperador.

En ese marco, Constantino convocó en 325 el Primer Concilio de Nicea, movido por la preocupación de que las disputas religiosas que caracterizaron al cristianismo primitivo afectaran la unidad del Imperio. Allí se formaron la veneración a María, las imágenes, la Trinidad, la naturaleza de Cristo, y otras creencias que serían dogmáticas luego.

El de Nicea fue el primer Concilio Ecuménico (universal), con la participación de alrededor de 300 obispos, del millar por entonces existente en todo el Imperio, cuyo transporte, alojamiento y alimentación corrieron a cuenta del Estado. El encuentro permitió formalizar la relación estado-iglesia que permitiría la expansión del cristianismo con una vitalidad inédita.Constantino, que supo retener el título de pontifexmaximus – que los emperadores romanos llevaban como cabezas visibles del sacerdocio pagano – inauguró el concilio con un discurso inicial, ataviado con telas y accesorios de oro, para demostrar el poderío del Imperio por un lado, y su especial interés en el concilio, por el otro.

A este apoyo correspondió la Iglesia con un indeclinable respaldo al Emperador, que se prolonga en las leyendas creadas para justificarlo. Así, por ejemplo, la de la visión de una cruz sobrepuesta al sol cuando marchaba con sus soldados a la batalla, seguida de un sueño en el que se le ordenaba poner incorporar la cruz a su estandarte, con la inscripción «In hoc signo vinces» (“Con este signo vencerás”).  Así también la que, en el siglo VIII, atribuyó al Emperador una“Donación de Constantino”, que ponía en manos del Papa el gobierno temporal sobre Roma, Italia y el occidente al papa, desenmascarada en el siglo XV por el experto filólogo y humanista Lorenzo Valla.

Con todo, Constantino, hombre pragmático, mantuvo vínculos políticos con la aristocracia imperial pagana hasta el final de su vida, y sólo fue bautizado en su lecho de muerte, en el año 337. Y ese pragmatismo se expresa también, sin duda, en las violencias inherentes a la conquista y preservación de su cargo por el Emperador. Así, por ejemplo,  en 325 ordenó la ejecución de su cuñado el Emperador romano de Oriente Licinio, y en 326 las de su hijo mayor, Crispo, y su segunda esposa, Fausta.

De todo ello resultó, a fin de cuentas, una Iglesia imperial, por un lado, y un Emperador eclesial, por el otro. Y ese resultado mueve a pensar que si el Emperador Diocleciano no pudo someter a los cristianos mediante la persecución, Constantino tuvo sin duda mayor éxito mediante la corrupción característica de un poder político así obtenido y ejercido.

Hasta hoy, en efecto,todos los signos externos del poder en el Vaticano – desde el ropaje color púrpura de los cardenales hasta el título de Pontífice que se otorga al Papa, pasando por el solio, el palio, el lábaro y la pompa – son de origen imperial, y han sido preservados con un cuidado notable.Pero la forma concreta, como sabemos, es siempre la de un contenido puntual y, por lo que se va sabiendo de la política interna del Vaticano a raíz de la renuncia de Benedicto XVI, se descubre que junto a los signos imperiales persistieron, también, muchos de los vicios del Imperio.

Aun así, Jesús el Cristo – el único participante en esta trama de dos mil años carente de bienes y ambiciones terrenales – sigue siendo el símbolo de la que Gramsci consideraba la primera gran revolución en la historia de la Humanidad: aquella que democratizó el derecho a la fraternidad universal en lo social; abrió el camino al planteamiento de la igualdad como un problema práctico, en lo político, y estableció la responsabilidad del individuo por las consecuencias de sus decisiones y sus actos, en lo ideológico. Quizás, con todo esto a la vista, podamos decir que toda meta es a fin de cuentas un nuevo punto de partida. Más, incluso, si ese punto de partida consiste en la crisis desatada – que no creada – por la renuncia al cargo de Papa de Benedicto XVI, un hombre cuyas características morales intelectuales habían venido a hacer de él, como lo señalara Mario Vargas Llosa, “un anacronismo dentro del anacronismo en que se ha ido convirtiendo la Iglesia.”
El tiempo ha dicho. El tiempo dirá.




Ramonet: “En Cuba hay un gran movimiento bloguero” (+ video)

febrero 25, 2013 21:00, por Desconocido - 0no comments yet
Clodovaldo Hernández
Ignacio Ramonet. Foto Yessireé Blanco, Ciudad CCS

Ignacio Ramonet. Foto Yessireé Blanco, Ciudad CCS

—¿Cómo percibió usted las noticias sobre la el 4 de febrero de 1992?

—Yo conocía ya al país [Venezuela], venía desde principios de los 80, sabía lo que estaba pasando. Cuando ocurrió la rebelión del 4 de febrero, no me extrañó para nada porque yo había venido después de los acontecimientos de 1989 y había escrito un reportaje. Entendía perfectamente que aquello era consecuencia de la gran crisis que se venía gestando. Algo tenía que ocurrir en un país que había recibido ingresos equivalentes a tres planes Marshall en 20 años y tenía una estructura socioeconómica de tanta desigualdad: 80% de personas en la pobreza y una minoría dándose lujos babilónicos. Vine dos meses después de la rebelión y también escribí varios trabajos. En ninguno de ellos, por cierto, califiqué lo ocurrido como un golpe de Estado porque entendí que no lo fue. Recorrí varios barrios de Caracas y pude comprobar que Hugo Chávez era, de la noche a la mañana, la persona más popular de Venezuela. En esa visita me entrevisté con el entonces presidente Carlos Andrés Pérez, con el ministro de la Defensa, con varios generales, y salí convencido de que ni habían entendido ni lo que había ocurrido en 1989 ni tampoco lo que les acababa de pasar. Era evidente que estábamos en una República que había llegado al final de un ciclo.

—Entrando en el tema de la comunicación, usted vincula la crisis ética del periodismo con lo que llama “la agonía de los medios tradicionales”. ¿Son dos procesos paralelos o uno es causa el otro?

—Debo decir que no creo que haya habido una edad de oro del periodismo, una época o un lugar en los que se haya hecho todo correctamente, algo ejemplar que luego se haya perdido. No, históricamente, el periodismo, al menos el periodismo dominante, la gran prensa, ha dependido del poder económico y ha tenido que defender sus intereses; y también del poder político o de la interferencia política. En pocos casos hemos tenido la oportunidad de ver un periodismo que se enfrente a esos dos poderes. La excepción han sido los momentos en que, como dicen los mexicanos, “la revolución aún no ha degenerado en gobierno”. ¿Qué ocurre ahora en el mundo? Bueno, por una parte, los periódicos de papel se están extinguiendo y, por otra parte, hay una sobreabundancia de información que hace muy difícil distinguir lo cierto de lo falso.

—Lo que viene surgiendo como alternativa, las redes sociales, lo digital, tampoco ha demostrado ser confiable. ¿Hacia dónde vamos?

—No es que vamos, sino que ya estamos en una etapa de total incertidumbre. Tenemos que aprender a evaluar la fiabilidad de la información en estos tiempos. Facebook tiene menos de 10 años y Twitter, menos de seis. Aún no hemos aprendido a “bien circular” esa información. Los blogs tienen un poco más, pero se están creando 100 mil cada día, 36 millones al año. Tanta oferta de información genera un gran ruido, aunque no es muy diferente a un quiosco donde hay muchos periódicos y revistas.

—La industria cultural mundial y las grandes oligarquías mediáticas siempre han sabido absorber y domesticar los fenómenos contraculturales que surgen. ¿Eso va a pasar con las redes sociales?

—Eso es lo que está pasado, pero no lo vemos. ¿Quién saca el mayor provecho del gran desarrollo de las redes sociales? Las empresas como Facebook, Google o Twitter, que cotizan en la bolsa. Claro, no son los actores tradicionales de la industria cultural, como Time-Warner, Sony, MGM o Disney, pero son nuevos actores.

—Usted ha dicho que si José Martí viviera hoy sería bloguero. Los voceros de la derecha internacional denuncian que en Cuba se persigue a los blogueros. ¿Sería Martí un perseguido?

—Ja, ja, no, claro que no, porque hay blogueros cubanos revolucionarios, como Iroel Sánchez (http://lapupilainsomne.wordpress.com/), que también es Sánchez, pero no tiene nada que ver con la otra (Yoani Sánchez, opositora), y hay un gran movimiento bloguero. La semana próxima* habrá en La Habana un encuentro internacional de blogueros. El Congreso Mundial de Blogueros, que tiene sede en Brasil, es un movimiento progresista. Dije eso de Martí porque él fundó, cuando tenía 16 años, un periódico llamado El Diablo Cojuelo, a pesar de que unos días antes habían suprimido la libertad de imprenta en Cuba. Si un chico así creó un periódico, hoy en día hubiese sido bloguero para atacar al colonialismo y defender las ideas de emancipación, independencia y libertad.

—Según la frase de los mexicanos, en Venezuela la Revolución ya degeneró en gobierno… ¿cómo ve usted el periodismo de los medios gubernamentales o públicos?

—No, no, esa frase no vale para Venezuela porque acá la Revolución no ha terminado, ja, ja. El problema acá y en otros países que están en pleno proceso revolucionario es que esos medios están respondiendo a la permanente provocación de los medios privados. En consecuencia, no se puede hacer un juicio objetivo porque estamos en plena guerra mediática. Esa guerra no la han iniciado los medios revolucionarios o progresistas, sino los medios privados, de la reacción, golpistas. Por eso, los medios públicos no tienen aún algunas de las características que quisiéramos que tuviesen y que los propios periodistas progresistas quisieran tener, como una mayor distancia con respecto al Gobierno y un más agudo sentimiento crítico acerca de lo que ocurre. Pero en este momento la guerra no ha terminado, estamos en plena batalla. Cuando termine, los juzgaremos… Bueno, no cuando termine, cuando se haya ganado la guerra.

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Como el toro a la muleta

Ignacio Ramonet (Galicia, 1943), director de la publicación mensual francesa Le Monde Diplomatique, es doctor en Semiología e Historia de la cultura, profesor de Teoría de la Comunicación de la Universidad Denis-Diderot, de París y autor de más de 20 libros sobre temas de comunicación, industria cultural y globalización. Además, ha sido y sigue siendo, fundamentalmente, un reportero en ejercicio. Con esas credenciales, juzga uno de los más recientes escándalos mundiales del periodismo: la publicación de la foto de un hombre en un quirófano, por parte del diario El País, de España, periódico que dijo a sus lectores que se trataba del presidente Hugo Chávez.

“Lo que ocurre es que un periódico como El País, que pretende dar información objetiva sobre el mundo entero, cuando se trata Venezuela pierde toda su sangre fría, ataca como un toro a la muleta y basta con presentarle una foto que pueda ser hostil al proceso bolivariano o cualquier dato que ellos piensen que puede perjudicar a la Revolución venezolana, para que se precipiten y la publiquen, perdiendo todo sentido de la precaución”, dice.

Ramonet comenta que los mismos directivos de la redacción del diario madrileño admitieron que no sabían en qué momento fue tomada la foto. Y ese, periodísticamente, era un dato clave. “El presidente Chávez ha sido operado varias veces. Supongamos que esa foto hubiese sido tomada en 2011, durante la primera operación ¿qué importancia tendría ahora mismo?”, reflexiona. (Tomado de Ciudad CCS)

*Se refiere II Taller Internacional “Las redes sociales y lo medios alternativos, nuevos escenarios de la comunicación política en el ámbito digital”, efectuado en La Habana del 11 al 13 de febrero de 2013.

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Debemos estar (en lo virtual y en lo real)

febrero 25, 2013 21:00, por Desconocido - 0no comments yet
Javier Couso
En el panel del II Taller, Javier Couso, Iroel Sánchez, Paco Arnau y César Gómez

En panel del II Taller, Javier Couso (izq), Iroel Sánchez, Paco Arnau y César Pérez

La irrupción de los medios alternativos y las redes sociales consecuencia de la popularización de la red de redes ha traido nuevas formas de comunicar y de organizarse. La mayoría somos conscientes del terremoto que ha supuesto en todos los ámbitos de la vida la revolución cibernética.

Si antes el impacto era evidente en el uso militar, industrial, aeroespacial, ciéntifico, etc… nada ha sido igual después de la masificación lograda con el acceso barato a las redes y a los dispositivos de alta tecnología.

Siempre hay que tener en cuenta que esa popularización no se hace desde una óptica liberadora sino con una lógica de mercado que busca abrir nuevos nichos de consumo y de manera subyacente, de control social.

Dejando a un lado los objetivos espurios, el hecho es que la implantación casi global de la comunicación digital y el surgimiento de las populares redes sociales abre un novedoso espacio con grandes repercusiones que afectan, entre otras, a la comunicación política y la información en general, es decir a la creación de opinión.

Que en el terreno militar es hoy una prioridad para gobiernos de cualquier signo es algo que queda fuera de toda duda cuando sabemos que Estados Unidos crea un poderoso Comando del Ciberespacio dependiente del Ejército del Aire y comandado por un General de cuatro estrellas o cuando países de América Latina como Brasil desarrollan por medio de su industria nacional el Simulador Nacional de Operaciones Cibernéticas (SIMOC) destinado a entrenar a sus fuerzas armadas en la guerra de red.

Y si en la guerra todo lo cibernetico es importante, incluidas las redes, como no será extraordinariamente importante para la comunicación política, que no es más que la guerra ideológica por otros medios, dicho sea parafraseando el famoso axioma de Clausewitz.

Como en todo proceso revolucionario, los cambios bruscos afectan positiva y negativamente, además de producir un intenso debate entre detractores y adherentes, algo a lo que la izquierda, por desgracia, se apunta con beligerancia y con equipos enfrentados en uno y otro bando.

Si abordamos los aspectos negativos podemos señalar, entre otros, la tecnofilia, la dependencia, y la ciberpercepción irreal:

-Tecnofilia: surgida como parte de la cultura del consumo de masas y asociada a un estatus económico o a una construída imagen de modernidad que atrapa a muchas personas que veneran la tecnología como si de una nueva religión se tratase, donde todo lo tecnológico es bueno y por medio de su uso se puede lograr cualquier cosa.

-Dependencia: la manera de relación que propicia el mundo virtual unido a ese simbolismo atribuido a la cibertecnología crean no pocas veces sujetos o comunidades que no entienden otra manera de actuar que no sea la que se produce a través de las redes.

-Irrealidad: como consecuencia de todo lo anterior se puede caer en una falsa imagen de la vida vehiculada a través de lo virtual que crea una ilusión sustitutiva de la propia realidad que deforma las relaciones interpersonales.

Resumiendo; en su aspecto negativo las tecnologías asociadas a las redes pueden conducir a la creencia de que solo importa lo que discurre por las autopistas de datos, dándole una entidad de fin y no de medio, con lo que una herramienta poderosísima es convertida en un lastre y en un problema.

Pero no todo son aspectos negativos y frente a lo que pregonan los apocalípticos ludistas antitecnológicos nos encontramos con aspectos que redimensionan nuestro quehacer de lucha y entre los que podríamos destacar la inmediatez, el alcance, la socialización, la difusión y la incidencia:

-Inmediatez: Posibilidad barata y accesible para compartir y enviar información en tiempo real.

-Alcance: En principio, consigue romper las distancias acercándonos los unos a los otros.

-Coordinación: Permite la coordinación de grupos alejados geográficamente.

-Socialización: Su uso pone al alcance de muchos, información que antes era de difícil acceso.

-Difusión: Alcance comunicativo a segmentos de población que los medios tradicionales impedían.

-Incidencia: Capacidad de lograr impacto real a través del uso político de redes y ciberherramientas.

Es en esta última cuestión, la incidencia, donde debemos centrarnos, pues es el objetivo de la comunicación política: incidir en la realidad para cambiarla.

A pesar de la euforia inicial por algunos resultados en el uso de redes como Facebook y sobre todo Twitter, debemos ser conscientes del alcance real que tienen sobre el conjunto de la sociedad. Según la encuesta postelectoral del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de 2011 los usuarios de Twitter en España representan un 8% de la población mayor de edad, mientras Facebook tendría un alcance cercano al 30%. Resumiendo, Facebook tiene un uso más amplio y variado de diferentes estratos sociales mientras que Twitter cuenta con usuarios mayoritariamente de izquierda, jóvenes y con cualificación cultural.

Tener presente estos datos nos ayuda a no sobredimensionar estos medios en el momento actual, pero teniendo presente que la tendencia en el futuro cercano es que la gente joven se informe casi exclusivamente por Internet y las redes sociales. Con lo cual, para el día de mañana, posicionarse hoy en el ciberespacio tendrán una importancia capital en el ámbito de la información y la creación de opinión que afectará de una manera determinate a la confrontación social definiendo su dirección.

Estos datos son reveladores acerca del efecto multiplicador de estas herramientas, pues Twitter, por ejemplo, con su escaso por ciento de alcance logra influir en la opinión de aquellos que crean opinión. Es decir, los posicionamientos, las etiquetas que se convierten en tema del momento, las fotos, los enlaces, … en definitiva, la información que se genera y transmite logra incidir en personas con una relevancia social que hacen crecer el impacto al amplificarlo por otros medios de masas.

Políticos de primer nivel, periodistas, creadores culturales, artistas, gurús, estrellas, … acaban siendo permeados por los flujos de información que se crean y circulan en Twitter o en Facebook.

De ahí el éxito en la visibilización de asuntos tabú para la normal agenda de los medios de información al servicio de las grandes empresas. Desde huelgas laborales a acciones de pequeños colectivos, debates sobre propiedad, deuda o desahucios, campañas de solidaridad con Cuba o Venezuela frente a la mentira mediática, o la publicación de fotografías y/o vídeos de brutalidad policial frente a manifestaciones pacíficas, han visto la luz gracias al posicionamiento y difusión logrado por las redes sociales.

Es cierto, como señalan sus detractores, que las ciberacciones por si solas no cambian la realidad y que como señalaba antes hay muchos actores sociales que confunden la realidad con la virtualidad, pero si queremos hacer una análisis serio no podemos achacar a la herramienta los males que son propios de la sociedad o de los movimientos sociales.

Poco se podrá hacer si se agita y se consigue movilización pero ésta finalmente no es canalizada por organizaciones políticas o sindicales que busquen el cambio de las relaciones económicas desiguales que entroniza el capitalismo. Esta claro. Pero lo que no le pedimos a los libros o a los mítines por si solos no se lo podemos pedir a las redes sociales, que al fin y al cabo son solo instrumentos de transmisión.

Tampoco es conveniente sobredimensionar lo reducido de los 140 caracteres y englobar con ello todo lo demás. Sí, es cierto que desde las esferas del poder se pretende una desculturización a través de la simplificación del pensamiento, pero frente a ello no podemos olvidar que los hipervículos, es decir la posibilidad de enlazar vídeos, fotografías o lecturas de dimensión sin límite, son un aspecto intrínseco a la naturaleza del mundo cibernético y por lo tanto, estamos obligados a movernos en esa dirección.

Al igual que las armas de guerra usadas como elemento de defensa o liberación, lo que importa no es su naturaleza, sino el uso que les demos. Sí, la red tiene propiedad y está en manos del imperialismo y el capitalismo de consumo, y sí, trata de controlar, adoctrinar, encadenar, vigilar y conseguir beneficios, pero no podemos dejar ningún espacio sin batallar.

No podemos permitirnos estar ausentes de donde está la mayoría de la población para llevar nuestro mensaje de que otro mundo es posible. Si en el campo de la Defensa se enfrenta alta tecnología y poder de fuego con tácticas de descentralización, cesión de espacio, uso del tiempo, concentración de fuego y movilidad, en el espacio de la red deberemos buscar puntos flacos, aprovechar nuestras capacidades y dar la batalla. De otra manera, pero darla. En cualquiera de los escenarios disponibles.

Estamos hablando de una guerra de comunicación en la que ellos quieren crear opinión pero nosotros debemos de ganar ideas, que son al fin y al cabo, las que consiguen mover a las personas para transformar la realidad.

En esta guerra comunicativa no solo está presente la información y la difusión de ella, tambien debemos contemplar el uso formativo, o mejor deformativo de la industria cultural, el llamado entretenimiento.

Si las redes nos permiten posicionar debates, colocar noticias ocultas o romper la barrera de los grandes medios dando difusión a los medios antiimperialistas por medio de vídeos en red que logran romper la censura, como en el caso de RT, TeleSur o HispanTV, en el campo cultural digital estamos, no ya derrotados, sino ausentes.

La mayoría de las veces creemos que el secuestro de la información, por parte de las transnacionales y el poder financiero, son lo que determina y mantiene la hegemonía de éstos. Yo no pienso así. Creo que la mayor parte del control proviene de lo que en el mundo anglosajón se llama “entertainment”, el ocio o entretenimiento. La poderosa industria cultural estadounidense perfeccionada en el marco de la guerra fría y que junto con la carrera de armamentos acabó siendo determinante para derrotar al campo socialista.

En el ámbito digital, los videojuegos constituyen una de las armas más poderosas para la transmisión del pensamiento dominante que tienen disponible y que afectan a los más expuestos, los jovenes en periodo de formación personal.

La gigante industria de los videojuegos es tan grande e importante, que hoy mueve más dinero que el cine y la televisión juntas. Tanto por negocio, como por penetración, supone una poderoso medio creado para modelar y persuadir.

Si nos detenemos en la temática de los juegos populares, vemos que algunos se centran en el puro pasar el tiempo, los más en asumir diferentes roles (cantante, jugador de futbol, piloto, gangster, guerrero, habitante de mundos virtuales,… ), unos pocos en la inteligencia o la cultura y a partir de la llegada de los sensores de movimiento, también en la práctica de la gimnasia o el deporte virtual. Pero donde se pone más énfasis a nivel ideológico es en los videojuegos de pura acción bélica, sea táctica, estratégica o solamente de “moverse y disparar”.

Los armazones sobre las que se construyen estas superproducciones virtuales, son tan actuales que llegan a basarse en los supuestos estratégicos que maneja el Pentágono y que por alguna razón se deciden a difundir, supongo que para testar.

Se puede combatir con fuerzas especiales estadounidenses en un México desestabilizado por un “villano” que pretende soberanía, en una Cuba “democrática” contra la amenaza de una vuelta al socialismo, contra la reconstrucción de los soviets en naciones de la extinta URSS, en Líbano y Palestina contra sus resistencias, en Asia contra lo que vendría a ser la Organización de Cooperación de Shangai, en Venezuela contra el proyecto revolucionario o en un área no definida de Sudamérica contra la futura organización de defensa del ALBA.

No solo son supuestos tácticos conocidos, son supuestos estratégicos a futuro que se hacen con la intención de que los jóvenes de hoy vayan asumiendo quienes son los “malos” y quienes los “buenos”. Por supuesto los “malos” somos quienes queremos un mundo multipolar donde naciones soberanas puedan hacer uso de sus recursos y/o los que creemos en un justo reparto de la riqueza y los “buenos” son los que restauran el orden contra los “locos populistas dictadores” que pretenden acabar con la “democracia”.

Me queda fuera de toda duda que esas ideas permanecen en el subconsciente y que son semillas que germinarán en el marco de las guerras democratizadoras, con el abono de los grandes medios de información y el aderezo del barniz humanitario de sus oenegés.

Por eso me extraña que en el ámbito de las naciones que pelean por su soberanía y la verdadera independencia, como las que integran el ALBA, no exista un proyecto que asuma los videojuegos como parte del contraataque cultural. Al contrario que la resistencia libanesa que, con sus precarios medios, creó un juego donde se asumía el rol de guerrillero antisionista, no entiendo como los jóvenes de la América Latina emergente no pueden jugar a defender Girón, emular a Bolívar en su batalla por la independencia, combatir a Batista en Sierra Maestra, pilotar un Mig-23 contra los racistas de Pretoria en Cuito Cuanavale, participar en la insurrección popular sandinista contra Somoza, resistir la invasión gringa en Dominicana o alzarse junto a Tupac Amaru contra el colonialismo.

Que se deje en manos de los enemigos estas poderosas herramientas de ocio, formación y propaganda es una absoluta irresponsabilidad producto de un puritanismo forjado en base a miopes prejuicios morales.

Tanto en el terreno de la transmisión digital de información a través de las redes sociales como en la industria cultural del ocio digital se debe estar presente. No se trata de adorar o menoscabar. De lo que estamos hablando, es de usar todas las herramientas que nos ofrece el escenario en el que nos movemos, es decir, estar presentes con nuestra lucha en todos los ámbitos de la vida.

Nos va la vida en ello y me refiero a la vida real no a la virtual.

*Intervención en el II Taller Internacional: “las redes sociales y los medios alternativos, nuevos escenarios de la comunicación política en el ámbito digital”. La Habana, 11 al 13 febrero de 2013.

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